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CINCO ESQUINAS

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vargas llosaEl periodista Claudio Fantini señala certeramente como, en cierto sector de la opinión pública, cada vez que se emite un comentario favorable sobre las cualidades literarias de Mario Vargas Llosa, el comentario se acompaña con la aclaración de que quien lo emite no comparte las ideas políticas liberales del escritor. Una precisión – señala Fantini – que normalmente no se suele hacer respecto a García Márquez y su apoyo al régimen de Fidel Castro o respecto al prosoviético Neruda, quien declarara su admiración por Stalin, a punto tal de dedicarle  una oda al enterarse de su muerte, o a todos los escritores de izquierda que han mirado para el costado ante las violaciones de derechos humanos de regímenes por lo cuales no ocultaban sus simpatías.. (http://noticias.perfil.com/2016/04/02/revancha-vargas-llosa/). Yo agregaría que incluso muchos intelectuales uruguayos van aún más lejos, negándole a Vargas Llosa  sus indiscutibles cualidades literarias.  Recordada fue la lamentable discusión que se liscanosuscitó entre la algunos intelectuales de la izquierda uruguaya cuando la Junta Departamental de Montevideo decidió declararlo ciudadano ilustre de Montevideo. En aquella oportunidad el Director de la Biblioteca Nacional, Carlos Liscano, señaló que no estaba de acuerdo con tal distinción ya que

“Lo considero una especie de empresa de producir literatura. En los últimos años no vale la pena leer nada de lo que produce….Vargas Llosa en cierto momento era pro cubano y pro a la revolución cubana, luego ha sido pro a todas las multinacionales del mundo y ahora es noble de España. Es un hombre que tiene una carrera muy extensa. Ha cambiado muchas veces. Algunos podrán decir que ha sido consecuente en cambiar tantas veces. Otros, que borra con el codo lo que dijo la semana pasada”. http://www.ultimasnoticias.com.uy/Edicion-UN/articulos/prints-2011mar24/act10.html

Por otra parte Eduardo Galeano se manifestó en el sentido de que

 “a este señor no hay que hacerle el favor de atacarlo ni de tirarle huevos podridos porque, probablemente, es lo que más le conviene. La mejor publicidad que puede tener algo o alguien, un producto o una persona, lo que sea, es la prohibición. os ejemplos históricos abundan. La ley seca fue el origen de la fortuna de Al Capone”..

En esa misma ocasión el Diario La República titulaba: “Escritor de primera y político de cuarta, ha prostituido su pluma con vergonzosa genuflexión ante los poderosos del mundo.”  Y el artículo decía cosas tales como:

Embriagado de ambición, Vargas Llosa abandonó la poco lucrativa lucha por los humildes para engrosar las filas de los intelectuales neoliberales, sumándose a los mercenarios cuya misión es denostar a líderes progresistas como Hugo Chávez y Rafael Correa….Sus elogios al gobierno uruguayo, proferidos desde el diario derechista EL PAÍS, de España, ofenden a cualquier frenteamplista que se precie de luchar por los principios que llevaron a la fundación de esta fuerza que lucha contra la oligarquía, la explotación, el imperialismo y todo lo que los dos Vargas Llosa, padre e hijo, representan….Vargas Llosa trabaja para los enemigos más irreconciliables del progresismo mundial; es el Paul Joseph Goebbels de la derecha, aunque quienes han promovido su nombramiento como ciudadano ilustre de Montevideo y Doctor Honoris Causa en la Universidad de la República pretendan que lo obviemos. http://www.republica.com.uy/vargas-llosa-un-apoyo-demoniaco/419524/

Curiosamente la reacción del editorialista de La Republica se debe a que el escritor denostado por la izquierda por sus ideas liberales tuvo  elogiosas y respetuosas palabras para con el gobierno del Frente Amplio, al cual siempre diferenció respecto a los populismos latinoamericanos.

No deja de sorprender la saña con que la han emprendido contra el peruano. Ni siquiera a Borges, quien apoyara explícitamente algunas tristemente recordadas dictaduras de derecha se lo ha vapuleado tanto.  Cualquier persona que no conociera su historia, ante tantos ataques por sus ideas políticas, se vería inclinado a pensar que Vargas Llosa ha defendido dictaduras, aprobado violaciones de derechos humanos o alcahueteado a todo tipo de tiranías. Todo absolutamente contrario a lo que ha sido su carrera política. Vargas Llosa ha sido un liberal consecuente que se ha despachado en sus opiniones contra dictaduras de todo signo: desde Fidel Castro a Pinochet. Y además – contrariamente a los conservadores “tea party” con los que a veces se lo ha intentado identificar – ha sostenido posiciones de avanzada respecto a los derechos de minorías, como los homosexuales que lo han llevado a enemistarse con lo más retrógrado del pensamiento eclesiástico. En su país natal llegó a ser candidato a presidente, siendo derrotado por poco por el luego dictador Fujimori.  Consecuentemente con su compromiso, y en lugar de lavarse las manos, no titubeó de apoyar a Alan García para su segundo mandato presidencial, – luego de haber sido uno de sus más acérrimos detractores en su primer gobierno – para evitar la alternativa peor del entonces populista Humala. Y en las elecciones siguientes, forzado a elegir entre Humala y la hija de Fujimori se pronunció claramente por el candidato de izquierda, pues no quería volver a vivir la alternativa de  la vuelta del fujimorismo al poder:

En verdad, la disyuntiva que tiene por delante el Perú en las elecciones del 5 de junio próximo, es la de salvaguardar la imperfecta democracia política que tenemos desde hace 10 años y una política de mercado y de apertura al mundo que ha hecho crecer nuestra economía de manera notable, o volver a un régimen dictatorial que, guardando ciertas formas institucionales, restablecería en el gobierno a quienes, en complicidad con Fujimori y Montesinos, destruyeron el Estado de derecho, se enriquecieron cometiendo las más descaradas pillerías y durante ocho años perpetraron horrendos crímenes con el pretexto de combatir la subversión. A mi juicio en semejante disyuntiva la peor opción es Keiko Fujimori. http://elpais.com/diario/2011/05/08/opinion/1304805612_850215.html

Es cierto que sus opiniones muchas veces son polémicas y desafiantes, y frecuentemente – cual salmón – nada a contracorriente de lo políticamente correcto entre los intelectuales hispanoamericanos. Probablemente una forma particular de defender sus ideas.

