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URUGUAYOS CAMPEONES DE LA MITAD DEL MUNDO

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Los uruguayos normalmente nos enorgullecemos de nuestras glorias futbolísticas a nivel mundial. No es para menos. La fría estadística dice que fuimos dos veces campeones del mundo y dos veces campeones olímpicos. No es poco para un país de un algo más de tres millones de habitantes.

Ahora bien, ¿el fútbol uruguayo fue realmente tan glorioso como las estadísticas indican? ¿cómo fueron aquellos campeonatos que ganamos? A todo el mundo le queda claro que Brasil, Alemania o Italia han sido grandes potencias futbolísticas. Por qué motivo Uruguay nunca figura en la lista de “grandes” del fútbol mundial? ¿Simplemente porque nuestro fútbol ha decaído o porque nuestros logros son prehistóricos y dudosos? No estoy negando que alguna vez hayamos sido realmente una gran potencia, simplemente creo que las circunstancias en que ganamos algunos de nuestros títulos – me refiero sobre todo a los dos Mundiales – hacen que estas glorias estén sobreestimadas.

La prehistoria: los triunfos olímpicos

Aparentemente nuestras gloriosas gestas de 1924 y 1928 son las que estarían menos en discusión: llegamos desde la nada a Colombes y Amsterdam, aplastamos a los europeos y en el último de estos campeonatos nos costó un poco más la final con Argentina. El mérito parece mayor si tenemos en cuenta que en 1924 fuimos sobrados, ya que usamos sólo los jugadores de una de las ligas en la cual se había dividido nuestra Asociación. Los torneos, aparentemente fueron ganados con limpieza, salvo una sombra que arrojaron los holandeses en 1924 sosteniendo que un penal que nos dio el triunfo en el partido contra ellos no lo fue, a punto tal que pedimos que no nos pusieran un juez holandés para la final. Pero, eso pasa todos los días, y es una historia tan vieja y con tan poca documentación y testigos que nunca vamos a saber la verdad. Y en todo caso, si así fuera no cambia demasiado las cosas.

La pregunta que cabe hacerse es, sin embargo, sobre cuál era la naturaleza de nuestros rivales en aquella Europa de posguerra. Figuran países de primer nivel del fútbol europeo. Y si uno recorre  Internet,  cuando se hace la historia de como se forjó el primer campeonato del mundo, se hace el comentario de que uno de los objetivos de crear la Copa del Mundo era lanzar una competencia a nivel planetario independiente de los Juegos Olímpicos de modo de sacar a la máxima competencia de este deporte, que cada día se tornaba más popular, del ámbito del juego para aficionados. http://www.liderendeportes.com/especiales/previa-mundial-brasil-2014/campeones-mundial-futbol.html

Jules Rimet no era, en sus comienzos en la FIFA, una persona desconocida en el mundo del fútbol. En 1914 participó, como representante de la Federación Francesa. En ese entonces se aprobó una moción que rezaba: “Bajo la condición de que el Torneo Olímpico de Fútbol se organice en concordancia con el Reglamento de la FIFA, la competición será reconocida como Campeonato Mundial de aficionados”. Para no perder la posibilidad de organizar un Campeonato Mundial propio, la FIFA estaba dispuesta a asumir la responsabilidad de organizar el Torneo Olímpico de Fútbol de los VII Juegos Olímpicos en París http://es.fifa.com/about-fifa/who-we-are/history/more-associations-follow.html

En otras palabras, mientras nosotros poníamos lo mejor que teníamos, mientras en el Río de la Plata el fútbol ya era una pasión de multitudes en Europa eran los aficionados los que participaban en el fútbol Olímpico. Tan aficionados que, por ejemplo, el equipo de Suiza, que disputara la final de 1924 contra Uruguay, estuvo a punto de no hacerlo porque no tenían dinero para los pasajes en tren hasta la sede donde se jugaba la final. Y Suiza  no se trataba de un país sin recursos, precisamente. http://es.fifa.com/tournaments/archive/mensolympic/paris1924/index.html

La pregunta que surge es: ¿les ganamos tan rotundamente como lo hicimos en aquellos Juegos Olímpicos porque éramos una gran potencia mundial o simplemente pasó porque a los europeos aquello no les interesaba demasiado, y en definitiva mientras de este lado del Atlántico se jugaba con toda la potencia, del otro lado iban equipos amateurs o con poca motivación como se sugiere al principio del artículo que se transcribe a continuación ?                                                                                                          http://www.linguasport.com/futbol/internacional/mundial/historia.htm

Una opinión diferente – y bastante convincente – expresa en periodista Luis Prats en su “Crónica Celeste”:

Se ha discutido si el equipo uruguayo era, efectivamente, el mejor del planeta. En América, sólo Argentina le hacía sombra, aunque a los albicelestes les costaba derrotar a los celestes fuera de Buenos Aires. Si bien en 1924 Europa recién salía de la Gran Guerra,  esos Juegos Olímpicos mostraron grandes progresos en las marcas de los atletas. El argumento de las secuelas bélicas ya no servía en 1928. En Amsterdam, Uruguay superó a rivales que pronto serían potencias, como Italia y Alemania. Y si faltó alguno, como el fútbol austríaco,´célebre en esos días, también fue derrotado pr Nacional en su gira de 1925, durante la cual alineó a un virtual combinado de la Asociación. Sólo faltó medir fuerzas ante los profesionales británicos. Sin embargo, estos vivían en un casi total aislamiento, alejados de la FIFA. Y las pocas veces que Inglaterra salió a jugar fuera de las islas en la década del 20, como algunos amistosos ante Francia, sus triunfos no resultaron rotundos…..

Fuere como fuere, lo real es que en aquellos campeonatos olímpicos estaban representados los países más importantes del fútbol mundial. Algo que no pasaría, como veremos, ni en 1930 ni en 1950.

Y hay algo que llama un poco la atención, y que induce a hacer pensar que aquellas selecciones olímpicas eran bastante distintas a lo que vendría luego. Las crónicas hablan de un fútbol de elevada calidad técnica, de toque sutil, de pases cortos. Todo ello lo definía la famosa frase de “cortita y al pie”, que tanto repetía el Vasco Cea en un programa radial de los 60. Nada que ver con el estilo de hoy del pelotazo y los pases mal dados -que según dicen recoge nuestra idiosincrasia – y ni siquiera tampoco con el fútbol jugado en el 50.

1930: el mundial ganado en casa

El Mundial de 1930 fue un Mundial bastante especial. Aparte que fue el primero de la historia ocurre cuando el mundo – especialmente Estados Unidos y Europa – estaba sumido en la peor depresión económica de todos los tiempos. Ello motivó una desidia generalizada de los países europeos que le dieron prácticamente la espalda al torneo. Unos meses antes se había resuelto que el primer Campeonato Mundial tuviera lugar en Uruguay, aprovechando la buena situación económica que vivía el país (que le permitía hacer un estadio y pagar los gastos de las selecciones invitadas), que ese año celebraba los 100 años de su primera constitución, y además por haber sido el último campeón Olímpico. Lo largo del viaje, que determinaba que durante mucho tiempo los clubes no pudieran contar con sus jugadores, y las penurias económicas que vivía Europa determinaron las ausencias de las selecciones más poderosas del viejo continente: Austria, Checoslovaquia, Alemania, Suiza, Hungría, Italia y España no se harían presente.  Jules Rimet – entonces presidente de la FIFA – insistió para que Francia – que al principio no quería concurrir – estuviera presente. Un apasionado del fútbol, como el Rey Carol, de Rumania, se encaprichó para enviar a su selección y también logró convencer a Bélgica y Yugoslavia.   De esta manera el mundial de 1930 fue una especie de sudamericano ampliado a 4 equipos europeos y dos norteamericanos. Incluso cabe aclarar que el mismo Brasil concurrió sin los jugadores de su liga paulista, – la más poderosa entonces – lo que tal vez explica su desastrosa actuación. (aunque cabe aclarar que Brasil como potencia futbolística fue muy posterior).

En total apenas 13 selecciones, y como el número primo impedía hacer las clásicas series de 4 los locales fueron uno de los favorecidos con una serie de 3: Rumania y Perú. Luego de pasada la serie ante estos equipos débiles, tocó Yugoslavia y la final con Argentina, un clásico, que jugado de este lado de aquí hizo más fácil la consagración.

En definitiva 4 partidos ganados parecen muy poco como para demostrar ser una gran potencia, sobre todo cuando se jugaba de local, faltaban los mejores de Europa y los pocos que vinieron no lo hicieron con mucha motivación.

La final con Argentina estuvo cargada de todo tipo de suspicacias. Los argentinos se quejaron del juego brusco de los uruguayos, de que el juez no cobraba las faltas, de las amenazas recibidas por sus jugadores y de las presiones de la gente, e incluso la policía.

Los delegados argentinos que estuvieron en Montevideo denunciaron a su regreso al país que durante la final los el público uruguayo hostilizó a sus jugadores y cuestionó la parcialidad de árbitro belga John Langenus. El señor Augusto Rouquette, miembro del Consejo Único que acompaño a la delegación argentina, habló con la prensa en su regreso a Buenos Aires. Reiteró las críticas contra la actuación del público local y afirmó que “los jugadores orientales jugaron bruscamente haciendo objeto a los argentinos de repetidos fouls, contando con el favor del referée que nunca ‘los veía'”, afirma el diario Santa Fe.

Además de los cargos contra el árbitro, la delegación argentina criticó a los “miembros de la Asociación Uruguaya que nada hicieron ante las reclamaciones de los delegados por el juego brusco desplegado por sus jugadores”, escribe el mismo diario argentino.

