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UN REPASO A LAS LECTURAS JUVENILES (PRIMERA PARTE)

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Hace unos días, no recuerdo en cuál de los tantos foros en que El Salmón suele entrar, había una discusión sobre literatura, en la cual efectué un comentario respecto a ciertos libros para niños, en particular los libros de Emilio Salgari. Una persona un tanto molesta me respondió diciéndome que la literatura no se clasificaba en para niños y para adultos sino en buena y mala. El argumento del lector era totalmente falaz: una clasificación no excluye a la otra, y en realidad son válidas todas las clasificaciones que a uno se le pueda ocurrir: puedo clasificar la literatura en buena y mala, así como en novelas, cuentos y poesía; fantástica y realista; romántica y no romántica, etc., (con todas las categorías intermedias e indefinidas que pudieran admitirse en estas clasificaciones, incluida la de buena o mala). Pero pese a esta obvia falsa oposición el comentario me dejó pensando y con una inquietud: la de revisar la literatura que leía en mi niñez, a ver cómo luciría hoy con mis ojos de adulto con mis buenas décadas transitadas por este mundo.

La tarea no era fácil: tenía recuerdos difusos de la mayor parte de las cosas que había leído, por lo cual necesitaba pegarles una relectura. Muchos de los clásicos que había leído en mi niñez, Mark Twain, Julio Verne, Emilio Salgari, están disponibles en internet, ya que sus licencias han caducado, pero hay otros que son difíciles de conseguir.

Entre estos difíciles figuran los libros de Bomba, el muchacho de la Selva, mi lectura favorita cuando tenía 8 o 9 años. Así que comienzo estas líneas recordando de esta obra lo que mi memoria me permite. Prefiero hacerlo de esta manera aunque durante el bomba librosperíodo que medie entre el momento en que estoy escribiendo esto y el momento en que envíe el post pueda conseguir alguno de estos libros. (Tristán Narvaja, allá voy) La saga de Bomba se publicaba en la colección Robin Hood y como autor figuraba un tal Roy Rockwood, en realidad un escritor inexistente, un seudónimo de un equipo que se ocupaba en producir los libros, lo cual ya nos va dando una pista del tipo de literatura que era. (obviamente de esto me enteré hace poco, internet mediante). No recuerdo quién fue que me introdujo en este tipo de lecturas, aunque tengo un vago recuerdo, de que algún familiar me regaló el primer libro, Bomba el Niño de la Selva, para mi cumpleaños. A partir de allí me hice fanático y me fui devorando uno a uno los 20 libros de la colección. Mirando retrospectivamente mis recuerdos, está claro que aquélla no era una literatura de buena calidad, pero sin duda que los autores de Bomba sabían muy bien de la sicología infantil y de cómo entretener a su público.