Uno de los artículos que más me ha impresionado de su columna Piedra de Toque es el que lleva el nombre de “El ojo que llora”. http://elpais.com/diario/2007/01/14/opinion/1168729205_850215.html. El ojo que llora es el nombre de un monumento creado por la plástica Lika Mutual para recordar a las víctimas de la violencia política inscribiendo sus nombres en las piedras de la escultura. En esa época se suscita una polémica en Perú respecto a un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obliga a indemnizar a los familiares de 41 terroristas de Sendero Luminoso que habían sido víctimas de una matanza en un penal de Lima.  Sin ambigüedades el escritor se pronuncia:

Sin embargo, considerando en frío, como decía César Vallejo, la violencia no es excusa para la violencia, y que los senderistas y sus congéneres fueran unos homicidas despreciables -yo lo sé muy bien pues también a mí trataron de desaparecerme- no justifica en modo alguno que fueran torturados, asesinados, y las senderistas violadas (como dice la sentencia de la Corte Interamericana que ocurrió en Castro Castro en aquella ocasión) por las fuerzas del orden….El Gobierno que perpetró esa matanza no era democrático ni constitucional. Era el Gobierno autoritario de Fujimori, nacido de un auto-golpe que, apenas un mes antes de aquella matanza, clausuró el Parlamento, e inauguró un período siniestro de crímenes y robos vertiginosos en los que centenares de millones de dólares mal habidos fueron a parar a cuentas secretas de medio mundo y en el que, con el pretexto de la lucha contra el terror, se violaron los derechos humanos de los peruanos con una ferocidad y alevosía sin precedentes en la historia del Perú.

Los nombres de los terroristas habían sido inscriptos en los cantos rodados por familiares de éstos, y   el escritor entendiendo la indignación de las víctimas “del otro bando” al tener que compartir sus nombres en las piedras con las de estos asesinos, propone que  se den vuelta los cantos donde están escritos éstos, pero solo

hasta que el tiempo cicatrice las heridas, apacigüe los ánimos y establezca alguna vez ese consenso que permita a unos y a otros aceptar que el horror que el Perú vivió a causa de la tentativa criminal de Sendero Luminoso -repetir la revolución maoísta en los Andes peruanos- y los terribles abusos e iniquidades que las fuerzas del orden cometieron en la lucha contra el terror, no dejaron inocentes, nos mancharon a todos, por acción y por omisión, y que sólo a partir de este reconocimiento podemos ir construyendo una democracia digna de ese nombre, donde ya no sean concebibles ignominias como las que ensuciaron nuestros años ochenta y noventa.

¿Les parece ustedes que esta es la forma de actuar de un “fascista”, como muchas veces se lo ha acusado? Es, sin duda, un raro ejemplo en este mundo maniqueo en que tanto las izquierdas como las derechas dividen a las víctimas de la violencia y la injusticia en “buenas” o “malas” dependiendo del bando por el cual militaron, independientemente de cuáles fueron sus acciones – y reivindican por tanto solo derechos para los de su lado. Pero claro, este tipo de posturas importan menos que el que un intelectual se pronuncie – haciendo ejercicio de su libertad de expresión – a favor de políticos poco populares como Aznar o Thatcher. Y por supuesto que nadie le perdona que haya criticado a Chávez o a Evo. La libertad de opinión – por la cual muchos de sus críticos se llenan la boca diciendo que arriesgaron la vida por sudefensa  en épocas de dictadura – es libre mientras no me critiquen a los amigos o alaben a los que no me gustan.

Y lo que uno piensa es que mucha de la gente que critica de esta manera al escritor no ha leído su obra. Si bien la misma vale por su excelencia literaria más allá de los temas que haya elegido para escribir o de las ideas que de ellas se desprenden lo cierto es que en muchos de sus libros lanza furibundos ataques contra los totalitarismos y autoritarismos. “La Ciudad y los Perros” contiene una feroz crítica a las instituciones militares peruanas. Esta característica estará presente en algunas otras obras como “Pantaleón y las Visitadoras”, donde los ridiculiza. “La Casa Verde” es un fresco peruano de subdesarrollo, corrupción y machismo, donde tampoco los militares salen indemnes. “Conversaciones en la Catedral” presenta una visión de la represión durante la dictadura del derechista Odría. “La Fiesta del Chivo” es implacable con una de las tiranías más grandes de la historia latinoamericana: la de Trujillo y “El sueño del Celta”, tal vez sea una de las mejores novelas que se han escrito sobre el tema del imperialismo capitalista y el colonialismo.   Sin ningún tipo de concesiones Vargas Llosa pasa la aplanadora sobre turbios episodios de la explotación capitalista y colonial. Sin duda, el libro que a Eduardo Galeano le hubiera gustado haber escrito, y si lo llegó a leer es muy probable que se hubiera atragantado de envidia por haber sido el “agente del neoliberalismo” y no él el que   escribiera este excelente alegato antiimperialista y mejor obra de literatura.

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Así, entonces, sin prejuicios y ataduras, y en el entendido de que no soy de los que juzgan, ni a favor ni en contra la obra literaria del autor en función de sus ideas políticas, paso a hacer un breve comentario de su última novela. Sin concesiones, porque desde ya se los adelanto, la novela no me parece buena.

cinco-esquinasCinco Esquinas, el último libro de Vargas Llosa, se inscribe dentro de  esta literatura con base política. Se ambienta en el Perú de la dictadura de Fujimori y sobre todo hurga en la figura de Vladimiro Montesinos, “el Doctor”, un hombre incluso más poderoso que el dictador mismo.

La novela se lee rápido, atrapa, como todo lo de Vargas Llosa, pero claramente es una obra menor, hasta me atrevería a decir una obra fallida que deja una serie de sensaciones de repetición, falta de originalidad, superficialidad y obviedades. Por momentos uno tiene la sensación de asistir a una especie de copy paste de escenas de novelas anteriores.

El tema central de la novela es el del uso de la prensa amarilla como forma de ejercicio arbitrario del poder, materializado en al figura de Rolando Garro, un periodista sin escrúpulos que se dedica a defenestrar y chantajear personajes de la escena política o de la farándula peruana. Detrás de él se encuentra el poderoso Vladimiro Montesinos, mano derecha del dictador Fujimori moviendo todos los hilos de la acción, haciendo o deshaciendo, o matando sin piedad, como una forma de afirmar su poder.

Adscripto a este tema central hay otros temas laterales, personajes que tienen sus propias historias y que poco a poco se van metiendo dentro de la trama central: el Ingeniero chantajeado,  una empleada del periódico a la que llaman la Retaquita, el fotógrafo de la publicación o Juan Peineta, un recitador venido a menos.  Algunas de estas historias parecen un poco traídas de los pelos y uno puede detectar, asimismo, algunos temas que se repiten de otras novelas.

