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URUGUAY: PROGRESISMO E INTELIGENCIA. PARTE 1 : EL CAMBIO DE APELLIDOS

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No voy a decir que los uruguayos carecemos de inteligencia. No es eso. De ninguna manera. Tenemos tanta inteligencia como cualquier otro pueblo. Solo que a veces parece que nos cuesta un poco utilizarla. Sólo así se comprenden algunas cuestiones absurdas con que nos manejamos en nuestra vida cotidiana, por ejemplo, con nuestra incapacidad en encontrar soluciones para ordenar el tránsito o en algunas leyes que a veces, con buena intención buscan solucionar problemas pero terminan potenciándolos. Por otra parte, de un tiempo a esta parte, nos ha venido esa manía de ponernos en la vanguardia progresista del mundo.  Y cuando esas dos cosas se conjugan – la manía progresista y la incapacidad de aplicar nuestra inteligencia terminamos haciendo cualquier desastre.

Comienzo en este post una serie de artículos cortos (a pedido de buena parte de los lectores que se quejan de que los artículos son tan extensos que no tienen tiempo de leerlos) analizando algunos de estos aspectos:

Selección natural de apellidos

La ley de matrimonio igualitario (19.075) introdujo, entre otras disposiciones la posibilidad de que se altere el orden y criterio de trasmisión actual de los apellidos. Así,  si hay acuerdo entre los padres, el niño puede pasar a tener el apellido de la madre. Esta novedosa disposición, seguramente está hecha con la intención de contribuir a la igualdad de los sexos y de buscar eliminar resabios de las bases patriarcales sobre las cuales se erige nuestra sociedad. Sin embargo, tiene algunas particularidades en su diseño que, por un lado, la dejan a mitad  de camino respecto a sus finalidades,  y, por otro lado, tal vez terminen allanando el camino para generar conflictos que hoy no existen. Y, probablemente, hasta traiga el no buscado efecto de revitalizar el rol de los apellidos como elemento de distinción.

La ley permite que las parejas – de común acuerdo – cambien el orden “por defecto” que existe hoy y que el niño lleve – y trasmita –  el apellido de la madre. Sin embargo, para que esto ocurra, en el momento de que el niño sea inscripto en el registro deben concurrir los dos cónyuges y firmar su acuerdo. De lo contrario el niño queda con el nombre de su padre.  Si bien la ley, aparentemente, persigue un objetivo de igualación de sexos en este aspecto, igual sigue manteniendo casi intacto el poder del hombre. Para cambiar el orden se necesita el consenso de los dos cónyuges, pero no para poner el apellido del padre. O sea, en la práctica, el hombre sigue decidiendo si el hijo lleva su apellido o si le permite a la mujer llevar el de ella. No sé qué es peor, si lo que había antes en que la ley – bien o mal – era la que decidía estableciendo un criterio objetivo, o este remedo en que directa y explícitamente la ley le entrega al hombre la posibilidad de decidir, ya que en caso que la mujer quiera usar su opción de que el niño lleve su apellido el hombre puede usar su derecho de veto.  Igualación de sexos nada. Sí, pero no. Como te digo una cosa te digo la otra.

