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PESADILLA DE TRÁMITE

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El otro día tuve que hacer un  trámite: gestionar dos partidas de matrimonio para así poder obtener las dos sentencias de divorcio correspondientes a cada uno de ellos. Primera cosa que no entiendo. ¿Por qué obtener la sentencia de divorcio es un trámite para el cual se necesita un abogado (y que por lo tanto cuesta una importante suma de dinero)? ¿No debería ser un documento que se obtiene en el momento del divorcio como una documentación que  sirviera para cualquier trámite en que fuera necesario probar el estado civil? ¿Y por qué para gestionar una sentencia de divorcio es necesario previamente  obtener una partida de matrimonio ? ¿no alcanza con tener el dato del lugar donde se produjo el divorcio y donde se supone que está registrado? Es como si a uno le hicieran recrear en pequeño su vieja historia: primero casamiento, luego divorcio. Solo falta que sea obligatorio  tramitarlas en el orden en el cual ocurrieron los hechos y hasta no tener la sentencia de divorcio del primer matrimonio no se pueda gestionar la partida del segundo. Por suerte todavía no se les ocurrió.

Mi primer impulso fue hacer el trámite por internet, tal como corresponde a los tiempos que corren. Es posible hacerlo, pero no es tan sencillo como parece. En primer lugar hay  que dirigirse a la la página de trámites del portal del estado uruguayo y seleccionar cual es  la forma de pago que se utilizará   ( http://www.uruguay.gub.uy/dgrec/usuario/FormasDePago.asp).  Si se cliquea  en el ícono que está a continuación puede verse lo que aparece en la pantalla correspondiente: hay una serie de Captura de pantalla (11)opciones para pagar, pero – salvo en los casos que se opte por ir a un Abitab o un Redpagos – en todos los demás hay que hacer algún trámite de inscripción previo que no es demasiado automático. De hecho ya había tenido una experiencia complicada al tramitar hora para la cédula de identidad de mi hijo menor hace unos meses (y que curiosamente me dieron hora para ese mismo día del trámite de la partida). Había terminado pagando a través de mi recibo de Antel, para lo cual tuve que inscribirme en la página del ente, que me proporcionó una clave de ingreso, de esas que se vuelven a utilizar raramente y por tanto se olvidan en seguida. Nada de aceptar el pago con una tarjeta de crédito común y corriente como cuando se pide algo por Amazon o se reserva un hotel.  Pero aún así decidí seguir para adelante con la gestión. El problema me apareció al pasar a la siguiente pantalla. Allí el sistema pide una serie de datos; como es obvio el nombre de los dos contrayentes del matrimonio, la fecha, el departamento…y he aquí el detalle…..la Sección Judicial y el Acta en que se inscribió. La Sección Judicial es fácilmente conseguible, ya que depende del apellido del cónyuge masculino. El problema es el número de acta, eso solo lo puede saber un obsesivo de esos que gusta de memorizar datos inútiles o el que tenga en su poder la libreta de matrimonio, que normalmente conserva la mujer, vaya   a saber por qué. Y vaya   a saber por qué cuando la gente se casa no entrgan una libreta a cada uno. Son dos personas distintas, después de todo. Seguramente una herencia de la sacrosanta iglesia católica y su “unidos hasta la muerte” que genera una especie de ente indivisible, complicado de romper, pese a nuestras décadas de batllismo ateo y liberal. El tema es Captura de pantalla (12)que, como verán clickeando en el ícono de al lado, si no se pone el dato del número de acta   no se puede seguir adelante con el  trámite. Y realmente es un poco desagradable llamar a las ex para pedirle que se fijen ese dato en la libreta, que seguramente además tengan sucuchada en un lugar donde hace mucho no acceden.