Así por ejemplo Vargas Llosa se reitera en  el tema de la bisexualidad, presentado como relaciones homosexuales que surgen espontáneamente en personas antes completamente hetero. La ocasión propicia la aparición de este tipo de conductas. Dos amigas, Marisa y Chabela,  que se quedan a dormir en la casa de una de ellas al sorprenderles el toque de queda comparten la cama y en el medio de la noche el calor y el contacto de sus cuerpos los lleva a iniciarse en el lesbianismo. Apenas uno comienza a leer el capítulo puede prever qué e es lo que va a pasar.

Sorprendida, avergonzada, preguntándose de nuevo si estaba despierta o soñando, Marisa tomó por fin conciencia de lo que su cuerpo ya sabía: estaba excitada. Aquella delicada planta del pie calentando su empeine le había encendido la piel y los sentidos y, seguro, si deslizaba una de sus manos por su entrepierna la encontraría mojadita.  “Te has vuelto loca”? se dijo, “Excitarte con una mujer”

La escena recuerda claramente a otra iniciación homosexual ocasional que ocurre en El paraíso a la vuelta de la esquina.

 Tenía otra vez la verga tiesa y se sentía desfallecer de aquel deseo inédito. Abandonarse, rendirse, ser amado y brutalizado como una hembra por el leñador. Venciendo su vergüenza, de espaldas a Jotefa, se dejó ir hacia él y recostó su cabeza contra el pecho del joven…. Mañana mismo empezarías un cuadro sobre el sexo tercero, el de los tahitianos y los paganos no corrompidos por la eunuca moral del cristianismo, un cuadro sobre la ambigüedad y el misterio de ese sexo que, a tus cuarenta y cuatro años, cuando creías conocerte y saberlo todo sobre ti mismo, te había revelado, gracias a este Edén y a Jotefa, que, en el fondo de tu corazón, escondido en el gigante viril que eras, se agazapaba una mujer

El tema sexual está constantemente presente, ya sea en manifestaciones de elevado erotismo (el relato de los encuentros amorosos de las amigas y de los tríos que sobre el final harán con el Ingeniero, esposo de una de ellas),  de  sordidez  (el Ingeniero que debe pasar una noche en prisión y es obligado a masturbar a un preso) o como manifestación escandalosa y prejuiciosa en medio de una sociedad hipócritamente pacata (las descripciones de los hábitos sexuales poco ortodoxos de algunos personajes, entre ellos el propio Ingeniero acusado de practicar hábitos “aberrantes”, nada menos que el 69 en una orgía). Y en estas descripciones sexuales Vargas Llosa se deleita con describir y nombrar elementos ya presentes en otras novelas: las vergas duras como roca, (en ese sentido se recomienda hacer una búsqueda de todas las menciones que hay en sus últimas novelas a vergas tiesas, falos duros, etc.),las eyaculaciones pegajosas que se impregnan en la piel o en las sábanas, los jugos eróticos, los sexos mojados, el olor a semen, los muslos calientes,  etc. En algunas ocasiones Vargas Llosa pretende ser gracioso poniendo en algunos de sus personajes todo tipo de vulgaridades  para referirse al sexo (hacer la cornetita, la mineta, o incluso la referencia que hace el yugoslavo al que no le importa si la vagina de una de las prostitutas no está muy limpia: “Si huele a queso parmesano mejor” . Todo ello nos remite inevitablemente a cierto lenguaje utilizado – allí sí con mucha efectividad – en Pantaleón y las Visitadoras. Pero lo que en otras novelas aparecían como ocurrencias divertidas o elementos de mucha fuerza y originalidad aquí se nos muestran como repeticiones gratuitas que saturan un poco y cuya funcionalidad no aparece muy clara. El crítico del Semanario Búsqueda Juan Andrés Ferreira, si bien es bastante elogioso para la novela señala en ese sentido:

Aunque en el camino resulte extraño e inclusive molesto encontrarse con palabras repetidas, peruanismos de exportación (“calato” aparece tantas veces que puede saturar un poco) y frases hechas (“de pies a cabeza”, “desde tiempos inmemoriales”, “fin de semana verdaderamente inolvidable”).

El  relato está estructurado en capítulos, y cada capítulo – con excepción del antepenúltimo y penúltimo – contiene un relato bastante lineal y tradicional sobre un tema en concreto. Cada uno de estos relatos se van unificando en la historia global como piezas de un puzzle al que se van incorporando. Pero en general a los relatos les falta sorpresa. Es como si sobre la mesa ya tuviéramos de antemano el dibujo que tenemos que armar en el rompecabezas y el ejercicio sea simplemente poner las piezas en un lugar ya previamente identificado. Ya señalamos como el lesbianismo de las mujeres del primer capítulo se veía venir, de la misma forma que la extorsión al ingeniero por parte del periodista inescrupuloso. También el personaje de Juan Peineta, el ex-recitador devenido a cómico  aparece tan traído de los pelos que uno sabe al promediar la novela que solo tiene dos destinos posibles: o será quien mate al inescrupuloso Rolando Garro o bien será el chivo expiatorio de dicho asesinato. Pero en cualquier caso se prevé que fue introducido al relato como un personaje desechable. Por otra parte, en el marco de dicha previsibilidad, la novela está llena de lugares comunes: el pobre tipo al que la policía tortura para que confiese un crimen que no cometió, el preso que debe pasar una noche en una  turbia prisión llena de depravados que amenazan con violarlo y le obligan a efectuar determinados actos de satisfacción sexual a cambio de protección, los vínculos de los personajes de la burguesía (el propio Ingeniero entre ellos) con el poder absoluto representado por el Doctor, la frivolidad y maldad de éste.

Los personajes son demasiado maleables en manos del autor: ellos mutan con demasiado rapidez y sin demasiado conflicto. Así se produce la mutación sexual de Chabela y Marisa en la que arrastran también al Ingeniero Enrique y, probablemente – queda como incógnita – a Luciano, el amigo de Enrique y esposo de Chabela.  Juan Peineta pasa de ser un recitador de poesía a un cómico de cuarta, y la transformación más radical – y menos creíble – es la de la Retaquita, que de aliada del malvado Doctor se pasa a las huestes del bien, ayudando a su derrocamiento.

Hay pasajes que francamente resultan poco creíbles. El que un pasquín como Destapes al enchastrar a un empresario ventilando fotografías íntimas tomadas en una orgía logre transformar el hecho en titular de todos los diarios, portada de todos los informativos, y tenga en vilo a toda la sociedad limeña resulta exagerado. Y si el  escritor exageró a propósito como forma de lograr un efecto grotesco para nada lo logró. También resulta poco convincente que La Retaquita, luego de haber servido cómodamente como instrumento del Doctor en su campaña de difamar gente para acumular poder, de la noche a la mañana se vuelva en su contra,  tome conciencia de que está obrando mal y publique un número especial de Destapes en el cual saca a luz todos los manejos del todopoderoso Doctor, un punto en el cual la novela termina de diluirse completamente en un mar de ingenuidad.