Por otra parte, en la medida que ahora existe la posibilidad de que se pueda trasmitir el apellido de la madre, se abre la puerta a la existencia de conflictos donde antes no había. Supongamos que está por nacer el nuevo niño y la madre dice que le gustaría apellidos-3que el chico tuviera el apellido de ella. Invoca algún apellido con linaje, el hecho de que es más lindo, o simplemente su derecho a ello. Y el padre se opone. Uno se puede imaginar la situación conflictiva, los enojos y disputas por algo, en el fondo, absolutamente intrascendente. Y también el papel de las familias de ambos,  presionando para mantener la marca de su línea sucesoria. Por ejemplo, el matrimonio que se pone de acuerdo para que el apellido sea el de la madre y la familia del padre se indigna.  No contribuye demasiado a la armonía familiar.  Además me puedo imaginar  motivos por los cuales las familias quieran transmitir uno u otro nombre y me empiezo a poner nervioso: motivos de nacionalismos,  religiosos, étnicos o de prestigio social: No (o al revés, sí) quiero que lleves el apellido de un turco, de un judío, de un chino o de un pobre. Hoy hay una norma que decide y no existe margen para que la gente se ponga a discutir por estupideces.Y cualquier padre hombre que tiene hijas mujeres se resigna a que su apellido se “pierda” y no hay drama. Pero a partir de ahora existe la posibilidad de recuperarlo y prolongar la marca dinástica. Eso sí, hay que dar batalla. Se podrá argumentar, como leí por ahí, que si un matrimonio no puede ponerse de acuerdo en qué apellido debe llevar su hijo es difícil que se pongan de acuerdo en otras cosas más importantes de su vida matrimonial o – lo que es más o menos lo mismo –  que una pareja cuyos miembros deciden unirse en matrimonio porque están enamorados deberían poder llegar a un acuerdo sobre este punto fácilmente.  Está bien, teóricamente debería ser así, pero las cosas no son tan simples. Ni toda la gente se casa enamorada ni todos los enamorados se llevan siempre bien y se ponen de acuerdo en todo. Y porque además en este tipo de decisiones es probable que no estén solos y que detrás de ellos tengan a sus familias presionando.  Conozco el caso  de una pareja que decidió ponerle a su hijo el apellido de la madre, ya que pensaban que el niño con el apellido paterno iba a ser objeto de burlas (dentro de todo lo que dije este caso parece atendible).  Lo curioso es que los que criticaron el hecho fueron los familiares y amigas de la madre: entendían que así el niño iba a pasar por hijo natural o que eso era un signo de que el padre no quería asumir su rol de tal.  El mundo está lleno de gente rara, sin duda.

Tampoco es un tema de ver aquí el viejo conflicto entre la libertad individual – la potestad de los cónyuges de elegir – y el poder omnímodo del estado. Se podrá argumentar que si dos personas se ponen de acuerdo para elegir el apellido del niño el estado no debería entrometerse. Con ese criterio también tendríamos que dejar que eligieran, si quieren, un apellido inventado o de otra familia. En este caso se justifica que el estado intervenga para fijar criterios objetivos de ordenación social.  No tiene forma de no meterse. De la misma forma que le pone nombres a las calles o números a las puertas o a las cédulas de identidad. Una vez que el estado se mete, lo menos que podemos pretender es que se meta lo menos posible y no genere más complicaciones. Cuanto más objetivo y uniforme sea el criterio, mejor. Está bien que el estado tampoco puede ser quien se haga cargo de posibles peleas entre lo cónyuges, pero tampoco me parece adecuado que abra la puerta a conflictos por cosas nimias.

Por otra parte la opción de elegir – y si ésta se ejerce   frecuentemente – llevaría a darle un rol a los apellidos, que hoy no tienen, y a una selección natural de los mismos. Por ejemplo, si un hombre de apellido muy común (digamos Pérez o González) se casa con una mujer de apellido distinguido (Artigas, DÁrenberg, Artagabeytia, Ghiggia) probablemente quieran utilizar el nombre materno (como ocurre con Fernandez Huidobro a quien todo el mundo llama Huidobro, o con García Lorca a quien frecuentemente se llama Lorca). Esto generaría  que los apellidos tuvieran una valoración que hoy no tienen en nuestra sociedad y los que tienen abolengo comenzaran a sustituir a los que son más comunes. Una especie de selección natural de apellidos iría eliminando lentamente a los Pérez, González, Rodríguez.  Otra consecuencia indirecta de esto – una especie de daño colateral – es que probablemente tienda a desaparecer el apellido Angulo, con lo cual las próximas generaciones no conocerían el chiste sobre el personaje más famoso de esta familia: Pascual.