En base a estos informes, la Asociación Amateur argentina decidió romper relaciones deportivas con la asociación uruguaya de Foot-Ball. La opinión pública, en general, se mostró a favor de esa decisión. El diario Santa Fe afirmó lo siguiente para apoyar la medida: “La determinación adoptada por la Asociación se considera que es muy acertada, pues no es sino una consecuencia del egoísmo demostrado por los dirigentes de la nación vecina, quienes en su afán de no dejar que el campeonato traspase los límites de su país, no han reparado en los medios para conseguir lo que deseaban”. http://espndeportes.espn.go.com/news/story?id=1754154&s=futbol/mundiales&type=story

El mediocampista Luis Monti, jugador de San Lorenzo, afirmó en declaraciones a medios argentinos: “Me mandaron anónimos y me dieron serenatas que no me dejaron dormir la noche anterior. El clima era horrible. Recuerdo que al volver para el segundo tiempo había en la cancha 300 milicos (sic) con bayonetas caladas. Me di cuenta de que si tocaba a alguien se prendía la pólvora. Y les dije a mis compañeros que estaba marcado, que no podía tener la pelota. La bronca era conmigo”.

El puntero derecho de Sportivo Buenos Aires Carlos Peucelle, por su parte, declaró: “Si se hubiese jugado en Argentina, éramos campeones. Hubo muchos factores que incidieron para que perdiéramos la final contra Uruguay. Hubo hasta amenazas de muerte”.

Para Nolo Ferreira, centrodelantero de Estudiantes de La Plata y capitán de la selección, la cosa no fue tan así: “Ganaron porque fueron mejores que nosotros. Pegaron patadas pero no más que otras veces. Lo que sí reconozco es que hubo amenezas y que en el entretiempo algunos compañeros insinuaron que no querían salir a la cancha de nuevo. Yo no hice causa común con ellos porque pensaba diferente. Sí es cierto que en el segundo tiempo el equipo bajó mucho su rendimiento”. http://espndeportes.espn.go.com/news/story?id=1754798&s=futbol/mundiales&type=story

En fin, difícil saber, hoy pasados 85 años, como fueron las cosas en aquel partido. Seguramente aquella final no se caracterizó por el fair play, y es muy probable que Uruguay haya hecho valer con creces su condición de local, como en general hacen todos los países organizadores, pero más allá de lo puntual de ese partido aquel mundial fue un mundial cojo, sin los  grandes rivales que hubieran convalidado la gloria que la estadística reflejaría. Uruguayos campeones sí, pero de un medio mundo, no de un mundo entero.

Luego de este Campeonato Uruguay se aisló del mundo. No fue a los mundiales de 1934 y 1938. Según la leyenda oficial, al primero en represalia porque los italianos no vinieron al mundial de 1930; al segundo en discrepancia porque Francia fuera elegido como sede. Aunque otras versiones dicen que nuestra asociación seguía enojada por el boicot europeo de 1930, lo cual es bastante absurdo porque Francia fue uno de los pocos europeos presentes. Ninguno de estos argumentos suena demasiado convincente y probablemente existieran otras razones. Pero lo cierto es que durante prácticamente 20 años la Selección uruguaya sólo enfrentó equipos sudamericanos. Tal vez ese aislamiento contribuyó al comienzo de su decadencia. Porque pese al posterior triunfo de Maracaná el fútbol uruguayo nunca volvió a ser el mismo.

Maracaná: el mayor mito.

En 1950 Brasil hizo todo lo posible para asegurarse el campeonato: lo organizó en su propia tierra, en medio de un mundo semidestruido, con la mayoría de las potencias afuera y construyendo un megaestadio para meter todo el miedo y presión posible a los rivales. Es probable que al hacer eso el miedo y la presión se las haya infundido a sus propios jugadores que no bancaron la responsabilidad o jugaron sobrados pensando en cómo iban a festejar una vez que tuvieran el título. Y así terminaron perdiendo una final con un equipo que no era mejor que ellos. Así de simple: ese campeonato no lo ganó Uruguay, lo perdió Brasil, probablemente no sólo los jugadores, sino todos los que montaron la ingeniería para que ocurriera lo contrario. Fue una real tragedia griega convertida en el mayor mito de la historia del fútbol uruguayo de todos los tiempos.

Mario Benedetti en su recordado y obsoleto libelo “El País de la Cola de Paja” dice algo con lo cual no tengo más remedio que estar de acuerdo cuando califica nuestro título mundial de 1950 de “soberbia mentira” y “victoriosa errata”. Y agrega: “en cierto modo, Maracaná constituye casi un símbolo, el Masoller de la viveza criolla. En Maracaná se ganó sin merecer ganar. Y ésa es la increíble lección que del episodio extrajo el ingenuo, inexperto país: se puede ganar sin merecer ganar, nada más que echando mano a la picardía, al arranque, a la prepotencia, a la buena suerte”. Por más que estas afirmaciones lucen un poco exageradas y fueron  escritas en medio del espíritu de izquierda intelectual sesentista que despreciaba al más popular de nuestros deportes por aquello de “pan y circo” y , uno no puede dejar de reconocer que buena parte de razón lo asiste.

Para empezar aquello no fue un mundial, fue una parodia de mundial, algo parecido al Mundialito nuestro del 80. Es más, probablemente la organización de aquel evento fue hasta inmoral, porque el hermano país norteño – como les gusta denominarlo a los cronistas deportivos – intentó aprovecharse de la coyuntura de posguerra para lograr el título. Aquel mundial nunca debió haberse disputado, apenas 5 años después de finalizada la mayor conflagración mundial de la historia.

De nuevo concurren apenas 13 selecciones, y algunos países que clasifican sin pasar por la eliminatoria por la deserción de otros, entre ellos nuestro querido Uruguay, a quien normalmente tanto le cuesta clasificar para un mundial. Es que los abandonos pre y post eliminatorias mostraron que el mundo estaba para otra cosa y le sacaron seriedad al evento, y por ende legitimidad al campeón.

Notemos las ausencias:

Argentina, que por esa época tenía un gran equipo con grandes jugadores, (Labruna, Pedernera, Di Steffano entre otros) no está presente. Había salido campeona en tres campeonatos sudamericanos seguidos (45, 46 y 47) sin un punto en contra.  Varias razones confluyeron a su ausencia, cuando ya se había determinado que jugaría la eliminatoria con Bolivia y Chile: Perón tratando de meter la cuchara, problemas con los contratos de jugadores que se iban a Colombia,  una ruptura con la Confederación Brasileña de Fútbol quien había prohibido a sus equipos jugar con equipos argentinos luego que Argentina se negara a jugar un sudamericano y el hecho mismo que Argentina pretendía organizar ese mundial y se sentía con mayores credenciales que Brasil para hacerlo. Algunas versiones conspirativas atribuyen cierta intencionalidad a los brasileños en empujar a la deserción argentina, temerosos de su buen fútbol. Lo cierto es que Argentina se autoexcluyó de los campeonatos mundiales hasta 1958.                                                                                                                                                                  https://es.wikipedia.org/wiki/Argentina_en_la_Copa_Mundial_de_F%C3%BAtbol#Brasil_1950

Tampoco está Alemania, por razones obvias; Luego de la guerra prácticamente no existe ni como equipo de fútbol ni como país, pero además – al igual que a Japón – la FIFA  les prohíbe   su participación por su culpa en la guerra.

Toda Europa del Este (Unión Soviética, Hungría, Checoslovaquia, Rumania, Bulgaria), con la excepción hecha de Yugoslavia no está para el fútbol. Las necesidades de recuperar países, cerrar heridas y problemas políticos hacen que la prioridad esté en otros lados y directamente ni se inscriben.

Italia, quien mal o bien era el que hasta ese momento poseía el título, potencia siempre, llega con una formación de emergencia, porque  10 de los 11 jugadores de su selección principal   habían muerto el año anterior en un accidente de aviación, la llamada tragedia de Superga, En dicha tragedia se estrelló un avión que llevaba a los jugadores del Torino, como se ha dicho, base de la selección italiana. https://es.wikipedia.org/wiki/Tragedia_de_Superga. Por ese motivo fueron con un equipo de emergencia, y desmotivados. Llegaron a Brasil cruzando el Océano en barco.

Hay equipos, como India, por ejemplo, que abandonan la competencia porque no les permiten jugar descalzos.   Todo parece poco serio.

Uruguay clasifica directamente, junto con Paraguay ante el abandono de Perú y Ecuador en la serie eliminatoria. Algo similar ocurre con Chile y Bolivia al retirarse Argentina.

Por otra parte estamos de nuevo con un mundial con 13 equipos, por los abandonos de los clasificados India, Turquía y Escocia. Y, aunque al desistir éstos, le ofrecen cupos sucesivamente a   Francia (que había sido eliminada por Yugoslavia en la serie previa), Portugal, y Austria, todos declinan. Es como si nadie tuviera demasiado interés en jugar ese mundial. Obviamente el mundo después de la guerra estaba con otras preocupaciones.

Y en el reparto de series Uruguay ligó con la más fácil de todas, ya que justo las deserciones ocurren en su serie, por lo que es el único en participar en un grupo de dos selecciones. Y como si esto fuera poco el rival es Bolivia, que, si hoy es una de las más flojas selecciones sudamericanas, en aquella época era mucho peor. El ganador de cada  uno de los cuatro grupos iba directo al cuadrangular final, así que después de ganar por 8 a 0, una especie de práctica frente a los del altiplano, ya estábamos entre los 4 “mejores” del mundo. Suena raro, no? Pero repasemos un poco la serie final. No es casualidad que los equipos europeos que llegan a esta instancia fueron neutrales en la guerra. Y frente a ellos nuestro papel no fue demasiado brillante:   a duras penas le ganamos a Suecia, que tenía un equipo totalmente amateur, al torcer en los últimos 15 minutos un resultado adverso. Con España, que tampoco era gran cosa,  ni eso, apenas un empate. Mientras, Brasil arrasó haciendo 6 y 7 goles a los mismos rivales.