El penúltimo capítulo remata la falta de rumbo de la novela: La Retaquita, como dijimos, decide sacar un número extraordinario de Destapes en el cual denuncia el proceder de el Doctor, y ese capítulo es, precisamente la transcripción de dicho número. En el colmo de la obviedad y la repetición el relato es simplemente la explicación de todo lo que ya leímos en la novela, como si hiciera un resumen de ésta, en un lenguaje periodístico, por si algún despistado no entendió algo. Ingenuamente es esta publicación la que pone fin a la carrera política del Doctor. Y para terminar, el último capítulo finaliza con una especie de final feliz (así se llama incluso el capítulo aunque el título está entre signos de interrogación), como si fuera un teleteatro o una novela rosa que pretende dejar una especie de tenue duda respecto a si el trío de Marisa, Chabela y el Ingeniero es descubierto por Luciano. Acontecimiento, que por otra parte es burdamente anunciado a lo largo de todo el capítulo con comentarios reiterados y salteados del tipo: “No puedo quitarme de la cabeza que Luciano sabe, amor”, “Qué maravilla que Luciano no se hubiera enterado”. “Me tranquiliza enormemente que no se haya enterado de nada” . Tanta insistencia en el tema, es obvio que debe terminar en, por lo menos, la duda final de si esto ha sido realmente así. Cuando uno llega al final de la novela, más que quedarse reflexionando sobre si esto fue así o no, se queda pensando respecto a cuál es el sentido de todo lo que ha leído.

En resumen, se trata de un paso en falso del gran escritor, una novela que puede  resultar entretenida, – porque la capacidad de generar historias entretenidas está totalmente presente – pero que está muy por debajo de las obrasque ha escrito a lo largo de su carrera. Habrá que esperar su próxima novela, seguramente dentro de dos o tres años para saber si esto no es más que un tropezón o si es el primer escalón en la decadencia del peruano como escritor. Personalmente me inclino por lo primero. Vargas LLosa luce muy vital y joven a sus ochenta años como para pensar que la inspiración se le ha terminado.

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  1. Pablo Crossroads

    Buen día Salmón, bien tempranito levantado un domingo, como demostración de la edad que uno tiene.
    Luego de leer su post, noto con preocupación ya reiterada, que estamos de acuerdo.
    No he leído la novela en cuestión, tengo además unas cuantas en espera, por lo que creo que a ésta el turno le llegará dentro de bastante tiempo, máxime luego de leer la reseña.
    Pero los conceptos manejados al comienzo del post por Claudio Fantini ( un tipo al que sigo habitualmente, que pensé que era un veterano y luego descubrí con sorpresa que es jóven, y cuyos fenomenales comentarios políticos de los viernes en Sarandí escucho con fruicción los sábados en la repetición) son perfectos. Le han hecho pagar a Varguitas el pecado de haber parado en un momento, observar y luego decidir cambiar el camino.
    La forma en que le han pegado es vergonzoza, y hace pocos días, en El Observador, un famoso, lúcido y profundo crítico literario ( es decir aquella persona que en su puta vida pudo escribir nada decente y solo se dedica a alcahuetear o destrozar la obra de otros) llamado Andrés Ricciardulli ( ¿quien?) tuvo las ganas y el espacio para titular:
    “Vargas Llosa, barranca abajo”.
    Con un colgado que rezaba ” Cinco esquinas, la última novela del premio nobel peruano, confirma la decadencia de un autor sobresaliente que debería colgar los guantes”
    Y en el texto que excretó hay cosas como:
    “El lunes pasado Mario Vargas Llosa cumplió 80 años y lo festejó por todo lo alto en Madrid. No es casualidad que haya elegido la capital española: allí se lo venera incondicionalmente, cosa que no sucede en América Latina, donde ya sea por sus posturas políticas o por la calidad de sus últimas novelas, hoy no hay unanimidad.” ( Yo solo agregaría: aconfesión de parte, relevo de pruebas.)
    “Y es allí, precisamente, donde comienza la debacle narrativa del peruano. Es como si el premio le hubiera dado licencia para aburrir. El sueño del celta (2010) es una obra más que discutible, El héroe discreto (2013) es ya francamente una mala novela y la obra de teatro Los cuentos de la peste (2015), una pieza muy difícil de digerir.Este último trabajo, Cinco esquinas, no hace más que confirmar lo obvio: ya no es el de antes y está debilitando su legado al extender su carrera más de la cuenta.”.
    “Lo peor es que Vargas Llosa falla en cada una de esos giros y en el tono general de la obra. Como novela erótica resulta desagradable, como thriller le falta tensión y como denuncia política resulta tan burda como fuera de época.”
    No leí la novela, no puedo opinar sobre su contenido, en cierta forma Ud. concuerda en que no es una obra destacada, pero este tipo de comentarios agresivos y desagradables son claro ejemplo de lo que Ud y Fantini mencionan al comenzar.
    Y es muy risueño que considere al papel de la prensa amarilla como fuera de época….alcanza con leer lo que Ud cita de La República …uaghhh, disculpas, tuve una arcada…
    Tuve la suerte de ir a ver a Vargas Llosa en su disertación en la Universidad Católica, un deleite. Y hoy le pegan porque se consiguió una novia mediática, menor que él ( aunque bastante madurita) y porque hace cosas tontas de enamorado tales como pasear, tomarse de la mano y asistir a eventos juntos. ¿”Cómo Vargas LLosa, que hablaba contra la sociedad del espectáculo ahora se transforma en un integrante más de ella???” Comentario superficial si los hay aunque proferido por mucha gente que se dice profunda y que, o no es capaz o no quiere, entender la significación real de su discurso acerca de la sociedad del espectáculo .
    Y una reflexión final (suena pedante, no?): esos que dicen que la postura política afecta la valoración de la obra de un escritor, en realkidad son coherentes, ya que solamente basados en ese pensamiento pudieron haber elogiado ad nauseam al rey de los aburridos, de los maniqueos, al rey de las medias verdades y de los acomodadores de teorías para obtener los resultados deseados: Don Eduardo Galeano, el más sobrevalorado de nuestros escritores. Le agradecería que no vuelva a mencionar a Galeano en el mismo artículo que a Vargas Llosa, su sola mención molesta a la vista.
    Un abrazo y calculo que este post dará para un vasto intercambio de ideas.