Ciertamente que el hecho de que el apellido que se trasmite sea el del padre es un resabio patriarcal, como ya hemos dicho. Pero también, el tener una opción fija y predeterminada de como se forman los apellidos ordena y simplifica. Si queremos eliminar este aspecto formal del patriarcado se podrían utilizar otras opciones más eficientes. Así. por ejemplo.  lo mejor sería que el apellido que se trasmitiera sea siempre el de la madre; después de todo es el más indiscutible y además eliminaría el estigma que tienen los hijos no reconocidos por su padre. Además en una sociedad en la que cada vez hay más hijos nacidos fuera del matrimonio desaparecería ese concepto de “lo reconoció y le dio su apellido”. Tal vez sería lo más justo que los recién nacidos llevaran y trasmitieran el apellido de su madre. Pero el legislador no se atrevió a traspasar ese límite que hubiera representado un real cambio y generó este híbrido que aparentemente tiende a darle más derecho a las mujeres, pero que en el fondo hace más explícito el poder del hombre.  Deja a (semi) elección de los padres el decidir qué apellido usará el niño, generando así conflictos familiares pero sin resolver nada, a lo cual debe agregarse además el caos de que al no haber una regla clara de cómo se trasmiten los apellidos va a ser complicado identificar en la vida cotidiana la filiación de las personas. Los nombres y apellidos de las personas deberían tener simplemente un sentido de ordenación social, no deberían ser elementos de distinción. Un criterio objetivo y predeterminado de cómo nombrar a las personas es lo deseable. Pero con esta nueva disposición, que  no es original de nuestro país – pero que corresponde al arsenal de instrumentos “progres” y políticamente correctos – les estamos devolviendo a los apellidos un elemento de linaje fuera de época.

Pero más importante aún. Esta ley tiene el mismo defecto que todo lo que señalábamos cuando hicimos el post del lenguaje inclusivo.                                                                      https://salmonbizarro.wordpress.com/2016/04/17/seamos-inclusivas-e-inclusivos/ Apunta a lo políticamente correcto y por tanto se detiene en la superficie de las cosas. Los niños podrán llevar el apellido de la madre en lugar del del padre, pero esto no traerá como consecuencia que más padres cambien pañales, laven los platos, cocinen, laven el baño, hagan los mandados o sean los que se levantan de noche a ponerle el chupete al bebé cuando llora.

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  1. Cuando adolescentes teníamos en la barra unos hermanos que desplegaban un apellido compuesto muy “afamado” en el pueblo (ya que marcaba por complicidad del nomenclator de calles su origen fundacional), uno de ellos se había tomado tan a pecho eso que cuando lo nombraban con su primer apellido rectificaba agregando el otro a su interlocutor. A nosotros nos rompía las pelotas y un día acampando en el Andresito de La Paloma casi terminamos a las piñas, porque lo empezamos a joder con eso, se terminó yendo argumentando no me acuerdo qué y caliente como una papa. En el interior de Uruguay los apellidos poseen un valor muy especial porque identifican y sitúan, no sos “tal”, sos “el hijo o el nieto de tal” que vive en el camino “cual”. El “Gran hermano” sobrevuela la comarca y si algo huele mal se “edita” inmediatamente, cosa que para muchos implica un inconsciente recaudo a tomar antes de cometer un ilícito (aunque ganas no le falten).
    La hago corta, en Brasil por herencia lusitana se utiliza el apellido materno y no hay mucha diferencia en el comportamiento de aquella sociedad con respecto a la nuestra. En este progresismo berreta existe una enfermiza y compulsiva necesidad de agregar supuestas conquistas a nuestro derecho ciudadano. Son solamente chauchas en el “menú” pues aspiran a que terminemos satisfechos con un plato que, mayoritariamente, ni siquiera pedimos.
    Tal vez por la edad y situación geográfica la cuestión del apellido posee para mi un componente edificante, muchas veces por contraposición, ya que en todos los roperos familiares hay algún muerto Mis antepasados llegaron a mediados del siglo 19 corridos por el hambre unos y atraídos por la aventura otros, darle más valor a González, Cabrera, Fuentes o Perez sería una pérdida de tiempo, prefiero invertirlo en transmitir a mi hija e hijo (se dice así ahora?) la historia oral de gente cuyas anécdotas a veces festejo, otras censuro, pero siempre amo.
    Saludos
    PD Ah! sí!…la vaaaaaaca!