Así que no me quedó otra que deja rme de mariconeadas snob de hacer trámites por internet e ir directamente a la Oficina del Registro del Estado Civil de la calle Uruguay 933 a hacer el trámite “a la antigua”, como se debe hacer. Según mi memoria de algún trámite efectuado en el FqbHtQVMpasado allí proporcionaban los datos que faltaban.  Qué quieren que les diga, el lugar me resultó deprimente; me dio además una cierta pena por la gente que trabaja  ahí, había una cierta tristeza que emanaba de esas pobres almas ocupadas en ganarse la vida trabajando en algo no demasiado estimulante. Es un edificio de esos bien  típico de las oficinas públicas: una casa vieja reciclada, con techos altos, mobiliario antiguo y todo con poca luz. Hacía además mucho calor y unos pocos ventiladores de techo trataban de remover perezosamente el aire para  tratar de aliviar la sensación térmica. Me llamó mucho la atención que todas las paredes estaban llenas de carteles hechos en Word donde se advertía que no se podían usar celulares. En un momento de aburrimiento me puse a contarlos: eran más de 20 los carteles represivos que compartían espacio con otros – muchos menos – en que anunciaban un reclamo tramitesgremial debido a que según ellos el gobierno les había bajado 26% el sueldo. No entiendo muy bien el sentido de la prohibición, pero menos aún el de que tuvieran  que remarcarla con tanta insistencia. Parecía algo obsesivo tanto cartel desparramado por el lugar. Además un guardia de seguridad se tomaba muy a pecho su trabajo y cada vez que detectaba alguien utilizando el adminículo le hacía recordar de voz en cuello y no de muy buenos modos la prohibición. El tipo parecía muy compenetrado con su trabajo, algo así como si estuviera en la Capilla Sixtina tratando de impedir que los visitantes sacaran fotos de los frescos de Miguel Ángel. Deduje que algo muy grave relacionado con celulares habría pasado en algún momento en ese lugar,  ya que nunca antes en ninguna institución pública o privada había visto tal profusión de carteles anunciando la prohibición. Ni siquiera en los bancos donde hay realmente un  tema de seguridad. Ni en los teatros. A la entrada del lugar un buen señor repartía unos formularios de distinto tipo según el documento que se quería obtener (partida de nacimiento, defunción, matrimonio)  y el tipo de trámite (común o urgente). Y por supuesto, entre los datos que había que llenar estaban los de la sección judicial y del número de acta, cuyo desconocimiento me había impedido hacer el trámite por Internet. El mismo señor que daba los formularios me informó que para averiguar los datos que faltaban debería ir hacia el fondo hacia la “Sección Ficheros”, tal cual yo recordaba . La señora que me atendió allí miró mi formulario y le puso el número de la sección judicial que simplemente surgía de la letra de mi apellido. “Ya está” me dice. “Vaya con esto a la caja”. Yo le recordé que faltaba el número de acta y aquí viene uno de los momentos más absurdos: “Ah sí”, me dice, “debería estar, pero no los tenemos, pero así se la encuentran igual”. O sea, cuando uno hace el trámite por internet no se puede seguir con el mismo si no se tiene el número de acta, (y no hay alternativa, el sistema no deja seguir adelante) pero resulta que ese número no es necesario para hacerlo en forma presencial. ¿no es de locos?