Los 20 libros se dividían en dos partes. 23051-MLA20241353903_022015-OEn la primera de ellas Bomba es un adolescente que vive en la selva amazónica junto a un anciano – Cody Casson – que sufre un cierto deterioro mental. Bomba no sabe cómo ha llegado a la selva, pero sí tiene conciencia que él no es de ahí, sino que pertenece a la civilización blanca. Los diez primeros libros giran en torno al misterio de su origen y a los esfuerzos del protagonista por encontrar a sus padres. Casson, en sus instantes de lucidez va soltando información fragmentada y le va dando pistas a Bomba sobre personas que puedan saber de dónde viene. Por supuesto, cada una de estas pistas le conduce a lugares increíbles y llenos de peligro que, normalmente, son el tema central de cada uno los libros. Así, puedo recordar un lugar donde había una especie de bruja enajenada llamada Sobrinini u otro con un malvado cacique llamado Japaszy, los cuáles aparentemente tienen alguna relación con su origen y le van proporcionando algunas – insuficientes – piezas del puzzle. Todos los libros tienen un cierto esquema que se repite con pocas variantes. Para empezar hay algunos personajes que aparecen siempre: Cody Casson, un indio llamado Gibo al cual Bomba encuentra perdido y le salva la vida y que lo acompañará en todas sus aventuras como sirviente, dos caciques de una tribu de salvajes enemiga de Bomba llamados Nascanora y Tocarora e incluso algunos animales amigos: dos papagayos llamados Kiki y Woowoo, algún mono, e incluso un felino mayor, no recuerdo si un jaguar o un puma. También había una tribu de indígenas  que era amistosa con él– la única –. Todos los libros tenían 25 capítulos y en cada uno de ellos normalmente Bomba luchaba con una anaconda, una boa ysusaeta2010-bomba-y-los-exploradores-roy-rockwood-202611-MLU20578889638_022016-F dos tipos de víboras venenosas (creo que eran 4 los tipos de serpientes con que se encontraba ), un puma, un jaguar, algún caimán, (los animales como que eran siempre los mismos en cada libro), alguna tribu que lo capturaba y amenazaba con torturarlo y matarlo, pero de la cual inevitablemente no sólo zafaba sino que él con la sola ayuda de Gibo se los cargaba a todos, algún obstáculo o desastre natural (terremoto, volcán, inundación, caverna subterránea donde quedaba atrapado, catarata). En alguno de los primeros capítulos de cada libro, y en el momento en que Bomba se encontraba al borde de la muerte ante alguna amenaza terrible, el relato se detenía y el escritor pasaba a hacer un resumen de lo que había ocurrido con Bomba en libros anteriores, cosa que si algún despistado comenzaba a leer la obra en forma desordenada pudiera entender cómo era la historia. Recuerdo que solía saltearme estos pasajes. Por supuesto Bomba nunca lograba resolver el secreto de su origen, solamente iba acumulando pistas inconexas. Recién en el décimo libro de la serie: Bomba y los Exploradores, lograba dar con sus padres y todo se resolvía, aparecían todas las piezas perdidas. De mi recuerdo fue el mejor libro de todos, llegó, incluso a emocionarme. Recuerdo de este libro una gran batalla final entre indios buenos y malos y que terminaba con Bomba matando al malvado Nascanora. Tocarora también moría, no sé si lo mataba el mismo Bomba o Gibo o algún otro.  Pero para llegar a este libro había que atravesar una instancia un tanto rara. En la contratapa de los libros de la edición Robin Hood estaba la lista de títulos publicados. Allí figuraban, en orden, los diez libros de Bomba de la primera etapa. Los de la segunda etapa fueron apareciendo más adelante en la solapa bajo el título de :”Recientes publicaciones” u “Otros títulos de la misma colección”. El problema es que el que figuraba como el último título de la primera etapa (el número diez) era Bomba en el Continente Negro, que en realidad era el primero de la segunda. Por otra parte Bomba y los Exploradores, que era el último WhatsApp Image 2016-09-11 at 11.35.56 AMde la primera parte en realidad aparecía en la antedicha solapa como el primero de la segunda. Yo los venía leyendo en orden y, por supuesto, ignorante de este “error,” pedí que me compraran Bomba en el Continente Negro a continuación de Bomba en el Río Subterráneo, que era el noveno de la serie. Pero me llevé una gran y desconcertante sorpresa cuando el libro comienza con Bomba cómodamente instalado en una ciudad de la civilización (Nueva York?) junto a sus padres y a Cody Casson, (en estado mental normal) y donde se relataban algunos hechos graciosos producto del desconocimiento que Bomba – y su servidor Gibo – tenían de la civilización. O sea, el error en el orden me había hecho saltear el libro en el cual, justamente, encuentra a sus padres, y para colmo, me habían contado el “final de la película” – que los WhatsApp Image 2016-09-11 at 11.35.56 AM 2encontraba – lo cual si bien era previsible es una gran decepción cuando quien lo lee tiene 9 o 10 años. Un gran spoiler. Leer Bomba y los Exploradores en distinto orden me resultó bastante traumático. Es muy probable que lo hubieran hecho a propósito de forma de enganchar a los lectores en la segunda parte, ya que con Bomba y los Exploradores, al resolverse el principal argumento de la saga, uno se podía quedar con la sensación de que todo terminaba y no comprar más libros. En cambio de esta manera a uno lo obligaban a leer el primero de la segunda serie y quedar enganchado en la segunda parte también.  