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    • Muy interesante tu cometario. No había leído la crítica de Ricciardulli, cosa que acabo de hacer luego de leer tu comentario. Si Ricciardulli se hubiera limitado al comentario de la novela no estaría mal lo que dice, aunque nunca calificaía de “desagradables” las partes eróticas de las novelas; suena un poco pacato. Sin embargo el crítico aprovecha el tropezón para ir más allá y caerle por otras cosas que no vienen al caso como si estuviera eseprando el paso en falso para empujarlo. ¿qué importa si el tipo hace el lanzamiento de su novela en Madrid? Desde que Varguitas hizo su giro ideológico le han venido pegando diciendo que “su última novela es una porquería y ya no es más el buen escritor que era antes” Lo dijeron de La guerra del fin del mundo, ni que hablar de la divertidísima La Tía Julia, a la que calificaron de superficial y liviana, y así siempre que sacaba una novela nueva. Cosa que no han hecho con su “rival literrario” García Márquez, quien ha sacado una sucesión de intrascendencias siempre elogiadas por la crítica. Es que el colombiano se mantuvo fiel al régimen de Castro y era más difíicl pegarle.

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  2. Hola Salmón, si bien me gustan varias novelas de Vargas Llosa, los géneros que aborda no son mis preferidos (soy mucho de Stephen King, Asimov, Herbert, Heinlein -otro gran escritor denostado por sus ideas políticas-, etc).
    El tema de discriminación política que sufre en América Latina es tremendo. Evidentemente no le molesta demasiado y sus críticos no se dan cuenta de algo: el fue cambiando a través de su vida porque el conocimiento, la experiencia y la realidad lo llevaron a convertirse en un liberal, no es ni de derecha (conservador), ni de izquierda (idiota, según el hijo Alvaro). A lo que me pregunto…¿sus críticos adquirieron sus ideas “izquierdistas” a sus 20s y nunca cambiaron? ¿Ya eran tan maduros? ¿La vida no les enseñó nada?
    Es como dice Mario en algún lugar del largo prólogo del “Manual del perfecto Idiota Latinoamericano”: “Es que todos hemos sido idiotas en algún punto de nuestras vidas…lo importante y preocupante es seguir siéndolo”.
    Saludos!

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    • Totalmente de acuerdo. El cambiar de ideas, pertenencias y formas de ver la vida a lo largo de los años es algo totalmente sano (siempre y cuando no se cambie de equipo de fútbol)

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    • Pablo Crossroads

      De acuerdo!!!!

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    • Gonzalus
      Robert Heinlein! cuando era chico me regalaron “La bestia estelar” y “La hora de las estrellas” me encantaron. Me regalaron otra que se llamaba Las crisálidas (era sobre mutantes, un gran alegato contra la discriminación) pero no sé si era de Heinlein.

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      • Las crisálidas es de John Wyndham. Yo no lo leí, pero recuerdo que hace como 40 años alguien que lo había leído me comentó de ese libro. Del mismo autor leí El Día de los Trífidos, editorial Minotauro, la misma que editaba los libros de Ray Bradbury

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      • Lo de “alegato contra la discriminación” lo entendí mucho tiempo después, en su momento simplemente la disfruté, todavía no había llegado a la etapa que condicionaba el disfrute ante la conciencia crítica, que pueden convivir pero que a veces “la complican”. No me puedo acordar la colección ni editorial de ciencia ficción, pero esos libritos eran todos iguales y tenían unos dibujos medios infantiles en las tapas Recuerdo que la Bestia Estelar parecía un dinosaurio y La hora de las estrellas tenía un pulpo en la tapa y Las crisálidas dos niños con un pie vendado uno de ellos. Bueno, como siempre me termino yendo por las páginas amarillas.

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      • Me acordé, colección Nebulae.

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  3. En el año 70 tuve de profesor de química al Berto, el farmacéutico del pueblo, un gran tipo, veterano que nunca hizo un mango por fiar demasiado y a veces no poder cobrar (“un remedio no se le niega a nadie”, decía). Muy culto e informado, músico (director de la banda municipal) que me prestaba discos de música clásica y Jazz. En los recreos se acercaba e intervenía en nuestros foros del níspero, donde hilvanábamos locas teorías para cambiar un mundo que vislumbrábamos “cayéndose a pedazos”. Yo me definía como “anarco”, seguramente porque era más fácil para justificar que nada me servía, pero también que nada sabía. Una vez en un “escrito sorpresa”, dijo que en caso de tener una duda podíamos consultar el libro, pero que apelaba a nuestra “responsable discrecionalidad”. Fue una carnicería ! el Berto se retiró 15 minutos al patio a fumar y ahí la copiada fue total y desvergonzada (UN ABUSO). A la siguiente clase sufrimos lo que en el fondo sabíamos que pasaría, sacando a los que dominaban la materia, los demás esperábamos el famoso “caza burro” que significaba aleatoriamente pasar al frente y demostrar que sabíamos acerca de lo que habíamos escrito. Vino derechito a mí, con su mirada más negra que café y me hizo pasar al frente. Me desarmó! me baboseó bien y con calidad! No supe responder un pito, luego de esos interminables 15 minutos de formulas incomprensibles en el pizarrón dió por terminada la clase y me dijo que me quedara. Me mostró la hoja del escrito donde decía 9 de calificación y me dijo “esta es la nota que vas a tener, pero vos , yo y toda la clase sabemos que es mentira”. Cuando ya me iba me dice (y nunca más me olvidaré) “antes de ser anarco, bolche o pachequista lo primero que tenés que ser es responsable, no fallar a quien confía en vos y más que nada no mentirte a vos mismo, porque en ese caso no hay otro para que te alivie la culpa con un perdón”. Nunca más hablamos del tema y al tiempo volví a ir por la casa, pero siempre me quedó la sensación que nunca podré terminar de arrepentirme, aunque él ya me haya perdonado, hace más de 45 años.
    Qué tiene que ver el Berto Calvetti con Vargas Llosa?, pues que me recomendó La ciudad y los perros y que como tantas otras cosas no le hice caso y siempre postergué su préstamo y su lectura y que cuando lo hice ya no estaba el Berto para decirle que tenía razón, que estaba bueno el libro…entre otras cosas.
    Por lo general nunca me gustó mucho la novela “latinoamericana” y en otros tiempos trataba de eludir el comentar al respecto, pues sentía como una culpa (como cuando murmuro que no me gusta Dylan) sacando su primer libro Vargas Llosa no me seduce, será porque lo correcto leído ya no es necesario que sea culturalmente adecuado, mi cabeza ya no tiene lados (porque los zapallos cuando se rompen ya es imposible juntar sus pedazos.. y menos contar sus semillas)

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    • Guayabox: me estoy riendo solo como un idiota. Recordé el lugar común de la frase robada por Galeano mirando de reojo el partido Peñarol-Huracán en Parque Patricios. La escena del estadio posterior a la ” reflexión ” hecha por el personaje de Francella fue filmada ahí.
      Hoy decidí ponerla en el blog como broma para el amigo Salmón y de paso me entero que hace fecha de la muerte de Galeano.
      Me vienen ganas de decir algo más sobre el finado pero hoy en su día…….
      Saludos

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      • lo mío fue lo mismo, pero al revés Al instante de ver tu comentario se me presentó la escena del Bar, nunca me di cuenta que era el P. Patricios

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  4. Coincido totalmente en que muchas veces, muchísimas, la bandera o la ideología del que critica condiciona su veredicto frente a una obra.