Luego de esto voy a una de las cajas donde dejo el formulario y debo esperar que me llamen. La caja luce carteles de tono antipático: “en este lugar no se da información”, “manténgase detrás de la línea amarilla” (no había ninguna línea amarilla sino unas barreras de esas que se hacen con cintas como hay en los aeropuertos), “se ruega abonar con el importe justo” y por supuesto los clásicos de “en este lugar no se permite usar celulares”: Un dato interesante es que para pagar no aceptan tarjeta de crédito y de débito y los importes son cifras absurdas – no redondeadas – que les debe generar a los empleados importantes complicaciones en el manejo del cambio (porque supongo que no deben ser demasiados los que vienen con el importe justo, pese al pedido del cartel). Un  trámite urgente cuesta 272 pesos y uno común creo que 63. Luego de entregado el formulario pregunto cúanto demoran en entregarme mi certificado y me dicen que una hora. Pues bien, me fui a almorzar y volví aproximadamente a los 50 minutos. Ahí empezó una larga espera, incómoda y aburrida. Mucho calor, aire viciado, ráfagas de olor a transpiración y otros olores glandulares más profundos que surgían de en medio de la aglomeración humana y que los ventiladores no podían mitigar. Allí me puse a pensar si esa historia de que los uruguayos somos personas limpias que nos bañamos todos los días no es un poco un invento. Y por otro lado estaba el aburrimiento de no poder echar mano al celular y no haber traído nada para leer. Entonces, para matar el tiempo me dediqué a escuchar o inducir conversaciones de la gente. Bastaba con acercarse a alguien y decirle: “qué increíble esto, no puede ser”, para que el otro tratara de saltear su aburrimiento contando su pequeña historia de indignación por la espera. Así que comencé a pasearme de un lado a otro, “pinchando” a los (como yo) aburridos y molestos ciudadanos que esperaban su documento. Una señora  se quejaba de que hacía hora y media que estaba esperando, otra había pedido una partida de nacimiento para sus dos hijos, Lucas y Matías,  y le dieron la de Lucas y la de otro niño de nombre Johnattan que no era hijo suyo ni tenía nada que ver con ella. Otro pataleaba porque se había tenido que venir del interior a hacer el trámite y un señor muy entrajeado se quejaba de que lo estaban esperando en su trabajo para firmar una resolución importante y no quería irse porque necesitaba el documento en forma urgente y como el registro ya había cerrado sus puertas si se iba no podía volver. También me enteré de la sinrazón de que las partidas que expenden tienen una validez de un mes, después de ello no sirven más para ningún trámite y que en ocasiones en que el papeleo implica presentarse ante dos oficinas públicas se necesitan tramitar dos partidas. Alguien que me explique esto. Si yo tengo una partida que dice que nací o me casé en tal fecha de  tal año debería ser un documento que sirviera para toda la vida, porque el hecho de haber nacido en la fecha que nací es un hecho irreversible. Una vez que ocurrió nada lo cambia, bastaría para ello un solo certificado que pudiera mostrar todas las veces que quisiera y cuando quisiera y ante quien me lo pidiera. Peor aún es que uno tenga que sacar un documento en una oficina pública para presentarlo en otra oficina pública. ¿no podrían interconectarse para verificar identidades y así aliviar a los ciudadanos de estos molestos trámites? Además, ¿para qué existen las cédulas de identidad o los pasaportes, documentos donde se resume la identidad que trata de demostrar una partida de nacimiento, a tal punto que para tramitar una cédula o un pasaporte por primera vez es necesario ir con una partida? También me puse a observar cómo ocupaban su tiempo los empleados. No les voy a decir que no trabajaban porque no es cierto. Estaban todo el tiempo ocupados, el problema no es que hicieran sebo, sino su baja productividad derivada de procedimientos ineficientes. Por ejemplo, después que aparecía un funcionario con la fotocopia efectuada (nada de mandar un archivo por computadora e imprimirlo) había otro funcionario cuya función consistía en  recibir el documento con el formulario original engrampado, verificar que correspondiera al mismo y pasar dicho formulario por un sapo (un trabajo vocacional). Luego se lo pasaba a otro que lo volvía a mirar, verificaba y ponía una firma para dárselo a la persona de la caja quien llamaba en tandas de 4 o 5 y entregaba el formulario para que lo pagaran. El llamado lo hacían a través de unos micrófonos conectados a unos parlantes que tenían muy mal sonido, además que la acústica del lugar era peor que la del Cilindro cuando fue el recital de Bob Dylan. Eso para los de trámite urgente. A los de trámite común los llamaban por un numerito;  ellos también tenían que hacer mucho rato de cola, solo para pagar, porque el documento se lo entregaban dos días después. O sea tenían que venir otro día y hacer más cola.  Otra pregunta bastante obvia que surge es si la dependencia que expide esos documentos no podría invertir algunos recursos en armar un proyecto para digitalizar todos los archivos de forma que el usuario pudiera desde la computadora de su casa pagarlos, bajarlos e imprimirlos. ¿cual es el misterio? ¿cuánto puede llevar un proyecto de este tipo? ¿un año de 15 o 20 funcionarios trabajando 8 horas por día? Con unos beneficios enormes en tema de aumento de la eficiencia del sector público y de calidad de vida de los usuarios. En un momento me vino a la cabeza una imagen: un “dantesco” incendio en los archivos, todos los registros de unos pocos millones de personas ardiendo en llamas. ¿estará toda esta información en papel respaldada de alguna manera? ¿o ante un siniestro de este  tipo nos transformaríamos todos en perfectos desconocidos, indocumentados que perderíamos toda identidad?