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    • Justamente, si los apellidos sirven para ordenar a la gente y tener referencias de de donde viene una persona lo mejor es tener una regla fija y no dejar librado a la elección. Seguramente que el que el nombre que se usa sea el de la madre o del padre no cambia absolutamente nada en la sociedad (como usted dice respecto a Brasil, aunque ahi la regla es a medias, se usa el de la madre pero se trasmite el del padre, y tan a medias es que varias veces que he estado en ese país terminan llamándome por el segundo apellido, pensando que es el paterno) pero si queremos jugar al progresismo políticamente correcto y terminar con este aspecto formal del patriarcado hagamos las cosas del todo y no a medias tintas y decretemos que el apellido que se trasmite es el de la madre y punto. lo único 100% indiscutible es la filiación materna.

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      • Pablo Crossroads

        Estimados Salmón y Guayabox, escucho, leo o pienso en la palabra progresismo y me da fiebre. Algunas de las mayores pelot… bolud…esteee, como expresarlo… tonterías…, se han hecho en su nombre.
        Lo del apellido es uno de los mejores ejemplos, en una muestra más de la irrefrenable pulsión por cambiar todo, no importa para qué ni cómo . Eso sí, como es habitual lograrán reafirmar lo existente pero mucho peor, como tan claramente lo ha ido demostrando el Salmón en su corto post y Don Guaya en su comentario..
        En Brasil si se te nombra por un solo apellido se usa el materno, si se te nombre con los 2, el paterno va adelante. Y listo. Hoy me levanté y cometí el error de leer El País digital. El progresismo quiere modificar la Constitución. Ayyy Y luego de leer lo que quieren modificar, exclamo ayyyayyyayyy.
        Salmón, no se me enoje si le digo que este cambio de reglas apellidezcas es tan Bizarro como su apellido.
        Hagamos lo que subliminalmente recomienda Don Guaya, escuchemos a Les Luthiers y olvidemos a estos …cual fue la palabra que usó Pavarotti en el Estadio???
        Abrazo

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  2. “…a pedido de buena parte de los lectores que se quejan de que los artículos son tan extensos que no tienen tiempo de leerlos…” Me gustaría saber qué pensó realmente sobre las quejas de que sus artículos son demasiado largos, y que no hay tiempo… jajaja ¿Habrá influido eso en que escribiera algo sobre el uso de la inteligencia…?

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  3. No recordaba lo de los apellidos en esta nueva ley de matrimonio igualitario. Que cosa al pedo. Nuevmaente la corrección política se ponde delante lo correcto. Así vamos mal…

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    • Pablo Crossroads

      Hola perro666, ya que hablabas de Matrimonio igualitario, te habías enterado de esta resolución? Yo no. Lo supe de rebote en un programa de radio de un fundamentalista religioso que justo emboqué cuando pasaba de estaciones, era en Carve.

      El Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea ha decidido sobre el caso Chapin et Charpentier contra Francia (n°40183/07) , sobre la anulación por parte de la justicia francesa de un casamiento celebrado en 2004 entre dos hombres violando la ley francesa.

      Para esta decisión, el Tribunal de los Derechos humanos recuerda por unanimidad que la Convención Europea de los Derechos Humanos no incluye un supuesto derecho de las parejas de personas del mismo sexo, tanto en el marco del derecho a la vida privada y familiar (art. 8) como al derecho a casarse y tener una familia (art. 12).
      Más allá de estar de acuerdo o no, es un duro golpe a quienes lo impulsan, que por otra parte se han guardado bien de difundir la noticia. Si hubiera sido a la inversa, el lobby estaría en todos los medios difundiendo.