La opinión casi unánime es que Brasil era superior a Uruguay.  En ese sentido, según Obdulio Varela “si ese partido lo jugábamos otras 99 veces, las perdíamos todas, pero ese día nos tocó el partido 100” , como ha ocurrido tantas veces y por ello tiene sentido lo de “victoriosa errata”. Ellos lo hicieron todo para perder y nosotros aprovechamos. Uruguay desde el principio salió a defenderse . Son muy sugestivas las opiniones que manifiesta  el periodista Osvaldo Heber Lorenzo (HL) en su comentario del entretiempo del partido. Allí queda claro que Uruguay fue a defenderse, jugar fuerte, aguantar y tirar un contragolpe. O sea nada demasiado distinto a la era Tabárez. Solo que esa vez salió bien.  HL critica a la delantera uruguaya por su inoperancia (la califica casi de apática y de falta de resolución) y por no haber sabido aprovechar los pocas ocasiones de gol que tuvo y postula que es más probable que gane Brasil que tiene mejores jugadores, especialmente en ataque. También resulta muy interesante de escuchar el particular estilo florido del comentarista, un maestro en intercalar paréntesis en su discurso, así como palabras de dudosa pertinencia al momento de utilizarlas, como fundamentalmente, evidentemente, indiscutiblemente.

Como toda mitología, se le fueron agregando otras historias e historietas. Y así fuimos adornando la historia con otros pequeños mitos, la mayoría de ellos en torno a la figura de Obdulio. Quedó para la posterioridad el “vamos a ganarle a estos japoneses” o “los de afuera son de palo”. Quedó en el recuerdo porque ganamos, pero cuantas veces se habrán dicho estas cosas al comienzo de un partido por el capitán y nunca trascendió porque hubo una derrota. ¿cuántas cosas de ese tipo habrá dicho el capitán brasileño a la salida del túnel?.

¿Qué hay de la supuesta genialidad de Obdulio cuando después del gol de Brasil le va a protestar un supuesto offside y según se dice logró silenciar Maracaná? ¿Logró realmente silenciar Maracaná? El relato de Carlos Solé cuando llega a este momento no dice eso, más bien habla de un sonido ensordecedor “lógicamente no se puede oir nada por el estruendo de los cohetes y las bombas tan característico del pueblo brasileño”.

En este otro relato del partido hecho por un relator brasileño se puede escuchar en el minuto 53:40 aproximadamente el relato del gol de Brasil y la famosa protesta de Obdulio. (vayan directo ahí, no se les ocurra escuchar todo). Durante todo el tiempo que se verifica la protesta y hasta que se reanuda el partido el ruido de la hinchada festejando no cesa en ningún momento. 

De paso se puede oir en el minuto 1:08:47 el relato de una entrada fuerte de Matías González y la queja de los brasileños de como los uruguayos juegan con violencia y el juez no dice nada.

Seguramente se refiera a esta jugada: el “trancazo” de Matías González dentro del área, (minuto 2:48 aprox), (difícil dada la mala calidad de la filmación evaluar la “legalidad” de la misma)  festejado por Carlos Solé. (“esto es lo que hay que hacer, devolver una por otra”)

Rodeando toda esta mitología algo que no es menor y de lo que ha hemos hablado en otras entregas del blog. Cuando uno piensa en Maracaná la primera figura que le viene a la mente es la de Obdulio, símbolo del esfuerzo, la entrega, el valor, la reciedumbre. (aunque en ese sentido, aparentemente, el verdadero “león” fue Matías González)  Pero de acuerdo a lo que recogen las crónicas, tanto uruguayas como brasileñas el mejor de todos fue un virtuoso: Alcides Ghiggia, seguido muy de cerca por otro virtuoso que se nombra mucho menos: Julio Pérez.  Si hoy de Ghiggia se habla más es porque ha sido el último sobreviviente y porque su reciente muerte nos lo ha hecho recordar. Ya hemos dicho en anteriores notas como esta tendencia a exaltar a los recios trasciende lo puramente futbolístico y tiene que ver con la condena que nuestra sociedad hace al virtuoso, al que se destaca por sus habilidades.  Juan Alberto Schiaffino, otro jugador de una gran técnica era también cuestionado por su frialdad; un ejemplo de ello se puede ver a continuación.

Vale la pena escuchar el comentario, una vez terminado el partido, del periodista César L. Gallardo, quien pese a la euforia, le da algún palo a la Selección uruguaya que recientemente se había consagrado.  Habla de “milagro”, de que la conquista se debe fundamentalmente a Alcides Ghiggia, (“yiguia”) de que la selección fue mal preparada, con jugadores discutidos. Por supuesto, habla de la fibra y cuando analiza uno por uno los jugadores habla de una “impresión un tanto penosa” que había dejado Obdulio Varela en el primer tiempo. De la delantera dice que además de Ghiggia solo vale la pena mencionar a Julio Pérez y a Schiaffino, aunque le da palo a este último, “sin jugar brillantemente” y  por su falta de fibra. Curiosamente a Omar Míguez ni siquera lo menciona ni para caerle.

Resumiendo entonces, otra vez campeones   y – más allá de las circunstancias épicas en que se ganó la final – otra vez campeones de medio mundo (o tal vez de un 30 o 25% del mundo) ¿A alguien se le puede ocurrir que uno demuestra que es la mayor potencia del planeta ganando 3 partidos en un Mundial donde no está Argentina, Alemania, el principal equipo de Italia, Francia, o toda Europa Oriental y dónde el único gran mérito es derrotar al favorito local en una final de corte clásico? Incluso, si analizamos los resultados, la campaña de Uruguay aparece incluso como mediocre. Descontando la “práctica” frente a Bolivia el resto fue muy pobre, un empate y dos triunfos. Uno no demuestra ser el mejor del mundo goleando a un equipo inexistente, empatando un partido y ganando otros dos, por más que el último sea en las circunstancias que se dio. Tal vez no fuéramos mediocres, pero convengamos con que no fue una campaña muy brillante, no fuimos como Brasil en el 58, 62 y 70 o Argentina en el 86, o España en Sudáfrica, pero ganamos y quedó para la estadística, el llanto norteño y la felicidad del pueblo uruguayo de entonces.

Como último pensamiento al respecto, y como pasa con todos los mitos, por más que el logro sea de dudosa representatividad, la circunstancias especiales que rodearon la final no cuestionan la validez del festejo. Eso es otra cosa y si yo hubiera vivido en aquella época, pese a mis ácidos comentarios, sin duda habría salido a 18 a festejar. Como dice el dicho popular: “se goza más ganando en la hora, con un gol hecho en off’side y con la mano si es posible”. De hecho, he tenido la oportunidad de estar varias veces en Brasil y cuando oigo las anécdotas de los brasileños respecto a los recuerdos de cómo se vivió aquello no puedo menos que enorgullecerme. Y a veces hasta me he emocionado escuchando los viejos relatos y pensando cómo mis mayores deben haber vivido aquéllo. Así que si quieren un disfrute morboso oigan en el relato de un brasileño en el audio donde se relataba lo que ocurrió después del gol de Braisl los goles de Uruguay (1:13:00 y 1:27:00) y el comentario desilusionado al terminar el partido (a partir de 1:36:00).

Lo que vino después

Dicen los veteranos que saben más de estas cosas que la mejor selección de todos los tiempos fue la de 1954, y por lo menos parece que la campaña tuvo más brillo, por más que no el resultado final haya sido menos glorioso que el de 4 años atrás: Escocia, Checoslovaquia, Inglaterra suenan como rivales más serios y el partido en que quedamos eliminados contra Hungría, dicen muchos, especialmente los uruguayos, que fue el mejor partido de todos los mundiales. También nuestra mitología ombliguista nos pone, como protagonistas indirectos del resultado final de aquel mundial: cuántas veces hemos escuchado que los húngaros, netamente superiores a los alemanes cayeron derrotados debido a lo extenuados que quedaron luego de la histórica semifinal en que tan cara vendimos nuestra derrota. Tal vez aquél mundial fuera el que nos puso en el lugar que tenía nuestro fútbol en aquella época: probablemente no fuéramos los mejores del mundo, pero habíamos logrado armar un   equipo competitivo. Como en su momento lograron armarlo algunas selecciones de segundo orden en el fútbol mundial: Suecia, Turquía, Bélgica, Bulgaria, Polonia. Sin ser grandes potencias lograron meterse en semifinales.  Toda vez que alguna selección con figuras de renombre salía para un mundial era común escuchar la clásica frase: “desde el 54 que no teníamos un equipo tan bueno”, frase que inevitablemente presagia un estrepitoso desastre. Tales son los ejemplos del año 1974 donde se despidió con bombos y platillos a los sobrevivientes de la generación de fines de los 60, del año 86 y del 90. Después de ello se dejó de insistir con aquella etiqueta.

Lo cierto es que 3 años después de aquel digno cuarto lugar ya habíamos desaparecido del mapa futbolístico mundial al ser vapuleados por Paraguay en la eliminatoria para, salvo esporádicamente, pasar inadvertidos o directamente no pasar en los máximos torneos mundialistas. ¿es lógico que una potencia futbolística mundial se esfume definitivamente apenas 7 años después de ser la mejor del mundo? ¿no habremos sobrevalorado las glorias anteriores, especialmente las últimas?

Todavía tuvimos algunos chispazos a nivel de selecciones:  llegarían otros dos cuartos puestos.  En el 70 fue otra “errata histórica”, sin las características espectaculares de Maracaná, pero nos colamos como garroneando. Ganamos dos partidos, perdimos 3 y empatamos otro. Hicimos 4 goles y recibimos 5. Con eso alcanzó. De los partidos que ganamos uno fue contra Israel, (no precisamente una selección de primera línea) y el otro el que nos dio el pasaje a la semifinal con  aquel recordado gol de Espárrago luego del centro de Cubilla cuando la pelota no se sabe bien si había salido o no.  (ciertamente luego de ver varias veces el video he llegado a la conclusión que no había salido).