Había iniciado mi trámite a la una. Antes de las dos había regresado a esperar el documento y a las tres cerró el registro y todavía no me habían dado mis papeles. Ahí empecé a sospechar que había algo raro.  Pero no era el único que parecía en problemas. Después que los cajeros terminaron de entregar los certificados y mientras hacían la caja una empleada se acercó en el mostrador y empezó a llamar: “Señora Mary Crosseyed  tiene algún dato mal en su pedido. Corríjalo y vuelva otro día”.  “Señora Eleonor Rigby, la fecha que dijo de su casamiento está mal”. “Señor Gregorio Samsa, usted no está registrado en Montevideo, tiene que ir a Santa Marta a hacer el trámite”. Se imaginan las puteadas de la gente. No solo por el hecho de que se equivocaron y tenían que hacer todo de nuevo, sino porque en lugar de ir llamando a las personas a medida que iban detectando los errores hicieron todos los llamados juntos al final. Perder tiempo es una mala cosa, pero peor aún si uno lo pierde y además no logra lo que fue a buscar. Sobre el final, cuando ya no quedaba casi gente y los funcionarios se aprestaban a irse y mi nombre no había sido mencionado ni para entregarme el codiciado documento ni para decirme que había algo mal me acerqué al mostrador y le dije que hacía más de dos horas que estaba esperando y no me habían llamado. La funcionaria se fijó en unas hojas que estaban como perdidas arriba de otro escritorio (sostenidas por unas piedras para que no se volaran) y me dijo: “lo que pasa que a usted lo llamamos ya hace mucho y no estaba”. O sea, me dijeron que volviera a la hora, volví a los 50 minutos y el documento estaba listo a los 45 minutos. Me llamaron una vez y no me volvieron a llamar nunca más. Digamos que hay una parte mía de culpa por no acercarme a las cajas o a los mostradores y preguntar si no me habían llamado mientras yo no estaba. Lo admito (en realidad me atuve a las normas y respeté el cartelito que decía “aquí no se da información”). Y además me lo merezco por no confiar en que los funcionarios podrían ser tan eficientes como para sobrecumplir sus objetivos.  Pero, independientemente de esto,  los que me dijeron que volviera a la hora fueron ellos, y me parece que correspondía que volvieran a llamar una segunda vez. No les cuesta nada quedarse en las cajas con los formularios de la gente que llaman y no está, ponerlos abajo de los otros y de vez en cuando – mientras están inactivos esperando que lleguen otros – volver a llamar, porque es bastante obvio que si el trámite lleva alrededor de una hora la gente aproveche ese tiempo en hacer otras cosas y a veces puedan llegar después que el documento fue emitido. Sentido común.

Para tirar algo positivo les digo que, como les dije antes,  ese mismo día a la tarde fui con mi hijo menor al Geant para renovar su cédula. El trámite no demoró más de diez minutos. Aquí bien lejos han quedado las épocas en que uno debía perder horas en ello y salía además con los dedos todos sucios. Como para pensar que solo con proponérselo es posible simplificar y eliminar todos estos trámites molestos, inútiles y hasta absurdos. Y probablemente disminuyendo costos en la administración pública.

RESUMEN DE ALGUNAS PREGUNTAS ESTÚPIDAS

¿Por qué cuando las personas se casan no les dan un documento a cada uno que puedan presentar toda vez que se les requiera saber su estado civil?

¿Por qué cuándo uno se divorcia no le dan un documento que acredite su estado y pueda presentar en todo momento?

¿Por qué para tramitar una sentencia de divorcio se necesita tramitar previamente una partida de matrimonio?

¿Por qué las partidas valen solo por un tiempo cuando certifican hechos irreversibles?

¿Por qué no son los organismos públicos los que verifican directamente con los Registros la identidad de las personas directamente en lugar de hacerlas correr tras los papeles?

¿Por qué la cédulas de identidad o los pasaportes no son documentos identificatorios suficientes que hagan innecesarios tramitar partidas para trámites en el país?

¿Por qué para cada trámite es necesario tramitar una nueva partida de lo mismo?

¿Por qué para hacer trámite por internet se necesitan cosas que no piden si uno va personalmente?

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  1. Me metí tanto en su relato que por momentos me pareció ver sentado en esa oficina a Martín Santomé con su cara de viudo enamorado (perdone si hago referencia al Mario, que a Ud. no le gusta mucho).
    Esto de las oficinas públicas me hace acordar a unas estrofas del Jaime “Después cuentos conocidos, que le vamos a hacer/ que no lo podes tener…y el comienzo de un periplo más hamacado que un tren”. Lo de “depósito sucio, allá por la ciudad vieja” no lo agrego por las dudas ( lo lee un dirigente de COFE y le arma paro enseguida, por discriminación a la indigencia, etc. etc. )

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    • Martín Santomé era el novio de Laura Avellaneda?
      No soy tan obtuso como para no reconocerle algunos méritos al Mario en describir algo de nuestra idiosincracia, y más aún lo he citado en algún post y en alguno que tengo en preparación también lo voy a hacer.

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      • La Avellaneda y el Martín, la pareja de nuestra gris “tragedia oriental” .
        Yo lo “toreo” con el Mario para que se pueda “florear”, recordando su surtida “postgrafía” (comentada y ampliada).
        Las estrofas (traídas de los pelos) no son del Jaime sino del cofrade Raúl que debe estar acampado en el Mausoleo, arengando cual porrista y rezando, para que la ceremonia no termine siendo nuestro Woodstock deportivo (el majestuoso final de una ilusión).