    Aunque me parece que el artículo falla en un punto central, no explicita que de este mal adolecen tanto pseudo intelectuales de izquierda, derecha o de cualquier ideología.

    Hay innumerables ejemplos, pero para no irme lejos me quedo con un comentario de acá mismo. En un párrafo critica de forma acertada como ciertos personajes de izquierda, cegados por su ideología, atacan con cualquier cosa a Vargas Llosa porque al parecer dejó de llevar la bandera que en algún momento sostuvo. Pero esa misma persona, no se da cuenta de que en el párrafo siguiente, ¡hace exactamente lo mismo que hace un segundo criticó! Despotrica contra Galeano, tan cegado por su ideología como muchos de los que hoy crucifican a Vargas Llosa. No pretendo atacar a la persona con este comentario, sí atacar a un razonamiento que considero erróneo. Nada nuevo ni original, critico aquello de ver la paja en el ojo ajeno y no la biga en el propio.

    Sobre Vargas Llosa y sus últimas obras, no he leído ninguna, en parte por las críticas que he leído o escuchado de las anteriores, que coinciden ampliamente con la suya Salmón, de la última. Abuso de lugares comunes, en muchos momentos falta de rumbo y sentido, y prenderse de temas que “están vendiendo” generando obviamente malos resultados. Como el algo forzado erotismo que aparece en la última obra. Escribir hoy sobre la diversidad sexual, la defensa de las minorías, no es ir contra la corriente, es todo lo contrario. Es el discurso políticamente correcto.

    Por último pero no menos importante, ni Vargas Llosa ni Galeano valen dos pesos en esferas realmente intelectuales, de gente que ha leído mucho, muchísimo, pensado más, y escrito otro tanto. No pretendo con esto minimizar sus obras tampoco, nos podrán gustar un poco más o un poco menos, pero no hay dudas de que sus obras, al menos las primeras, son buenas obras literarias, con contenido, y han dejado su huella en el mundo, hasta hoy siguen caminando. Así que a no confundir, ni son tan genios, ni todas las críticas son falsas, ni son tan desastrosos.

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    • Pablo Crossroads

      Estimado Noma, hay una diferencia muy clara, para mi, entre Vargas Llosa y Galeano. La obra de Vargas Llosa es ficción o adaptaciones ficcionadas de la realidad. Cuando se lo critica por sus posturas políticas mientras el escribe ficción, para mi se comete un error al denostarlo por su ideología y no por su obra.. Mientras tanto, la obra de Galeano es política, hizo política escribiendo, hablando, disertando y en todo momento. Por lo tanto lo critico por la política que impregna su obra. No se si soy claro, quizás no.

      Y sin duda fue alguien muy hdp el que inventó el teclado y puso a la V y a la B pegadas, eso debe explicar su ” biga”.
      Saludos

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      • De acuerdo al evolucionista Stephen Jay Gould el teclado qwerty fue desarrollado tratando de separar ex-profeso las teclas que normalmente tendían a ir juntas, pues la finalidad de este teclado era ENLENTECER el tecleo !!!.. Aunque parezca increible….Es que en las viejas máquinas de escribir si uno escribía muy rápido corría el riesgo de apretar dos letras juntas y que se le ” pegaran” las letras. El que alguna vez escribió en aquellas máquinas sabe de qué hablo. Ese es el origen de tan peculiar teclado. Está demostrado que puede haber otros teclados mucho más rápidos, pero nunca pudieron imponerse porque hubiera implicado al que lo hiciera un riesgo muy importante ya que todo el mundo había aprendido el qwerty, las academias enseñaban eso además. Algo parecido a lo que ocurre con el office. Esto lo toma como ejemplo de como la selección natural (que también a veces puede aplicarse a otros ámbitos que no son los puramente biológicos) da la mejor respuesta en cada momento, pero no necesariamente es una repuesta que a lo largo del tiempo se mantiene como óptima. Así es que nuestro organismo hoy tiene partes que no son necesarias o que incluso son perjudiciales como el gen de la supervivencia que nos hace desear comer cosas grasosas o dulces. Durante milenios ese gen fue la mejor respuesta evolutiva que nos permitió la sobrevivencia en condiciones de escasez de comida. Hoy ese gen es el responsable de nuestro colesterol, diabetes, etc.

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      • Gracias Pablo por su respuesta.

        Ambas obras son políticas. Justamente por eso es que Vargas Llosa sufre críticas muchas veces desde cierta ceguera de izquierda. Es cierto que lo hacen desde enfoques muy distintos.

        Hay muchas grandes obras de ficción con un contenido profundamente político.

        Pero coincido con usted en que es incorrecto afirmar que una obra es buena o mala, por diferencias con la ideología de su escritor. Eso sí, son tantos los que alaban a Galeano por su ceguera de izquierda, como los que lo critican por su ceguera de derecha.

        Respecto a la biga, me refería a que tenía un carro y dos caballos en el ojo propio, ¡no ver eso es mucho más grave que no ver una viga! jaja. Gracias por su corrección.