La expresión futbolística de Uruguay en aquel torneo fue bastante pobre: el partido de la derrota con Suecia fue de una mediocridad total y los partidos contra Italia y la URSS un monumento al bostezo.  La realidad llegaría en la semifinal contra Brasil, aprovechamos un error de un defensa y les fuimos ganando todo el primer tiempo. En el segundo Brasil le pasó por arriba a Uruguay.

Después de México, la noche total. El partido contra la Unión Soviética fue el último que ganamos por un mundial, hasta aquel cabezazo de Fonseca 20 años después en aquel ridículo partido contra Corea. Sucesivas selecciones que habían logrado reclutar “al mejor equipo uruguayo desde el 54” fueron recogiendo frustración tras frustración: afuera desde las eliminatorias, pasando apenas la serie luego de haber sufrido algún vapuleo histórico, etc.  Después de 1970 y hasta 2010 ganamos un solo partido por un Campeonato del Mundo, el anteriormente citado contra Corea.

En Sudáfrica, salimos de entre las tinieblas y de nuevo logramos un cuarto puesto. No derrotamos a ningún equipo poderoso, pero lo cierto es que desde 1930,  nunca se había dado que ganáramos 4 partidos en una Copa del Mundo. Un cuarto puesto mucho más destacado que el del  70, no por los rivales a los que derrotamos, sino porque como dijo el entonces Presidente Mujica cuando recibió a los jugadores: “Uno se da cuenta que un árbol es grande cuando lo ve caer” (no recuerdo la palabra exacta pero más o menos dijo eso). En la forma en que se cayó ante Holanda jugando de igual a igual y dando lucha hasta el final estuvo la medida de lo que era aquella Selección.  Uno nunca sabe qué hubiera pasado si no hubiera ocurrido aquello de la mordida de Suárez contra Italia, pero en ningún otro campeonato en toda la historia le ganamos a dos equipos “grandes” como Italia e Inglaterra. Tal vez, si bien no hubo títulos, en estos campeonatos se haya demostrado más que en Montevideo y Rio de Janeiro. No quiero decir con esto que esta Selección fuera mejor que las dos campeonas, sino simplemente que le tocó pelear en campeonatos más competitivos y no en seudo- mundiales. Y otra vez, como en el 54, habíamos logrado armar un buen equipo. Simplemente eso.

 Y al final…¿en qué quedamos?

Es difícil encasillar al fútbol uruguayo. Un país pequeño que en su historia ha tenido grandes jugadores. Que ha ganado en buena ley campeonatos en la prehistoria del fútbol, que ha llegado con una mezcla de fútbol,  y   casualidad a inscribir su nombre en dos Copas del Mundo, que en realidad fueron campeonatos under, y que ha pasado 40 años en la oscuridad más grande, para poder ahora resurgir a un nivel competitivo.  Sea como sea, si alguna vez fuimos grandes (la prehistoria) hace mucho tiempo dejamos de serlo. La evolución del fútbol nos pasó por arriba. De vez en cuando aparecen grandes jugadores (Ghiggia, Schiaffino, Julio Pérez, Cubilla, Forlán, Suárez), armamos buenos equipos y tenemos chispazos (Maracaná, México, Suiza, Sudáfrica),  en algunos con una mayor dosis de ayuda de la buena suerte que en otros (Maracaná, México). Hoy estamos en medio de uno de estos chispazos con la característica que está durando demasiado y con el extraño fenómeno de una selección que se ha ganado el cariño de la gente, algo que hace mucho no se veía. Entonces, a disfrutarlo mientras dure, (si es que no se terminó, esperemos que no).

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  1. Tenes menos futbol que una mesa de luz, déjate de joder haciéndote el intelectual si lo único que haces es tirar mierda. No tenes idea de nada de lo que hablas das vergüenza ajena, sos lamentable

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    • Esatimado: primero que nada le doy las gracias por tomarse el trabajo de leer el post. En segundo lugar me gustaría que en lugar de insultarme me diera argumentos de las cosas que no comparte de mi artículo o le parecen equivocadas. Especialmente me gustaría que me indicara en qué ve usted que estoy tirando mierda. Tirar mierda es insultar, agredir o tirar bolazos sin dar fundamentos y yo no creo haber hecho nada de ello. ¿hay algo inexacto en lo que yo digo? ¿es o no cierto que las veces que salimos campeones del mundo jugaron sólo 13 equipos y que por un motivo u otro faltaban algunas de las selecciones más poderosas? ¿Le parece que no tengo idea de lo que hablo sólo porque probablement austed nunca nadie le haya contado las cosas tal cual fueron y usted tenga la versión oficial, mitológica y por lo tanto edulcorada de los hechos? Por otra parte no creo haberle faltado el respeto a ningún jugador y además traté de dejar en claro que una cosa es el frío análisis de cómo se jugaron otros mundiales y otro muy distinto la alegría que generaron esos hechos y que – seguramente de haber vivido en aquella época – yo también hubiera experimentado. Mi blog no es un blog de fútbol, el futbol es una expresión más de nuestra vida como país y en ella se reflejan muchas de nuestras características como sociedad. En general nuestro nacionalismo tiende a cegarnos y no ver la realidad. Le vuelvo a dar las gracias por leerme y espero sus fundamentos.

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      • Muy buenas señor salmon, primero que nada usted no habla de las copas américas que por cierto tenemos 15, una la ganamos en el 2011, somos lo que tenemos más copas américas.¿Y en 1950 no la pareció un logro ganarle a Brasil?

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      • No, amigo… Por supuesto que me pareció un logro ganarle a Brasil y seguramente si hubiera estado en esa época lo hubiera festejado mucho e incluso me emociono con los relatos e historias. Lo que pasa que creo que fue un logro sobreestimado. A lo mejor me equivoco y si hubieran estado los mejores del mundo también uruguay hubiera salido campeón. Respecto a las copas América sin duda que es mucho mérito haber ganado todas las que ganamos, pero no nos olvidemos que durante mucho tiempo en muchas de ellas los equipos grandes las desatendían. Brasil muchas veces la usó para probar jugadores. Igual, está claro que para ser un país chico como somos es mucho lo que hemos logrado. Pero no magnifiquemos.

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      • Artículo totalmente tendencioso y hasta diría que mala leche, omitiendo datos importantes y engrandeciendo los factores negativos, con la intención de hacer creer que los éxitos uruguayos no son por méritos propios. Para empezar, es cierto que en 1930 no participaron las principales potencias europeas, pero ¿quien duda que Uruguay les habría vuelto a ganar, tal como lo hizo en los juegos olímpicos anteriores, mas aún jugando en casa? Y considerando que la selección uruguaya JAMÁS perdió un partido de copa jugando como local, a lo largo de los 100 años de historia. Luego cita a los jugadores argentinos argumentando que perdieron la final por el clima hostil y las amenazas de muerte si metían goles (metieron dos), pero no menciona que esos mismos jugadores perdieron 2 años antes la final de los juegos olímpicos del 28 y 5 años después la final de la copa américa del 35, ambos campeonatos jugados en cancha neutral. Desmerecer el título de 1930 es casi tan absurdo como desmerecer los 2 primeros mundiales de Italia porque no participó Uruguay. Luego se contradice: dice que el campeonato de 1950 pierde valor porque no participó la Argentina que venía de ser tri campeón de América, pero le resta méritos al mundial del 30, donde en la final se le ganó a la Argentina que venía de ser bi campeón de América y finalista olímpico. También hace notar la ausencia de Europa del este y Francia (que nunca nos ganó en un mundial) en ese campeonato, pero no menciona que en el mismo participó la Suecia campeona olímpica dos años antes y la España de Telmo Zarra. Respecto al partido con Brasil ¿que carajo importa si se ganó de contragolpe? ¿o si se ganó al pelotazo? ¿o si se ganó con los 11 metidos atrás? Como se jugó al contragolpe entonces “no vale” o “vale menos”? Ese Brasil jugando de local era una aplanadora. Lo demostró en la copa américa del año anterior goleando a todos los rivales (9 a 1 a Ecuador, 10 a 1 a Bolivia, 5 a 0 a Colombia, 7 a 1 a Perú, 5 a 1 a nosotros y 7 a 0 a Paraguay, siendo el campeón de América con mayor saldo a favor de goles de TODA la historia) y lo demostró en esa copa del mundo, para que usted venga a decir que no tiene méritos porque no le jugamos de igual a igual? Además siguiendo ese criterio de que “Brasil se dejó perder y merecía el campeonato”, entonces demosle un mundial a Hungría, un par de mundiales a Holanda, quitémosle el mundial a Francia porque “Brasil se dejó perder en la final del 98 al no jugar Ronaldo”, etc, etc. Además, si tanto le gusta analizar el contexto y no los resultados, por qué no habla de lo que fue aquella semifinal contra Hungría en el 54? Por qué no menciona que ese partido lo jugamos sin Obdulio Varela, lesionado en el partido anterior contra Inglaterra? Por qué no habla de que Juan Hohberg sufrió un ataque cardíaco luego de hacer el segundo gol, lo tuvieron que reanimar y que en esas condiciones tuvo que seguir jugando todo el tiempo suplementario? Por qué no habla del remate del jugador uruguayo (no recuerdo cual en este momento) que iba directo al arco (lo que significaba ponernos 3 a 2 arriba) pero que, por caprichos del destino, quedó estancado en una poza de barro que había en la cancha? Por qué no menciona que ambos goles de Hungría en el tiempo extra llegaron luego de que Victor Andrade tuviera que salir de la cancha? También menciona el gol de Espárrago en el 70, casi atribuyéndolo a la suerte de que no se supo si salió o no, pero entonces por qué no menciona la suerte que tuvieron los alemanes en el partido por el tercer puesto, donde llegábamos y llegábamos al arco (travesaños incluidos) y ellos llegaron una vez e hicieron el gol? También noto que no habla que somos hexacampeones mundiales a nivel de de clubes (para mi tanto Nacional como Peñarol fueron extensiones de la selección uruguaya, ya que jugaban casi los mismos jugadores), títulos que los ganamos contra los mejores equipos europeos. Usted me dirá “pero que habrían sido de esos triunfos sin los Joya, los Artime, los Spencer…” a lo que yo le respondo anticipadamente dos cosas: la primera, es que dos de esos títulos fueron ganados exclusivamente por jugadores uruguayos (la de 1980 y la de 1988). La segunda cosa, que mas bien es una pregunta, es: ¿que habría sido de nuestro fútbol si acá se hubiesen quedado los Francescoli, los Alzamendi, los Pedro Rocha, los Walter Olivera, los Washington Olivera, los Ricardo Pavoni, etc, etc? Tampoco hace mención de las 15 copas de América. Personalmente considero que, ser la selección con mas títulos en un continente donde participan potencias como Brasil y Argentina y muy buenos equipos (dependiendo de la época) como Perú, Chile, Paraguay, Colombia y a veces México, es tan valorable como un mundial. Repito, es mi apreciación personal. Aunque por ahí también lo vi diciendo que muchos equipos se desentendieron de la copa, queriendo restar algo de méritos a esos logros. Olvida que Uruguay tampoco llevó su equipo titular en las copas de 1991, 1997, 1999 y 2001 y no sé si eso ocurrió en otras copas antes que esas. En fin, como alguna vez leí por ahí, usted debe ser de los que cree que la Grecia de Perícles fue lo que fue, porque no existía Estados Unidos y la bomba atómica. Saludos.