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  2. …me olvidaba …mire que “no hay dos sin tres”…aunque a veces “la tercera es la vencida”

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  3. Estimado: le está errrando feo. Cuando uno se casa, le dan la libreta de matrimonio, documento que sirve para cualquier trámite que requiera demostrar su estado civil. Y segundo, cundo sale la sentencia de divorcio, en el juzgado le dan una copia de la misma, que sirve a todos los efectos para demostrar su estado civil
    Yo jamás tuve necesidad de otro documento que probara mi estado civil.
    Rosario

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    • Estimada Rosario:
      Le agradezco sus comentarios y le voy a hacer algunas puntualizaciones al respecto, porque me parece que la que le está errando feo es usted.
      1. La libreta de matrimonio NO sirve para cualquier trámite, Fíjese, sino lo que le ocurrió a Pablo Crossroads tal como describe en otro comentario a este mismo post. Por ejemplo, cuando uno va a iniciar un juicio de divorcio además del escrito que presenta tiene que presentar una partida de matrimonio. la libreta sola no sirve para nada. Pero aunque sirviera el tema es que solo uno de los cónyuges la tiene.
      2. Creo que hay una confusión entre sentencia de divorcio y testimonio o algo así que es un documento provisorio. A mí nunca me llegó ninguna copia del juzgado. Más aún, en determinado momento necesité demostgrar que estaba divorciado en mi trabajo para que no me descontaran el fonasa de mi mujer y lo que me dieron fue un documento que decía que era solicitado para presentar en mi trabajo.
      3. En realidad creo que el documento comun mas sprobatorio de un divorcio es la partida de matrimonio a la cual se le anota el divorcio a un costado. Tan es así que cuando le dije a mi abogado que necesitaba la sentencia el me dijo que no era necesaria, sino que o me complicara y pidiera la partida con anotación. Yo le insití para que me la sacara, ya que la necesitaba para presentarla ante un orgnismo de otro país y ahí necesitaban sí o sí la sentencia (o sea que no solo nosotros tenemos nuestras absurdas burocracias)
      4. Supongo que puede ocurrir que en el momento del divorcio algunos abogados solicitan la sentencia y otros no. Probablemente algunos abogados gestionen la sentencia cuando el cliente la necesita y lo sclientes paguemos el costo en el primer caso en el momento de la sentencia mezclado con todos los otros gastos y en el segundo cuando se necesita, que probablemente sea más raro el momento en que se necesita. Ante la duda voy a preguntarle a mi abogado.
      5. Más allá de todo esto nada invalida todos los otros comentarios sobre la burocracia, el absurdo de tener que tramitar algo en una oficina públcia par apresntar en otra oficiana pública, las ineficiencias, las colas y la duplicación de cosas que s epiden. Así por ejemplo le agrego que el dia que solicité mi divorcio tuve que presentar una partida de matrimonio (ridículo, plorque nadie va a pedir un divorcio si no se casó y p orque se supone que los juzgados debeían poder tener información on line del estado civil de todas las personas,) y una partida de nacimiento de mi hijo, otro absurdo por los mismos motivos.