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      • Amigo Pablo: un comentario sobre la resolución de derechos humanos de la unión europea. Más allá que ningún tipo de resolución de este tipo tiene un valor de “verdad” en sí si se lee una parte de la declaración queda muy claro el espíritu de la misma…
        El Tribunal señaló que la Convención Europea de Derechos Humanos no incluye un supuesto derecho de las parejas de personas del mismo sexo, tanto en el marco del derecho a la vida privada y familiar (art. 8)[1] como en el del derecho a casarse y tener una familia (art. 12)[2], precisando, incluso, que “el matrimonio tiene connotaciones sociales y culturales profundamente arraigadas que pueden variar considerablemente de una sociedad a otra, y recordó que ella no debería apresurarse a sustituir la apreciación de las autoridades nacionales […]”[3].
        La unión europea es una unión de países con diversas culturas, por lo que su declaración de derechos humanos se basa en un consenso de lo que puede consensuar. Es claro que hay culturas en europa más tolerantes al homosexualismo que otras. No es lo mismo la vida de los homosexuales en España, donde andan libremente por las calles abrazados y a los besos que en países de tradición más conservadora como pueden ser Grecia o Polonia. Declarar el matrimonio homosexual como un derecho humano común a toda la unión europea des ponerse varios países en contra y además cerrarle la puerta a la entrada de otros países a la ue. No se olviden el permanente e hipócrita coqueteo de la ue con el gobierno poco democrático de Turquía, donde veo muy difícil que puedan aceptar algo de este tipo.
        Más allá de esto, algo que no entiendo. ¿a quién molesta que dos homosexuales se casen? ¿en qué me puede joder? Es sinmplemente un acuerdo entre dos personas adultas que se ven gratificados por ello. Da la impresión que a veces es solo por hacer maldad.

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      • Pablo, no conocía el caso. Gracias por mencionarlo. De acuerdo con la respuesta de Salmón. Además, esto de los “derechos” es un camino largo. Que no esté hoy contemplado nada quiere decir de mañana. No se puede detener el progreso y soy optimista de que vamos (de a poco) hacia una sociedad más tolerante y abierta, más eticamente justa. Imagino que el “lobby” del que hablás, estaría encantado de hacer valer esta noticia como parte de la lucha y de lo que aún falta por hacer incluso en Europa, la verdad no veo el porqué esta noticia debería ser escondida por “ellos”. (Nótese el uso de comillas en Lobby y ellos). Si bien los lobbies existen, no creo que la agenda de derechos exista y se mueva por su sóla existencia. Ese lobby entre bambalinas me suena al temor del Sionismo entre bambalinas que domina el mundo, Rotschilds, etcs.

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  4. Jaime Página

    Salmón, aquí en Brasil es una ensalada, desde 1973 se puede usar cualquier orden, uno solo de los apellidos e incluso, algún apellido de los abuelos que no estén en los apellidos de los padres, qué te parece? Por costumbre (y la gente piensa que es el único orden) ponen primero el materno y el paterno a continuación y te identifican por éste, lo que pasa es que cuando van a anotar al hijo, el encargado de hacerlo los fuerza a seguir la costumbre, pero no es obligatorio. Ahora también se agregó que el marido puede añadir el apellido de la esposa al suyo cuando antes solo la mujer podía hacerlo. Y no te preocupes por la extensión de tus artículos. Saludos.

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  5. Respecto al tema del blog me gustaría dejar un simple comentario.

    Hoy todos hablan del gobierno de facto como lo peor que le pudo haber sucedido al país desde todo punto de vista. Sin embargo, y no por eso, debemos olvidarnos de lo poco que hicieron bien. En este caso me refiero al Decreto Ley 15.462 del año 83 que, a modo medular, crea en sus artículos un sistema de dos apellidos para todos los ciudadanos del país, todos por igual. Más allá que el método del sorteo pueda parecer tonto, elimina la identificación histórica que tenían hasta ese entonces los hijos naturales en su documento de identidad. Pero no sólo consagra el derecho de la igualdad, también prohíbe el uso de apellidos compuestos o combinaciones de dos apellidos paternos o maternos (antigua costumbre de las familias de rancio abolengo para perpetuar los apellidos rimbombantes)

    Dentro de todo lo malo que dejó la dictadura, creo que esto es una muestra objetiva que en esa época había cabezas pensantes y mucho más progresistas que quienes hoy se ponen chapa de tal.

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  6. En el judaismo y otras culturas milenarias el linaje se establece por la madre por una ración bien práctica… uno puede estar seguro 100% desde que máquina de refrescos salio la lata, pero nunca 100% seguro de quién fue el que puso la ficha. Atentamente…..

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