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      • Estimado:
        Primero que nada le agradezco sus comentarios, pese a discrepar diametralmente con lo que yo escribo. Como dice por el final..”es su aprecicion personal”. Lamento que estropee un comentario sumamente legítimo con algunas apreciaciones rayanas en los insultos y en atribuirme intencionalidades, como tratarme de mala leche. Se lo digo, porque en su respuesta usted utiliza muchos argumentos – que pueden ser compartibles o no – pero son argumentos al fin. No era necesario recurrir a las otras cosas. Normalmente la gente que insulta o atribuye intencionalidades, o s ea que ataca al que escribe y no a lo escrito, es porque no tiene argumentos. Pero usted los tiene, aunque discrepe con ellos.
        Por otra parte creo que usted interpreta mal algunas cosas que yo digo. Yo no trato de desmerecer a aquellos jugadores que lograron aquellas copas, simplemente lo que quiero es relativizar los logros. Durante muchos años la gente de mi generación tuvo que soportar el permanente bombardeo de los más veteranos ensalzando las maravillas de aquellas gestas y defenestrando a los jugadores que en mi juventud y niñez eran idolos. Cuando uno analiza aquellos logros se ve que están sobrevalorads, simplemente eso. Yo nunca dije que los jugadores argentinos perdieron la final del 30 porque las presiones uruguayas como local o porque hubo amenazas de matarlos a todos si nos hacian un gol. Simplemente cité lo que decian los jugadores argentinos, que como ya sabemos nuestros hermanos del Río de la Plata, como buenos hermanos que son compiten con nosotros en cuanto a llantos y busqueda de excusas a la hora de perder. Era para dar una idea del marco de aquel partido; seguramente los uruguayos no éramos los angelitos que nos han hecho creer. Si hemos puesto muchas veces en duda logros de otrs equipos por hacer pesar su condición de local (Inglaterra en el 66, el cuarto puesto de Corea en 2002, aRGENTINA 78, el bochornoso campeonato ganado por Italia en la era Mussolini), tengo todo el derecho a lanzar la pregunta de si en aquella final no jugaron otros factores. es solo una pregunta para la que no tengo respeusta, seguro usted tampoco y seguro no habrá nadie que la tenga 87 años después. Pero eso no invalida que le pudiéramos aganar a Argentina. Lo que sí cxreo que es una realidad objetiva es que tanto en el 30 como en el 50 faltaban algunos de los mejores equipos del mundo. Nada desmerece lo que se logró con los equipos que jugaron (especialmente la final contra Brasil), solo que me hubirea gustado que en el palmares de uruguay estos dos camapeonatos hubiran sido logrados contra todos los mejores equipos del mundo. Por otra parte nunca dije que Brasil se dejó ganar en la final, no sé de donde sacá eso, ni que tampoco merecía el campeonato. En todo caso lo que digo es que ese campeonato no debería haberse logrado. Me puedo poner un poco místico y pensar que la derrota de brasil fue un justo castigo por haber organizado aquel mundial trucho y quererlo ganar a toda costa, aprovechando la oportunidad de un mundo destruido. Lo que usted dice del 54 es cierto, pero uno no puede entrar en la casuística de si “esta pelota hubiera entrado” o si “tal o cual jugador hubiera jugado”. Su frase:

        Para empezar, es cierto que en 1930 no participaron las principales potencias europeas, pero ¿quien duda que Uruguay les habría vuelto a ganar, tal como lo hizo en los juegos olímpicos anteriores, mas aún jugando en casa

        no resiste el menor análisis. quién duda? yo lo dudo no sé que hubiera pasado dos años después, nadie lo sabe. Con su criterio no jugamos nunca mas campeonatos, porque como el último lo ganó Alemania, quién duda que va a volver a ganar? Parece que las cosas se congelaran en el tiempo y el haber ganado ayer implica necesariamente que se va a volver a ganar mañana.

        Tampoco en ningún lugar atribuyo a la suerte el gol de espárrago, mÁS AÚN, aunque no lo puse en el artículo, después de ver la jugada varis veces no hay nada de suerte en ello, sino que fue una gran jugada de Cubilla por la forma en la cual logra engañar al defensa y sacarle la pelota (que no se fue afuera)y el partido por el tercer puesto contra Alemania me importa tres pitos, son partidos totalmente intrascendentes. Nunca dije que no hubiéramos (y seguimos teniendo) grandes jugadores, probablemente en forma desproporcionada para los pocos que somos. (algunos subvalorados como Francescoli). Finalmente, lo que usted dice respecto a las copas America me confirma lo que yo decía antes: ni siquiera nosotros le dimos bola durante mucho tiempo.
        Saludos y aprecio su comentario.

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  2. Me gusta este blog, siempre tiene algo interesante; en cuanto a 1938, del lado del ganador había binacionales, uruguayo italianos o ítalouruguayos como quieras decirlo. En cuanto a lo del mundial del 50, es el juego del teléfono descompuesto, cada uno pasa su versión de lo acontecido y termina tan verídico como los milagros de los santos. o algo mas loco como esta nota de El Pais de España . http://elpais.com/elpais/2015/07/21/ciencia/1437431062_030845.html
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  3. Buenas tardes,

    Permitame comentarle algunas cosas al respecto de su extenso y educado post, el cual he leído desde el principio al fin, empiezo por la parte en donde menciona “¿Qué hay de la supuesta genialidad de Obdulio cuando después del gol de Brasil le va a protestar un supuesto offside y según se dice logró silenciar Maracaná? ¿Logró realmente silenciar Maracaná?”, según leí en entrevista que le realizara el periodista Franklin Morales a Obdulio Varela (le debo la fecha de la publicación, si bien tengo el recorte de diario que mi madre tan sabiamente me guardó), éste último deja muy en claro que luego del gol de Brasil el tomó la pelota debajo del brazo y fue caminando hasta la mitad de la cancha “para conseguir algo de aire, nos estaban dando un baile bárbaro”, es debido a ello que no me queda claro lo de “supuesta genialidad” y el resto de las oraciones que le destaco entre comillas.

    Por otro lado, lo que a mi siempre me ha resultado maravilloso de Maracaná es la conjunción de situaciones adversas que se dieron para con el equipo de Uruguay, un país anfitrión que anunciaba por intermedio de un funcionario público a todo aquel que quisiera escucharlo que los jugadores brasileros “serían los nuevos campeones del mundo”, los dirigentes del fútbol uruguayo de esa época diciéndole a los jugadores que “ya habían cumplido”, que “si nos hacían 3/4 goles igual estaba bien”, un público de doscientos mil brasileros alentando a su selección, y aquí le pido tenga en cuenta que hace muchos años tuve como compañeros de equipo, practique diez años profesionalmente el fútbol, a jugadores de la talla de Obdulio Trasante y Jose “Pepe” Herrera, por mencionarle a los mas destacados, quienes en alguna de las charlas que tuvimos me mencionaron lo que puede “motivar”, en su total buen sentido, una hinchada que aliente, “la hinchada alienta y a vos te salen fuerzas de no sabes donde” me contó Trasante alguna vez.

    Además de lo anterior quisiera transmitirle también algo que resulta muy importante para algunas personas, el valor de la historia, todo siempre tomado desde un lado respetuoso y de lucha contra la adversidad, la “rebeldía” en el buen sentido, y es el “peso” de la historia, también se lo escuché a Obdulio Varela en una entrevista televisiva de hace muchos años atrás, el decía que el jugador sabe a quién representa, sabe lo que hicieron otros grandes jugadores en otras épocas y eso le genera orgullo y a la vez responsabilidad, pues sabe que tiene que estar a la altura de las circunstancias.

    En conclusión quería expresarle que su visión, totalmente respetable, olvida algunas cosas, a mi humilde entender importantes, de la historia de Maracaná, pues el hecho resaltable no fue que logramos ser los “mejores del planeta” sino que esos uruguayos dejaron bien en alto a nuestro país y que el legado de Maracaná fue, y será, fuente de inspiración para millones de personas en el mundo, de como es posible lograr salir adelante aunque haya muchísima gente que quiera lo contrario.