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  4. Pablo Crossroads

    Estimado Salmón, creo que conozco la dependencia que Ud menciona. A uno de mis hijos le pusieron mal el año de nacimiento en la partida y lo descubrimos a los 10 -11años cuando fue a renovar la cédula…figuraba con un año más que lo real. También, a quien se le ocurrre nacer un 2 de enero, la buena señora que llenó el formulario tenía aún grabado el año anterior. Igual hizo jardín y escuela sin problemas!! Nadie se dio cuenta. Hasta que se llegó a la etapa en que, creo, el Senado otorga la rectificación de partida de nacimiento, esa casona de la calle Uruguay fue mi segundo hogar.
    Su calvario ha sido pasado por todos quienes debimos alguna vez hacer un trámite.
    Le cuento uno nuestro: viajábamos a BsAs mi suegra, mi Sra., nuestro hijo menor( que todavía era menor) y yo. No le sacamos Permiso de menor ya que íbamos ambos padres. No pudo viajar ya que en Colonia nos pidieron su Partida de nacimiento.
    Nosotros llevábamos la Libreta de matrimonio, donde figura que efectivamente nació, en que día, mes y año y quienes son los padres. Que somos nosotros, que íbamos ambos con él y llevábamos nuestras cédulas. Y él tenía su cédula de identidad. En esos documentos figuraban nuestros apellidos, el de él ( formado por la combinación de los nuestros) y todas las fechas que corroboraban la información de la Libreta de matrimonio. La respuesta, de mala manera de la Sra. ( forma respetuosa en que debo llamar a esa yegua malco…) que nos atendió) fue: la libreta no sirve para nada! Mi señora, habitualmente calmada , acostumbrada por su profesión a escuchar las más diversas respuestas, casi se la come. De nada valió que yo intentara hacerle entender que para poder sacar la cédula de nuestro hijo habíamos tenido que llevar una partida de nacimiento, requisito indispensable para ello y para que cornos debía tener otra de 1 mes de validez?? Además iba con ambos padres, todos debidamente documentados. No hubo caso, como estábamos con tiempo le pude sacar un pasaje de ómnibus a Montevideo en la terminal que está al lado y uno de sus hermanos mayores lo fue a esperar a Montevideo, ya que no quiso que nos quedáramos sin viajar, a pesar de su desilusión. La única explicación es doble: recaudar y alimentar al monstruo burocrático que anida en el Estado.
    En cuanto a lo que dice “alias3108”, tiene razón: a mi me llegó la sentencia de divorcio de mi primer matrimonio, por correo. Lo insólito es que la fecha en que salió el divorcio es la misma que la fecha en que nos ennoviamos, 16 años después!
    Y partida de matrimonio se da una sola porque el matrimonio es uno solo, nada tiene que ver la influencia de la Iglesia, no se me sume a la campaña del fanatismo laicista…serán dos las personas, pero la institución “matrimonio” es uno.
    Y le dejo planteada unas preguntas: la libreta de casamiento habitualmente se la queda la mujer…pero…y las fotos del casamiento? Y las de la luna de miel? Y si uno conserva las de la luna de miel y hay alguna…ejem ejem…se la puede subir a internet. Espero respuesta para ver que hago …………..

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    • Patético lo que le pasó tanto con su hijo mal anotado como con lo del viaje frustrado.
      Puntualizo:
      1. Antes que usted me mandara este comentario yo pensaba como usted que la libreta bastaba para viajar un menor con los padres. Más aún tengo un recuerdo de la primera vez que viajé con mis padres a Buenos Aires que antes de salir de mi casa mi padre agarró la libreta de matrimonio “por las dudas”, y efectivamente se la pidieron, su comentario era, menos mal que la agarré. Pero busqué e ninternet y efectivamente si viaja con los padres se necesita partida de nacimiento del menor con validez de un año, incluso si este tiene pasaporte extranjero (con uruguayo no hay progema) , cosa que yo desconocía http://www.megatourviajes.com/datos-utiles/documentacion-para-salir-del-pais-/totalmente. O sea que la funcionaria malco cumplió con su deber, más allá que estuviera malco o no o que lo hubiera tratado a usted de mala manera. Supongo qu esto es algo que debe haber cambiado.
      2. lo de la sentencia de divorcio van los mismos comentarios que le hice a alias
      3. La libreta de matrimonio, lo que me refería con el tema de la herencia religiosa es que parece u ndocumento concebido para cuando el matrimonio era indisoluble, por ello no se entiende que haya un documento único. La prueba está en este tip ode absurdos
      4. Respecto a las otras preguntas no sabría que contestarle, normalmente las fotos se las queda la mujer, pero normalmente nadie después quiere volver a verlas. Y respecto a las fotos a colgar en internet, no sé, si tiene alguna foto interesante tendría que verla antes para jugar…jaa ja…

      saludos.

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      • Pablo Crossroads

        Estimado, varias cosas. La funcionaria cumplió con su deber, pero hay formas de cumplirlo, por eso lo de mi comentario. En su momento otro funcionario nos adujo que eso de la Partida con validez (ahora de un año, en ese momento nos dijeron un mes) limitada era para evitar que se sacaran niños sin permiso del otro cónyugue. Yo solo le pedí que mirara nuestros documentos y constatara quienes éramos!!!. No hubo caso.
        Insisto con el concepto del matrimonio como acto único hecho por dos personas. Dos personas: dos documentos, un acto: un documento. pero nada nos impide hacer una fotocopia autenticada por escribano, con sello de al menos tres oficinas públicas, en papel oficio, fotograbado a todo color y llevarla siempre con nosotros, ya que no puede faltar en el bolsillo del caballero tanto como en la cartera de la dama o en aquel lugar para guardar cosas que haya elegido, de acuerdo al sexo preferido por el susodicho en su libre albedrío de opción sexual.
        Y finalmente su frase “Y respecto a las fotos a colgar en internet, no sé, si tiene alguna foto interesante tendría que verla antes para jugar…jaa ja…” he notado que escribió JUGAR y no JUZGAR. Fue algo voluntario o fue un acto fallido….? jijiji
        un abrazo