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    • Noma: Gracias por su comentario, pero debo decirle que hay un profundo error en su razonamiento.
      Le explico.
      En primer lugary siguiendo a Fantini critico a quienes tienden a relativizar (o negar) las virtudes literarias de Vargas Llosa por su ideología. O incluso hacer la aclaración, como si fuera pecado gustar de un escritor que es de izquierda.
      Segundo: Si lee bien la mención del párrafo siguiente no hago absolutamente ninguna mención a las virtudes literarias o no de Galeano. Simplemente señalo sus comentarios como ejemplo del izquierdista típico que denosta a Vargas Llosa porque es “de derecha”. No digo de Galeano más que eso, lo pongo como ejemplo como a Liscano.
      Tercero: la versión dual o complementaria de denostar a Vargas Llosa porque es de derecha es idolatrar a Galeano porque es de izquierda, o mejor dicho, demonizar a quien critica a Galeano. Está prohibido dentro de la izquierda criticar a Galeano.
      Cuarto. Seguramente hay lectores de derecha que critican a escreitores de izquierda porque son de izquierda y hagan lo mismo que hacen con Vargas Llosa, simétricamente, desde el otro espectro político. Puede ser, pero ocurre que los ejemplos son menos, la mayor parte de la crítica literaria y de los escritores son obsecuentes con la izquierda. Digamos que la cultura no tiene tantos adeptos en la derecha.
      Quinto. En mi caso particular no me gusta Galeano para nada, pero no es un tema de ideología. Ni ahí. García Márquez, José Donoso, Cortázar, me parecen excelentes escritores. Nunca se me ocurriría denostarlos por su ideología. El caso de Galeano es que me parece que su obra es sencillamente mala. Es una opinión personal. No me gusta lo que escribía, como no me gusta lo que escribía Benedetti., pero eso no tiene nada que ver con que yo sea afín o no ideológicamente a alguno de ellos.
      Sexto. Otra cosa es que uno pueda juzgar a un escritor cuando inunda su obra literaria de ideología – sea esta del signo que sea – y la convierte en un panfleto. Es el caso de Galeano y de Benedetti. No es el caso de García Márquez, Donoso, Cortazar, Vargas LLosa y Borges. Su ideología no tiene nada que ver con sus valores literarios. Pero sí un escritor muy ideologizado puede convertir su obra en un panfleto como Benedetti y Galeano y seguramente algún otro de derecha que haya paor ahí.
      lo que Vargas Llosa no vale dos pesos en esferas relativamente intelectuaels me parece una opinión como cualquier otra, no estoy de acuerdo para nada, pero respeto lo que dice.
      Espero que haya quedado claro y le agradezco su participación nuevamente. Usted siempre tiene aportes interesantes, más allá que normalmente solemos discrepar.

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      • Gracias Salmón.

        Pero me parece que no entendió mi comentario, tal vez me expresé mal.

        En primer lugar, no discrepamos en lo central, estoy de acuerdo con casi todo lo que usted escribió. Sí me parece que le faltaba algo primordial en su crítica y fue eso lo que quise marcar.

        Lo que dije de Galeano no tenía que ver con nada de lo que usted había escrito, se refería al comentario de un lector, estaba explicitado.

        Retomo mi punto, que era lo central, ahora sí refiriéndome a algo que usted acaba de escribir que viene como anillo al dedo.

        Usted dice “Está prohibido dentro de la izquierda criticar a Galeano.”. Perfecto, estoy totalmente de acuerdo, en muchos ámbitos es así. Pero se olvida u omite decir que “Está exactamente igual de prohibido dentro de la derecha alabar a Galeano.”.

        Eso es a lo que voy. No importa que haya más críticos literarios de izquierda o más obra literaria de izquierda.

        Con el ejemplo de Galeano queda clarísimo, de la misma forma que está prohibido dentro de la izqueirda criticar a Galeano, está prohibido dentro de la derecha alabarlo. Exactamente de la misma forma.

        De nuevo, eso es a lo que voy. Eso es lo central. Sólo si me dice que no está de acuerdo con eso, discreparíamos realmente. De lo contrario, no discrepamos tanto, y la izquierda y la derecha adolecen exactamente en la misma medida de estos males, éstas cegueras.

        Gracias a usted por sus artículos y sus respuestas.

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      • Creo que hay una diferencia. El ejemplo de galeano no es comparable en este caso. Vargas LLosa escribe literatura. Galeano escribe de política. Por ello es bastante lógico que alguien de derecha no le guste galeano. No es que en la derecha esté prohibido alabar a Galeano. Sale naturalmente. Es difícil que a alguien le derecha le guste porque escribe de política y contra la derecha. Pero si soy de izquierda un escritor político de izquiewrda puede gustarme o no. Es tan natural que me guste como que no. Por lo tanto ahí hay lugar para la “prohibición. ” Sería diferente si me dijeran que dentro de la gente de derecha está prohibido alabar a García Márquez, porque García Márquez era de izquierda, pero – al igual que Vargas Llosa escribía literatura no política. Y ahí sinceramente no sé. No he visto tantos ataques a escritores de literatura que escriben literatura y son de izquierda por parte de la derecha, como ataques a Vargas Llosa. Más aún, creo que hasta Benedetti, que tiene cosas muy políticas es bastante tolerado como escritor por la derecha. Hay como una actitud más militantecontra vargas llosa. Que por ejemplo no la había tanto contra borges que políticamente era bastante troglodita.
        Y esto sin entrar a discutir que es derecha o izquierda, pero en este contexto todos sabemos en qué sentido lo utilizamos. No sé si fui claro. Tampoco es por defender a la derecha que normalmente tiene muchas cegueras y comete muchos disparates, pero no sé si en este caso se aplica tanto.

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      • Pablo Crossroads

        Así que el teclado fue creado así para enlentecer…, caramba que coincidencia. Igual que los semáforos de Montevideo!! Hace un tiempo escuché a quien estaba antes encargado de su distribución y regulación ( el mismo que diseñó el Corredor Garzón…) que Avda Italia debía ser la única vía de salida hacia el este, Rivera transformarse en una vía barrial(¿¿!!) y la Rambla dedicarse solamente para pasear. Y si alguien se ponía pesado y quería circular más rápido, iba a poner más semáforos para enlentecer aún más el tránsito!. Al poco tiempo lo echaron por defender el Corredor Garzón, pero los semáforos siguen igual. Uruguay nomááá’