    Le dejo un cordial saludo.

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    • Muchas gracias, realmente muy bueno su comentario. Paso a explicarle. La leyenda que se repite hasta el cansancio y que me he cansado de oir desde que era un niño es que una vez producido el gol Obdulio al protestar logró desconcertar al público brasileño y hacerlos acallar, lo cual es falso, tal como se ve en los audios que se adjuntan en el blog. En relación a lo de Franklin Morales tal vez Obdulio haya querido enfriar un poco las cosas antes de reanudar, lo cual se ha hecho siempre en todas las épocas, no tiene nada de extraordinario. Pero hay otras versiones que dicen que simplemente Obdulio fue a reclamar offside porque estaba convencido que el gol fue en offside. Como se ve, hay muchas versiones para un mismo hecho; pero más allá de todo ello creo que el hecho fue intrascendente. En todo mito hay que adornar las cosas, inventar leyendas, etc. El triunfo de Uruguay se debio a otras cosas, no a que Obdulio fue a protestar o a intentar acallar el partido. Se debió a que Brasil se confió y Uruguay tuvo buenos jugadores que ese día funcionaron. No le discuto lo de los méritos de ese partido, lo de la situación adversa, etc. etc. Yo también me emociono cuando oigo esos relatos. Pero de eso sya se ha hablado mucho. No me olvidé de esas cosas, como dice usted. Simplemente quiero apuntar a lo otro, a aquello de lo que nunca se habla. También tanto jorobar con Maracaná se generó una carga y una presión en nuestros jugadores que poco menos que hay que salir campeón del mundo siempre. Por otra parte me parece que a veces nos olvidamos que lo de Maracaná fue simplemente un partido de fútbol y lo queremos proyectar a otras cosas. Así, embriagados por ese triunfo pasaron años y años en los cuales la apuesta siempre fue a la improvisación, la suerte y la garra. Eso podrá haber dado resultado una vez, pero no es la recete más eficaz como para repetirlo siempre. Le agradezco su participación.

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      • Gracias por su respuesta.
        Ahora me queda más claro cual era el objetivo de su exposición, yo disiento, al igual que usted, con el tema de la improvisación, la suerte y la garra (a mi entender ésta última no hay que perderla nunca, en el buen sentido, en todos los aspectos de la vida).
        Yo quería señalar que no todos los uruguayos se quedaron con esa imagen de Maracaná y de Obdulio, a su vez también, con todo respeto y en mi humilde opinión, no fue un “simple partido de fútbol”, fue mucho más que eso, el tema es verlo como algo positivo, constructivo, inspirador.

        Le dejo un cordial saludo.

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      • Solamente un apunte para terciar en un diálogo educado y razonable. Una vez escuché decir a Obdulio, en un reportaje de radio en el que el periodista hizo mención a su intención de enfriar el partido, que de ninguna manera era cierto, que solamente estaba protestando con una calentura bárbara!

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      • Sí, son muchas las versiones. Yo también oí que alguien lo citaba que en realidad lo que quiso fue efectivamente protestar porque para él había sido offside realmente. De hecho en algún relato uruguayo dicen que fue offside. gracias por participar.

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  4. Hola. Dejo mi impresión: No se puede comparar la formula 1 de hace 65 años con la de ahora. No se debe, es casi una infantilidad. Se saca de contexto nada más y nada menos que la tecnología, la experiencia, los percances de económicos, culturales, políticos y ni que hablar de lo logístico. Casi peca hasta de falta de respeto; no se extrañe del insulto… Se lo pongo así: si mañana cuando usted sea viejo, y sus nietos vean que la casa que se compró con tanto trabajo y sus padres les cuentan las peripecias que hizo para comprarla, y sus nietos le dicen, si pero no es tan así, mirá la casa de vecino es mejor, al final son unas paredes y un techo, no es la gran cosa… No sería de extrañarse una puteada de su parte…

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    • Amigo Gonzalo. Usted me atribuye cosas que nunca dije. No me he puesto a comparar en ningún momento como jugaban aquellos jugadores respecto a como se juega ahora. Lo que yo digo es otra cosa. Digo que el mundo del cual fuimos campeones era medio mundo, o tal vez menos. Fueron dos seudo campeonatos del mundo. Es más, el del 50 nunca debió haberse jugado. Brasil lo hizo porque querían inscribir su nombre entre los campeones y recibió desde ese punto de vista un justo castigo. Ya en el 54 el mundo era otra cosa, y ahí se jugó más en serio, y si bien nos fue bien, empezamos a perder pie y luego desaparecimos. En el 24 y el 28 estaban las potencias más grandes, esos dos campeonatos fueron mucho más legítimamente ganados que los del 30 y del 50. Durante muchos tiempos nuestros mayores estuvieron atomizándonos con las glorias del fútbol pasado, elevándolos a la categoría de dioses a aquellos jugadores, y de paso menospreciando a todo lo que vino después. El síndrome Maracaná de creernos los mejores con muy poquito se ha hecho extensivo a muchos aspectos de nuestra sociedad, la educación, por ejemplo. Y respecto a las comparaciones interépoca es algo absolutamente estéril. Por ejemplo la discusión de quien fue mejor si Pelé o Maradona. Yo tengo patente el recuerdo del partido holanda uruguay del 74 donde pensé que el fútbol se había terminado, que era como el basket donde había equipos inalcanzables. Si miran el video de ese partido Holanda corría la mitad de lo que corre hoy cualquier equipo normalote, uruguay incluido. Ese equipo parece lento al lado de los de hoy, y sin embargo revolucionó el fútbol. El hombre “bolso” no me dijo que no sabía nada de fútbol, sino que tenía menos fútbol que una mesa de luz. No saben que hay mesas de luz que tienen varios campeonatos encima…. en fin.
      gracias por su comentario

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  5. Aparte nunca descalifique una puteada como un argumento, el hombre “bolso” le dijo que no sabía nada de fútbol, y esto, puede ser. Es un argumento soez, pero argumento al fin… Va con onda… Jajaja. (Se aprende de todo, hasta de objetos como Rial, dijo un amigo…).

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  6. Buen día.
    Para algunos nuestros triunfos son hijos de la suerte, para otros (la mayoría) el fruto de un estilo aguerrido con toques de genialidad. Personalmente me inclino a pensar que fueron la conjunción oscilante de ambos factores. Esta conjunción planetaria para la suerte no es exclusiva de los triunfos uruguayos, otros países la aceptaron sin prurito alguno.
    Deberíamos poner en la balanza los legítimos triunfos de Peñarol y Nacional. Se midieron con cuadros de enjundia y técnicamente virtuosos a nivel mundial. Están mis recuerdos de los partidos de (mi) Peñarol del 60, que no dejan dudas de como se podía mezclar fuerza y buen fútbol, en triunfos “a lo peñarol”. Recordemos lo raro, para los tiempos actuales a nivel de clubes, de mantener una base de buenos jugadores y prolongar durante años la dirección de un técnico. Esto difícilmente pueda repetirse en nuestro fútbol, anémico y desesperado por vender sangre joven.
    A nivel de selección seguiremos apostando al compromiso y entrega que otras veces faltó y cuyo derroche actual le ha granjeado el apoyo y el cariño popular (extraño fenómeno?). Que no alcanza … es cierto, pero la dignidad no es poca cosa, cuando uno busca motivos para alentar una camiseta. Muchas veces nos quejamos de nuestra falsa humildad y por otro lado pasamos al paroxismo de los “casi logros”, de un salto. Somos “petisos” en población y hasta en estructura física, promedialmente hablando.
    Cada vez va a ser más difícil obtener triunfos en un mundo donde todos practican fútbol, aunque la esperanza siempre es un bien preciado ante el infortunio. Todavía me acuerdo de los pañuelos atados y dejados en la Olímpica, con mi rezado infantil “San Pilatos /la cola te ato/ o gana Peñarol/ o no te desato”.
    Al fin y al cabo, es probable que nos pase lo del Edgar (el novio de la Leonora) que ante la tristeza de la derrota se preguntó en voz alta: “habrá otra oportunidad de salir campeones ?”, a lo que el Juez (vestido de negro luto) se dio vuelta y le respondió: “Never More”.

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    • Nadie para la pelota, como antes, como antes, ya no quedan centrojás en el cuadro ganador.
      Que hubiera sido de aquellas glorias de los clubes sin los Spencer, Joya, Lezcano, Manga, Artime…

      La dulce Leonor se ha “ido primero”, con la esperanza volando a su lado/

      Dejándote HERIDO por la querida pequeña que debería haber sido tu esposa./

      Por ella, la bella y atractiva, que ahora tan tranquila yace,

      con la vida sobre su dorado cabello pero no en sus ojos/

      La vida todavía en su cabello, la muerte en los ojos./

      EDGAR

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      • Ecuatoriano, peruano, paraguayo,brasilero y argentino …muy sutil lo suyo.
        Pero igual,es un placer levantar centros para tan eximio cabeceador.
        La del estribo: cuentan que al llegar Joya a Peñarol y en una de sus primeras corridas por la punta izquierda , viendo que no llegaba, se detuvo bruscamente, ante lo que el Pepe Sasia lo encaró diciendo…”mirá negro, acá se corren todas, aunque te parezca que no llegás”.
        Saludos…y se olvidó de mencionar a Sanfilippo, uno de esos rivales que daban ganas de ovacionar.