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      • hace tiempo que dejé de creer en la existencia de los actos fallidos como explicación única a los errores de las personas. A veces la gente se equivoca y punto. De todas maneras, en este caso aplica.
        El matrimonio es un contrato. Cuando uno hace un contrato las dos partes se quedan con una copia…jaa….creo que lo dejé sin argumento

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  5. Pablo Crossroads

    Un contrato??? Y el amor, donde quedó el amor????

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  6. Jaime Página

    Salmón, si hay algo que mejor define la idiosincracia de lo uruguayo es el trámite en alguna oficina pública. Salvo el trámite de la cédula, parece que estás en el siglo XlX y si se invoca algún cambio para el ciudadano, saltan los funcionarios a resguardar sus derechos inalienables. También extiendo la forma que tiene el uruguayo de atender en la mayoría de los negocios (tiendas, supermercado, etc), parece que el cliente es una molestia, no sé si ya estoy tan acostumbrado al trato más amable que se da en Brasil, pero veo una diferencia enorme cuando viajo a Uruguay, lo curioso es que esa atención parca, ceñuda y antipática se propaga a los empleados de los consulados, con las excepciones de siempre. Saludos.

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    • Pablo Crossroads

      Estimado Jaime, perfecta tu definición.
      Se me había pasado comentar además un hecho “idiosincrático” uruguayo: el funcionario que está detrás de una mesa repartiendo números, que saca de 2 o 3 maquinitas distintas según sea el trámite. Es una humillación para cualquiera que lo pongan ahí a hacer lo que cualquiera puede hacer, ya que habitualmente las maquinas expendedoras de números, dicen para que son. Algo similar es lo que ocurre con los guardas que te dan el boleto sacándolo de la máquina! La máquina, ya sea de tickets o de boletos, está para que no haya humanos haciendo eso. Humanos que podrían dedicarse e ser capacitados para mejores tareas, reconvertidos a otros menesteres.

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      • Pablo Crossroads

        Guaya, por favor decime que te acordás del nombre del flaco. Uno es Joe Rígoli, el otro el tano Tino Pascalli, pero de el flaco no puedo acordarme…La Tuerca, el programa preferido de mi abuelo materno, era imperdible. te acordás indifrundidiyeguene sonaba la frase del alemán del banco de plaza. Abrazo y gracias

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      • Vicente rubino tincho Zabala pato carret les jubilados y no me acuerdo el nombre de toselli. si me acordé guido gorgatti

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      • Este post ya se fue a la deriva…perdón Salmón por romper nuevamente el timón. Como dijo la directora del liceo, al ponerme la falta disciplinaria, “¡¡es más fuerte que él !!”.
        Pablo, cada vez que con mi vieja vemos a Bonomi en la tele, nos imaginamos a mi abuelo parafraseando a Tincho Zabala con : “hay que agarrar un fierro, entrar a dar …y el que queda, queda !”

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      • Había otro persdonaje de Tincho Zabala que se llamaba Victoriano Barragán, funcionario. El tipo coimeaba a otro que trataba de entar por la aduana a Perón escondido. Muchos años después un dia aparece un aviso en la prensa uruguaya de un funcionario corrupto al cual habían apresado en alguna intendencia del interior. Curiosamente se llamaba Victoriano Barragán. https://es.wikipedia.org/wiki/Tincho_Zabala#Televisi.C3.B3n

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      • Ya me había olvidado de dicho personaje, ahora me acuerdo clarito (qué maravilla es la magia del recuerdo encontrado!). No sería como Olmedo que le ponía a sus personajes el nombre de algún amigo? Otra muestra de la eternidad de ciertas “vicisitudes” humanas era el sketch de la Hermanitas Barranca ,”donde no hay palanca no hay barranca!, decía Tono Andreu siempre al final” con la inefable (qué frase remanida!) Iris Lainez. Cuando veía al Yiye Goyen en su papel de promotor me acordaba de La Tuerca.