En Bomba y el Continente Negro el padre de Bomba emprende un viaje a la selva africana (no recuerdo bien cuál era su profesión) y a Bomba y su madre les llega la noticia de que se ha extraviado o está cautivo de salvajes. Así que allí sale Bomba en busca de su padre. La mayoría de los libros de la segunda parte, transcurren en la selva africana, y el resto, luego que Bomba rescata a su padre, en algunas islas oceánicas, como consecuencia de que el barco en que vuelven naufraga. Los libros de esta segunda parte siguen más o menos el esquema que los primeros, lo único que se aumenta la variedad de animales contra los cuales luchar. De esta segunda parte me acuerdo menos que la primera. Gibo se refería a los elefantes como “la bestia de las dos colas” y por el camino aparecía otro salvaje que se uniría al grupo: Wafi, un negro africano que también se pone al servicio de Bomba, supongo que porque éste también la salvó la vida. Siempre me quedó la idea de que toda la colección finalizaba muy abruptamente. Si mal no recuerdo en su última aventura Bomba había vuelto a perder contacto con sus padres nuevamente y no era obvio que se hubieran reencontrado. La impresión con que quedé es que la saga estaba pensada para continuar un tiempo más y por algún motivo la discontinuaron. Obviamente lo primero que nos viene a la cabeza es el paralelismo entre Bomba y Tarzán, quienes además comparten un elemento muchas veces señalado en este último: el racismo. Les confieso, nunca leí la novela original de Tarzán, a quien conocí en mi niñez a través de los comics (Kriga búndolo, tarmangani) y las películas, y nunca había caído en la cuenta de su racismo.  Me enteré que Tarzán era racista a través de algunas cosas que leí después: Tarzán, el hombre blanco que le ganaba a todos representaba la supremacía de la civilización blanca frente a los negros salvajes. Sea como fuere, en todo caso, su racismo – por lo menos en los comics – no era explícito, o por lo menos no era todo lo explícito como para que un niño se diera cuenta. No ocurría lo mismo con Bomba. Allí el racismo era explícito. Bomba se sentía diferente no porque hubiera tenido conciencia que venía de otro lado – lo cual hubiera sido comprensible – sino porque era blanco, cosa de lo cual se sentía muy orgulloso y superior. Sus ayudantes Gibo y Wafi si bien eran grandes luchadores eran bastante tontos en comparación con él. Frecuentemente se enfrascaban en inútiles discusiones sobre cuál de sus dioses era mejor: si los de Gibo o los de Wafi. Bomba solía interrumpir estas discusiones y normalmente largaba la verdad revelada: no había varios dioses, sino uno sólo, el de la civilización cristiana, por supuesto. Siempre – ante obras racistas o de contenido similar – me he preguntado cuál es la razón por la cual están escritas de esta manera. La respuesta más obvia, simplista y sostenida por todos los conspiranoides es que son una forma de propaganda. En todo caso bastante poco efectiva, no creo que nadie se haya vuelto racista por leer Bomba. Una segunda posibilidad es que los escritores se utilizan de estos recursos para llegarle mejor a su público y vender más. Son expertos marketineros que saben ponerse en el lugar de los lectores del mercado al cual apuntan, que seguramente en este caso sean niños nacidos en familias WASP de Estados Unidos. En este caso, puede ser, dado el hecho de que aquí estamos frente a un equipo de producción de cuentos en serie. Y la tercera posibilidad, la menos rebuscada, es que simplemente estos contenidos reflejan los propios prejuicios de los autores, sin darle más vueltas. Un elemento que está ausente en Bomba es el de la compañía femenina. Bomba es un ser totalmente asexuado. No se nos dice cuál es su edad, pero debemos suponer que está en la adolescencia, pero en ningún momento parece ser atraído por alguna presencia femenina. Es que en realidad son muy pocas las mujeres que desfilan por el libro. No se les ocurrió a los autores poner siquiera alguna de su misma edad por la cuál el sintiera aunque fuera una simple atracción platónica. Machismo, misoginia, puritanismo, elijan la etiqueta que más les guste.