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      • Sanfilippo, Prospitti, Onega, Rojas, ; no los mencioné porque no fueron campeones de l libertadores

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      • Tiene razón, soy atropellado y no me percaté de la lógica de su listado. Es verdad, el “Nene” jugó poco tiempo acá , yo tenía 9 o 10 años cuando lo vi. Iba al Estadio con un tío, que soñaba con mi conversión y hacerme socio de Nacional.
        Podría nombrar a E. Figueroa, que terminó de “templarse” en Peñarol (dicho por él, acá empezó a usar canilleras).
        Ah, y siempre me rechinó ese tema de Rumbo, parece sacado de una prueba del Carnaval de las Promesas. Sé que no es políticamente correcto, pero me “paspan” la mayoría de las murgas, y el abuso de la “murga canción progresista” más aún..
        Al respecto a los 60s, no tendrá la figurita que traía a Los Beatles en el álbum Londres 66 (nunca la pude sacar), un compañero de escuela me la mostró y casi me la cambia por una revista El Pinguino (chilena…se acuerda?), pero mi vieja la encontró y la quemó…junto con su imagen de mi inocencia.

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      • el pingüino, que recuerdo, la versión subdesarrollada de playboy made in chile.

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  7. Pablo Crossroads

    Hola, empecé a leer el artículo pero cuando a los pocos renglones lleguè a ” …en 1924 fuimos sobrados, ya que usamos sólo los jugadores de una de las ligas en la cual se había dividido nuestra Asociación… “, largué. Nuestra liga no “se dividió”. Todos los clubes de la AUF siguieron juntos pero Peñarol se fue y fundó la FUF, con algunos clubes muy menores o las filiales de algunos otros, como Wanderers que eligió el pan y la torta, jugando en ambos campeonatos. Quizás luego lo siga leyendo, pero me pareció que si así arrancamos, con esa información errada, hummm, como seguirá?? He leído algunos artículos, mas o menos interesantes, pero la pose iconoclasta a rajatablas termina aburriendo. Todos hacen todo mal, nada es meritorio, todo tiene errores. Y por casa como andamos? Andamos como lo expreso al principio de este comentario….

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    • Estimado:
      me parece que usted se agarra a una sutileza. En el significado que le quise dar a “en 1924 fuimos sobrados, ya que usamos sólo los jugadores de una de las ligas en la cual se había dividido nuestra Asociación”, simplemente quise decir que no íbamos con todo nuestro potencial. Nada más que eso. Si hubo una división, o uno de los dos grandes se fue, etc. es totalmente intrascendente para l oque quiero decir. Fuera como fuera es indudable que ir sin los jugadores de Peñarol era dar una ventaja muy grande, y eso era lo que quería expresar, más allá de analizar cuáles fueron las causas d el “cisma” , que no era el objeto de l artículo. Respecto a que la pose iconoclasta cansa, le diré que tal vez tenga razón, eso va a gusto del consumidor. Pero para empezar no es una pose, es un convencimiento de que vivimos rodeados de historias edulcoradas que no son ciertas o han sido exageradas. Tampoco digo que todos hagan todo mal, de hecho en el ejemplo de 1924 creo que estoy reafirmando la validez de triunfos dados dando ventaja y no niego la validez del triunfo en sí del partido de Maracaná. Por otra parte creo que hay demasiadas páginas iconodúlicas y acríticas que no cuestionan nada, lo cual justifica la existencia de una página que busque cuestionar. y como no me creo dueño de la verdad el objetivo también es tirar otras posibles hipótesis de determinados fenómenos para verlos desde otros ángulos. Gracias por participar y lo exhorto a que siga leyendo.

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      • Pablo Crossroads

        Estimado, no me agarro de una sutileza, sino de la Historia. Si se pretende hacer un blog basado en los errores, omisiones, fallas, desaciertos, en la denuncia de “dibujos” de la Historia, para empezar, se la debe respetar y no caer en lo mismo que se critica.
        Por otra parte, iconodúlicos no me sonaba y fui a consultar al diccionario de la RAE
        (http://lema.rae.es/drae/?val=iconod%C3%BAlica).
        El resultado fue: La palabra iconodúlica no está registrada en el Diccionario. La que se muestra a continuación tiene formas con una escritura cercana.
        iconológico, ca.
        Cree que esto también debe ser considerado una sutileza?

        Los campeonatos se juegan en la época en que se juegan, con las condiciones en que se juegan, con los países que pueden o desean presentarse. No es lícito decir que fulano es mejor campeón que otro porque cuando ganó participaron más países, o estaban los ” nombres” de países más conocidos hoy como referentes.

        Brasil no fue nada en el fútbol del mundo hasta finales de la década del 50. Uruguay no le ganó al Brasil que luego fue, sino al Brasil que era en ese momento. Y la hazaña real consistió en ganar una “final” frente al local, cosa que solo Brasil luego consiguió frente a Suecia. En sentido estricto no fue una final, fue el último partido del cuadrangular final, el empate le servía al local, quien además empezó ganando. El que haya sido de atrás y los últimos 20 minutos le agrega una cuota más de epopeya.

        Por lo mismo no se puede afirmar peyorativamente que en el 24 le ganamos la final a Suiza, considerando lo que hoy es Suiza futbolísticamente, sino que, en esos momentos y tal cual Ud lo cita, Suiza era una de la potencias del fútbol en aquella Europa.Ppara peor, mezcla Ud. indebidamente los problemas económicos con el potencial futbolístico. Quizás no sepa que Uruguay pudo ir porque el Dr. Atilio Narancio hipotecó su casa para pagar el viaje y poder así cumplir la promesa de llevar a los jugadores a las Olimpíadas si ganaban la Copa América de selecciones de 1923. Así que ambos finalistas llegaron en iguales condiciones de precariedad al certámen.
        Creo que no da para mas, no soy de los que viven mentando un pasado glorioso, sí, glorioso, pero tampoco intento desmerecerlo con lindas palabras (algunas inventadas) y comparacion de situaciones no siempre adecuadas.
        Le saluda atte

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      • Estimado Pablo:
        Primero que nada, en la discrepancia o en el acuerdo le agradezco su participación. Le quiero aclarar que mi blog no es un blog de historia y no es mi interés debatir si lo que ocurrió en el fútbol uruguayo fue una división en dos ligas, o fueron unos equipos que se fueron de la liga. Es más, le doy la derecha a usted en ese tema, ya que supongo que está más informado. A mí quién tuvo la culpa del cisma en estos momentos no me interesa. Yo solo quería marcar que Uruguay fue con su potencial disminuido a ese juego Olímpico porque no tenía los jugadores de Peñarol, nada menos. Y ese es el hecho real, independientemente de como se produjo. No invalida mi argumento, que por otra parte es tendiente a resaltar más el logro y no a denigrarlo.
        Pero vayamos a cuestiones más de fondo. Yo no desacredito la final contra Suiza por lo que hoy es Suiza futbolísticamente (muy poco), ni porque no hayan tenido plata para los pasajes. Mi comentario de esa anécdota es simplemente para resaltar lo poco profesional que era el fútbol en aquella época como para que un equipo como Suiza no tuviera plata para los pasajes. Nada más que eso. La anécdota de Uruguay y de Narancio hipotecando su casa por supuesto que la conocía, está por todos lados y esa anécdota lo que reafirma es mi argumento de que el fútbol en aquella época era bastante poco profesional, lo cual no invalida nada los logros, es simplemente para marcar las diferencias entre el fútbol de aquella época y el que vino después. En ningún momento digo que Uruguay estaba en mejores condiciones que Suiza. Y quiero resaltar una cosa. Cuando me puse a mirar el tema y luego de dejar de lado algunos preconceptos llegué a la conclusión que los torneos Olímpicos ganados por Uruguay eran bastante representativos del fútbol de aquella época, lo cual no se puede decir lo mismo de los del 30 y 50.
        Su afirmación de que “Los campeonatos se juegan en la época en que se juegan, con las condiciones en que se juegan, con los países que pueden o desean presentarse” es tal vez la que amerita mis mayores discrepancias. A mí me hubiera gustado salir campeón en un campeonato en que estuvieran las mayores potencias del mundo, no un mundo a medias como fue en el 30 o en el 50. De la misma forma que me parece poco legítimo, por ejemplo festejar la conquista de un campeonato intercontinental jugado contra el vicecampeón de Europa y no contra el campeón, como fue el caso de Nacional en 1971. Por supuesto que siempre podremos conformarnos y decir como se dijo en aquella época referido a los holandeses del Ayax: “si no vienen por algo será, seguramente nos tienen miedo”, y así nos fue 3 años después cuando creyéndonos que éramos maravillosos y que el mundo no cambiaba la selección holandesa (cuya base era el Ayax que nos tenía miedo a los uruguayos) nos caminó por arriba.
        Para finalizar algo referido a las palabras que yo supuestamente “inventé”. La palabra “iconodulia” viene del “iconos” (imagen) y “dulia”, adoración. Si usted googlea va a encontrar que todo el mundo la usa. Que no esté en el diccionario de la RAE no quiere decir nada. Hay muchas palabras que usamos todos los días que no están en el diccionario o están con significados diferentes a los que se usan comúnmente. Y además, lo que es peor muchas palabras en el diccionario de la RAE están definidas mal. En particular ocurre con muchas palabras técnicas, además que la RAE normalmente la va corriendo de atrás al lenguaje. Le doy un ejemplo. Usted usa la palabra “cuadrangular” y yo entiendo perfectamente a qué se está refiriendo. por más que para la RAE cuadrangular es un adjetivo y no un sustantivo y significa “que tiene o forma cuatro ángulos”, (http://lema.rae.es/drae/?val=cuadrangular) nada que ver con un sustantivo que describe a un torneo de cuatro equipos.