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      • Tiene razón mi esposa no es Iris sino Nelly Lainez la compañera de Carmen Vallejo en Las hermanitas Barranca. Iris Lainez era la dueña de la peluquería de “El Amor tiene cara de mujer”, la longeva telenovela que veían mi vieja y mi abuela mientras yo hacía los deberes. Mi esposa dice que se acuerda siempre de los personajes de Nelly Lainez que decían “Me estás mintiendo Bertolotti” y “Nunca una caricia, nunca una prueba de amor!”, ( no sé por qué ?!)

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      • usted se confunde. El personaje de Bertolotti lo hacía Raul Rossi, pero el de la prueba de amor era Marcos Sucker y la mujer se llamaba en el sketch Isolina. Lo que repetia ademas es “que te esta pasando Isolina”. Creo que la actriz era la misma . y la dueña de la peluqueria se llamaba Vanessa Lertau o Lertó. Y la musica conque empezaba era la sinfonia paetética de Tchailkovsky

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      • Tiene razón con el Sketch de Bertolotti no era Nelly Lainez , el de Isolina sí. Tuve siempre claro que eran 3 Sketches diferentes.
        Le pregunté a mi vieja por teléfono y me dice que Iris Lainez trabajaba en El Amor… pero que la dueña era Delfy de Ortega, que tenía unos ojos tipo Bette Davies que se partían! yo estaba enamorado de Bárbara Mujica y me hacía el Bocho tupido (por no decir otra cosa). Me saco el sombrero con su recuerdo de la Patética, revuelvo y revuelvo entre las neuronas y lo único que aparece como cortina musical es el tango de La galleguita (fue el primer tango que aprendí de memoria), en aquel “ejemplo típico de abuso patronal, de un niño rico con el servicio doméstico” (como diría el ministro Castillo). Hablando de eso…¡qué espantosa que le quedaba la cirugía estética del labio superior al Norberto Suarez (creo que había tenido un accidente), cuando chuponeaba con la Laura Bove parecía que se la iba a tragar.

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  7. Salmón, el famoso asunto del nro. de Acta y su condición indispensable para tramitar cualquier partida es consecuencia del conflicto de los registrales, judiciales y anexos. Es como una venganza indirecta que afecta al usuario ciudadano o profesional que vive de esto (gestores, abogados, escribanos, procuradores).

    La IMM y la Asociación de Escribanos (hasta febrero la AEU) tienen digitalizados ciertos años. No es necesario en ciertas partidas ir a sufrir al Registro Civil.

    Al estar digitalizadas el funcionario de la AEU o la IMM visualiza en la pantalla, en caso de matrimonio, con saber los nombres de los cónyuges basta, así como de nacimiento y defunción. Son 5 minutos.

    Los Escribanos trabajamos y lidiamos todo el tiempo con la burocracia uruguaya, antes fuimos procuradores siendo estudiantes, pero también somos ciudadanos y tenemos que tramitar nuestras cosas.

    Quería decirle que pese a internet, las computadoras, la burocracia uruguaya tiene un grave problema de organización, se puede pedir por internet pero resulta más co mplicado y uno tiene que ir a la oficina del registro civil.

    Realmente hoy es más difícil trabajar con papeleos que hace 40 años.

    Es vital consevar una libreta de matrimonio, más cuando esos actos son muy viejos o cuando se realizaron en el interior. La sección judicial y el número de acta es un bien preciado que puede truncar una segundas nupcias en caso de divorcio.
    Si Usted se divorcia es fundamental que la sentencia se inscriba en el registro de regímenes matrimoniales, lamentablemente los escribanos no podemos tramitar divorcios, pero procuramos que se inscriban para que el cliente no tenga que portar una partida de matrimonio con anotación marginal del divorcio, puede truncar una compraventa muy fácilmente.

    Digitalizar las partidas 100% sería estupendo y más ágil, yo pienso que algunas son necesarias para presentar en ciertos trámites, otras no.

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  8. Alguien me dijo que la validez de un mes de esos certificados es un tema de seguridad para dificultar su falsificación. O para asegurar que la información está actualizada. En fin, no me convenció del todo pero tiene cierta lógica.

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    • suena un poco raro, no. porque si uno nacio es un hecho que no se desactualiza nunca. Además no veo por qué el hecho de que el certificado dure u mes dificulta su falsificación.

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      • Es como para asegurarse de que el único documento válido es el que está archivado ahí y que no hayan varias copias circulando por ahí. Lo que te dan es una copia temporal. Es una forma de tener cierto control. Por otro lado conozco partidas de nacimiento llenas de correcciones y tachones.

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      • igual no me convence mucho. yo creo que más que nada es un afán recaudador. en la era digital nada de eso tiene sentido.

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