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  5. “Podría contarle muchas cosas de los gallos, sobre todo de éste que es guapo y peleador como ninguno. Claro, todo es cuestión de ideologías…” (El romance del Aniceto y la Francisca )
    Comparto la mayor parte de su artículo.
    Parece haber una uniformidad bastante pétrea para pegarle a Vargas Llosa de parte de gran parte de quienes se consideran intelectuales o simples militantes de izquierda. Los adjetivos se repiten como ladridos monótonos. Usted lo ha detallado con meridiana claridad. También hay uniformidad entre los que usan su condición de intelectual que abandonó la izquierda, premio nobel ,como faro prestigioso y válido para sostener posiciones contrarias a aquellos otros.
    Como si estas posturas antagónicas se validaran cada una de ellas por eso mismo, el antagonismo
    En el medio está el personaje que suelta la lengua ante cualquier acontecimiento y que parece que se publicitara con esta polarización. No lo se. Dije que parece, que me parece. No logro desprenderme de ciertos, prejuicios y confusiones ideológicas y confieso que algunas veces siento cierta molestia al verlo rodeado de tipos como Aznar, Lacalle Herrera, Esperanza Aguirre o Mariano Rajoy. Por ahí anda otro “ derechizado “, el ex presidente Felipe González. En este caso, acotación innecesaria al margen, el hombre parece más bien víctima de un triste reblandecimiento senil que de otra cosa.
    Nada de esto , no solo mi confusión, sirve de excusas para situaciones que considero aberrantes como la discusión sobre entregarle o no el doctorado de la UDELAR o para el extremo , este si, bizarro y vergonzoso de llamarlo Paul Joseph Goebbels de la derecha ( “….. Vargas Llosa trabaja para los enemigos más irreconciliables del progresismo mundial; es el Paul Joseph Goebbels de la derecha…” )
    De su obra literaria solo puedo opinar como vulgar lector. He disfrutado de la mayoría de sus libros, me he aburrido un tanto con “….el libro que a Eduardo Galeano le hubiera gustado haber escrito..” como dice usted babeándose gozoso en contra del China Zorrilla de nuestros literatos y no soporté por obvio y lleno de lugares comunes, Travesuras de la niña mala.
    Pero ¿ a quién le importa esto ?
    Como casi siempre su blog y sus muy disfrutables artículos, hicieron mella saludable en recuerdos que ni sabía que tenía. Recordé aquel intercambio de hace más de treinta años entre Mario Benedetti y el hoy, su personaje ( lo nombro así para no caer en el Varguitas, el escritor peruano, el nobel de literatura,etc. Todo para no parecerme a Juan Carlos Scelza )
    Googleando se va a todos lados pero para comenzar el viaje cuelgo esta dirección que recopila algunos de esos artículos que intercambiaron. http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/12772416/Vargas-llosa-V-S-Benedetti.html
    Ah, ay, el veterano se levantó a Isabel Presley madre de Enrique Iglesias. Y convertirse en padrastro de semejante animal antimusical y chanta, eso si que lo usaría para descalificar su obra literaria. Mario Vargas Llosa , un gran escritor que se codea con lo peor y más comercial de la canción mundial. ¿ alguien puede creerle algo o respetar a este sujeto?
    Termino comentando que si, que alguna fue un salmón y nadó contra corriente. Hoy por hoy más bien parece que sigue con coherencia su propio curso de agua.
    O más bien, jode a algunos, a otros los satisface.
    ¡ Buena y larga vida sexual a Don Mario !

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    • que uno comparta cosas de la literatura de vargas o de su pensamiento no quiere decir que lo comparta todo en ambos casos. A mí no me gustan ni aznar, ni el cuqui, ni esperanza ni todos esos que usted nombra, pero bueno.. es parte del juego. Y también me imagino al varguitas como medio pedante y agrandadito en su vida privada. Medio onda vedette. Pero no lo busco como amigo, lo busco para leer lo que escribe. Y con la Presley más allá que haya engendrado a un engendro como EI no está mal para el veterano. Que la disfrute. También Darín anduvo con SU. Felipe es como el Sanguinetti español. Sanguinetti goza de mucho prestigio en el exterior. La reina sofía, cada vez que él visitaba españa lo quería al lado suyo por su conversación culta. En muchos lados lo tienen por un gran estadista y un tipo que ha hecho mucho por la democracia. Pero aquí en Uruguay, hoy por hoy, nadie lo quiere. Y creo que hasta las dos veces que ganó la presidencia era difícil encontrar alguien que lo hubiera votado. Felipe tiene mucho prestigio en el extranjero. En sudamérica todos lo recomendamos como el que consolidó la democracia española, metió a españa en europa y aggiornó el socialismo a los tiempos que corrían. Pero los españoles hoy por hoy no lo pueden ver. Lo acusan de hacer uso de lo que ellos llaman “las puertas giratorias”, y a donde va lo abuchean.
      Mientras hacía este artículo leí la “polémica entre tocayos”. Está buena. Porque Vargas Llosa utiliza argumentos que son contundentes, pero Benedetti se defiende muy bien, a decir verdad.

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  6. Pablo Crossroads

    Amigo Noma, creo que no he logrado ser claro. Critico politicamente a Galeano, al igual que muchos, porque considero a su obra, dentro de mis limitaciones, un panfleto maniqueo de la izquierda mas elemental.No como una obra literaria sino como un aporte político. Pero esa es solo mi opinión, no quiere decir que sea verdad ni que no respete a aquellos a quienes gusta o la ven de distinta manera.
    Mientras que a Vargas Llosa se le critica su obra literaria por sus posturas políticas, no por sus valores literarios.
    Lo de la viga/biga fue tan solo una chanza, no pretendió ser una corrección.
    Finalmente, Salmón le recomiendo que relea el final del primer comentrio que hice a este post, donde vaticinaba que daría lugar a un amplio intercambio.
    Creo que merezco un lugarcito cuando haga la 4ª parte del post de los Vaticinios …

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    • Le comento que si mira la tercera página de los vaticinios, sobre el final hay una serie de vaticinios que hace el salmón. Prácticamente se han cumplido casi todos.
      En el día de hoy en Búsqueda había un tal pablo escudero que hacía un comentario en cartas de los lectores.

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      • Pablo Crossroads

        Nos descubrieron, por fin nos descubrieron…..jajajaja. es algo que cultivo hace años, tengo la fortuna de haber metido quizás una docena y media. He criticado Presidentes, senadores, diputados, ministros, me he metido con la Historia, la Política, la Antropología, las religiones y en todas fui publicado. Solo una no me llevaron el apunte: la que mandé describiendo los errores que contenía la redacción de la famosa placa de la Junta a Peñarol jajajaj, se ve que con eso no se juega jajaja.

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    • Estimado Pablo, gracias de nuevo y no tiene nada de malo que me haya corregido, parte corrección, parte chanza, ¡está bien! Mi respuesta continuaba la chanza.

      Creo que entiendo lo que usted dice. Es cierto que son obras distintas. Pero difiero en el meollo del asunto. A Galeano también se lo critica por su postura política, dejando absolutamente de lado la calidad literaria y cualquier otro valor o mérito que pueda tener su obra. Esa ceguera, que comparto con usted, existe en muchos ámbitos de izquierda, yo la observo exactamente en igual medida en muchos ámbitos de derecha. A eso voy.

      Lo que intento decir es que éstas cegueras de las que estamos hablando, las adolecen por igual todas las ideologías, porque no es un defecto de ninguna ideología, es un defecto de las personas. No importa que tire para el lado comunista, fascista, anarquista, liberal, neoliberal, demócrata, es totalmente independiente de la ideología.

      Hoy en Uruguay hay mucho burro de pseudo izquierda, son mayoría, tal vez de ahí viene la confusión. Algunos que no comulgamos con la pseudo izquierda actual, podemos estar tentados a creer que muchos defectos son “de izquierda” cuando no lo son, son de las personas, mañana esas mismas personas pasan a ser “de derecha” y van a seguir teniendo los mismos defectos, la misma ignorancia.

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      • Pablo Crossroads

        Amigo Noma, que bueno es intercambiar ideas. Casi tanto como cambiar figuritas cuando éramos chicos. Pero, en serio, es buenísimo, saca las telarañas que se nos van formando en el cerebro por usarlo poco, ya que con poco, hoy alcanza. Abrazo

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