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  8. Pablo Crossroads

    Estimado, no pensaba seguirla pero le hago saber que festejé en el estadio, a mis 15 años, ese triunfo contra Panathinaikos como lo que fue: la obtención de la Copa Intercontinental. Que fue lo que fue, a lo cual Ud. obstinadamente se empeña en negar, buscando calificar las cosas como podrían haber sido. ¡Y yo no me conformé ni mucho menos lo consideré ilegítimo! . Y en aquel momento todos sabíamos que los holandeses no venían porque tenían miedo, exactamente eso. Y no a los uruguayos, sino a los americanos, ya que un par de años antes el Estudiantes de Zubeldía destrozó a patadas al Milan en La Plata. Pero veo que Ud. sabe poquito de fútbol y está en su derecho, no tiene porqué conocer…salvo que se ponga a filosofar sobre ese deporte. Y si a Ud. le gustaría salir campeón siempre ganándole al Santos de Pelé, lo lamento, Pelé ya dejó de jugar y no podrá ganarle, por lo tanto si se dedicara al fútbol sería un frustrado ya que no podría ganarle al Santos con el Negro en cancha y todos sus campeonatos no valdrían nada. Que pena…. Absurdo. Y escribí Negro porque así lo conocimos siempre, nada de esa tontería de afrodescendiente. Que eso somos todos. Le aviso para que no comience aquí una nueva polémica.

    Si su fuente de información sobre el idioma es Google, tiene Ud. un serio problema.

    Yo le recomendaría, modestamente, que leyera mucho a Perez Reverte ( sobre todo esa delicia que es Cuando éramos honrados mercenarios), para conocer el papel de la RAE, como procede con las palabras, y seguramente evitará disparates( perdón pero no encuentro otra palabra en google) como escibir “Que no esté en el diccionario de la RAE no quiere decir nada. ” Cerrá y vamos.

    Cuadrangular, triangular, pentagonal, hexagonal, son usadas en deporte para definir aquellos campeonatos en los cuales se enfrentan, todos contra todos, 4,3 5 o 6 equipos. Cualquiera que conozca algo de deporte no tiene problema en usarlas, en entenderlas. Y en este caso la palabra efectivamente se usa como adjetivo para calificar al sustantivo ” campeonato”, p.ej: campeonato cuadrangular. Los nombres simbolicamente refieren a los 3, 4 5, o 6 ángulos ( equipos) del campeonato.
    Iconodule, si bien proviene del griego, se usa mas habitualmente en inglés y alguien la adaptó al castellano, como el muy usado ” basicamente” que tanto aprecian aquellos que lo usan cada 3 palabras pero sin sentido. Iconodúlico es un anglicismo, una castellanización ” trucha” de la palabra inglesa original. Ahora Ud.podría decirme que es lo que hace un pez aquí en medio de esta discusión y no sabría que responderle. Pero sí yo puedo responderle que en sentido estricto iconodulism se refiere a estar a favor de venerar imágenes o íconos religiosos y no deportivos. Así que, plís ( ya que estamos usando anglicismos), no me lo compare con triangular.
    Le guste o no, existe la RAE. Le guste o no, los campeonatos son cuando son y contra quienes son. No le de vueltas amigo, deje tranquilas a las glorias, no son mas valederas ni menos valederas por comparaciones con otras con las cuales no se pueden comparar. Son lo que fueron, ojalá algún día se repitan, y si se da ese milagro, ya encontraré en una crónica del Salmón Bizarro, todos sus defectos.
    le saluda atte

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    • Lamento amigo su bajada de nivel y caída en el insulto. Venía con altura la cosa. Estaba seguro que, con el ejemplo del Panatinaikos iba a saltar como una pelota, porque es evidente que su comentario respecto al cisma de 1924 venía cargado de subjetivismo de hincha. Y ya que de peces estamos hablando creo que usted mordió el anzuelo. Pero no se preocupe, para su consuelo le diré que en la copa Libertadores que Peñarol ganó en el 66 también faltaban algunos de los mejores equipos. Esa copa los brasileños no la quisieron jugar. Seguramente usted que es un experto de fútbol lo sepa perfectamente. En la final de Nacional contra el vicecampeón de Europa el comentario de la gente era que tenían miedo por que les íbamos a ganar, no porque los matáramos a patadas como efectivamente ocurrió en el partido de la final del año anterior y como usted bien dice.Todavía recuerdo la imagen frente al televisor del golero argentino Poletti dándole una patada en el piso a un jugador del Milan, lo cual provocó que la AFA actuara de oficio y lo suspendiera de por vida, igual que a Aguirre Suárez por dos o tres años. Y si usted disfrutó esa final bien por usted, eso de última es lo que importa, lo que queda en el recuerdo y los sentimientos. Yo eso no lo niego y dejé bien en claro que de haber vivido en 1950 hubiera salido loco de alegría a la calle a festejar. Pero eso no quita que con una mirada fría pongamos las cosas en su justa medida.
      Mi fuente de información no es google, pero convengamos que es una herramienta de gran utilidad. Borges nos hablaba de la Biblioteca infinita, y ahí la tenemos, google es la llave, no sé por qué se la menosprecia. Tampoco es necesdario haber leído a Pérez Reverte para poder escribir un modesto blog de opinión como el mío. Confieso que no lo leí. Y sí… escribí “Que no esté en el diccionario de la RAE no quiere decir nada”, porque si nos limitáramos a hablar con los términos del diccionario de la RAE nuestro lenguaje sería muy pobre y tendríamos que poner palabras entre comillas como usted hace con “trucha” todo el tiempo. Otra cosa, no entienda los términos en sentido literal (otro de los problemas de los diccionarios que no dan espacio a los dobles sentidos o las ironías), pero icondulia (anglicismo trucho según usted…. por qué está mal usar anglicismos cuando nuestro idioma tiene influencias de todos los idiomas como no puede ser de otra manera; con ese criterio no podríamos usar las palabras de origen árabe.) es lo que usted dice de venerar ídolos religiosos. Por extensión se puede aplicar a todos los que veneran las verdades absolutas, es el sentido que le doy en el blog. Y conste que resistí a la tentación de inventar el juego de palabras de “iconobdulia”, para describir el culto exagerado al Negro Jefe. (yo tampoco digo afrodescendiente, que suerte que en algo coincidimos) Qué quiere que le diga, eso de que haya un grupito de personas diciendo qué palabritas podemos usar y cuáles no no me gusta, sobre todo cuando suelen ser imprecisos. Será porque también a eso le aplico la iconoclastia, pero mire que no es pose. Por eso le invito a que busque dos palabritas en el diccionario de la RAE y después me dice si le sigue generando la misma veneración que antes. Busque “inflación” y “tupamaro”, va a ver que lindos significados les da. A partir de ahora a los muchachos del MLN va a tener que llamarlos de otra manera, a menos que piense que Uruguay es Perú.
      En fin, amigo, no se caliente si lo pincho un poco. Está todo bien, en definitiva no tiene por qué estar de acuerdo con un pelotudo (le aviso que esa palabra está en el diccionario de la rae) que usa su tiempo libre en escribir un blog. Le agradezco de todas formas su colaboración, de repente leo a Pérez Reverte y después le digo.
      Busquemos coincidencias, a usted lo veo en un cruce de caminos, como dice su sobrenombre, si por ahí se encuentra con el diablo a lo mejor puede hacer un pacto con éste y le enseña a tocar unos buenos blues (disculpe el anglicismo pero no se me ocurre otra palabra mejor para nombrar a tan exquisita musica).
      saludos

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  9. Pablo Crossroads

    Estimado, ni lo insulté ni mordí el anzuelo. Obviamente su juego estaba claro y solo le expliqué como viví ese partido y ese título. Y ni se me ocurriría poner sombras sobre la Copa que en 1966 ganó Peñarol sin la participación de brasileros. Estos eligieron no jugar y Peñarol le ganó a quienes debía y podía ganar para ser un legítimo campeón. En cuanto a la final Estudiantes-Milan, no fue el año anterior sino en 1969.

    Le hice caso y fui a buscar inflación, esta perfectamente definida desde todo punto de vista. Con Tupamaros no pasa lo mismo y me hizo mucha gracia ese error de nombre. Pero no pienso llamarlos para nada, cuanto mas lejos estén, mejor. Todavía ahora vienen sin que los llamen….. Pero no creo que un error invalide el diccionario.

    Y no me confunda anglicismos con influencias de otros idiomas, son cosas distintas.

    Y no me caliento, sinó lo hubiera insultado o respondido de mal modo, y no lo hice.
    Y en cuanto a los blues, ponga la palabra en el traductor que trae su amado Google, y verá como se la traduce… “mas pior” que el diccionario de la RAE.
    Y sí, mi sobrenombre es justamente por ese pacto que cuentan que hizo Robert Johnson con el Diablo en el cruce de las rutas 61 y 49 en Clarksdale, Mississippi. Si quiere algo de blues, solo tiene que pedirlo, aquí a mi lado tengo algo más de 60.000 dentro de un disco duro. Pero en cuanto a que yo pueda tocar, hummm no hay aquelarre que logre eso…
    le saluda atte

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  10. Muy buen Articulo.

    Todo revisionismo histórico debe ser tomado con respeto y dar siempre el beneficio a la duda y la certeza. Creo que este articulo si bien habla de que fuimos campeones de medio mundo, hace un revisionismo histórico.

    Campeones de medio mundo?

    Creo que mas que campeones de medio mundo fuimos campeones del mundo que le interesaba el fútbol. Como bien se dijo en el post tanto en el mundial del 30 como en el del 50 Europa tenia problemas económicos y de post guerra, la disputa de este deporte no era una prioridad en esos momentos.

    Como se dice comúnmente los números no mienten. En este caso los datos no mienten. En ambos mundiales ganados no jugamos contra potencias porque esas potencias no estaban interesadas en venir a jugar mundiales.

    Esto no le quita merito a las copas mundiales ganadas, simplemente reflejan una realidad al ser analizadas.

    Sobre el mito del Maracana:
    Todas los pueblos a lo largo de la historia de la humanidad tuvieron leyendas (mitos), donde quizás un hecho real se va transformando hasta darle tinte fantástico que luego inspira generaciones. Inglaterra tiene al Rey Arturo y el Uruguay tiene Artigas y el Maracana!

    Saludos!

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