Otros libros que me acompañaron en mi infancia (o la primera parte de mi adolescencia tal vez) fueron  los de Julio Verne.  Leer a Julio Verne de niño tenía cierta distinción. Era políticamente correcto, por lo cual recuerdo haber leído algunos libros que me 49008389aburrieron, pero los leí igual. El recuerdo más claro que tengo al respecto es el de 20.000 leguas de viaje submarino. Allí (sigo recordando de memoria) había un tipo que tenía el absurdo nombre de “Consejo” que se pasaba todo el tiempo mirando por la escotilla y clasificando los peces que veía según su especie. Pero la mayor parte de los libros me resultaron entretenidos. Recuerdo, por ejemplo, La isla Misteriosa (donde se reencontraban con Nemo, el capitán del Nautilus, el barco de 20.000 leguas), Viaje a la Luna, La vuelta al mundo en 80 días (también me acuerdo haber visto la película con David Niven y …..¡¡ Cantinflas!! ) de la cual apenas si recuerdo los nombres de los personajes: Phileas Fogg y Picaporte (me acuerdo de un compañero de liceo que había bautizado a un caracol con el nombre de Picaporte), Viaje al Centro de la Tierra, los Hijos del Capitán Grant….Una gran cantidad de ellos llevados al cine, además.

Y me detengo aquí a contar una anécdota. En aquella época yo era un gran lector, pero en algún momento, por esos cambios que uno tiene en la adolescencia, perdí mi interés en la lectura. En el último año del liceo (preuniversitario) la profesora de Literatura comenzó a explicarnos lo que era una novela y comenzó a preguntarnos uno por uno a todos los alumnos qué novelas habían leído. Casi nadie había leído nada. Cuando llegó mi turno me dio vergüenza decir que había leído a Julio Verne (y también cualquier otra de mis lecturas infantiles) y dije que no había leído nada. La profesora me miró extrañada (yo era muy buen alumno) y  dejó escapar un…”qué decepción” o algo por el estilo. Me sentí tremendamente humillado y como un pelotudo, sobre todo cuando la profesora después que terminó emprendió su perorata: “no puedo creer que no hayan leído nada, es imperdonable que no hayan leído a autores uruguayos como a Benedetti u Onetti, o que no hayan leído 100 Años de Soledad. ..además….¿ninguno de ustedes leyó a Julio Verne? Era un gran escritor y le gusta mucho a los jóvenes.” Yo lo había leído y por pensar que era una lectura “infantil” no lo había nombrado porque me daba vergüenza. Había perdido la oportunidad de ganar puntos con la profesora. Y lo que más rabia me daba es que yo había leído mucho. Ese incidente tocó mi amor propio y a partir de ahí retomé mi interés por la lectura. Años después coincidí con esta profesora en otro ámbito y le conté la anécdota, agradeciéndole el efecto que tuvo en mí. Vaya un pequeño recuerdo a la Profesora Eduarda Veiga de Gienochio donde quiera que esté. En mi nombre y en el de los lectores de El Salmón le perdono el que entre sus recomendaciones estuviera la de la obra de Benedetti. Porque además fue lo primero que leí después de esta admonición. (Con Onetti intenté muchas veces, pero hasta el día de hoy no le pude entrar. Cada vez que trato no paso de leer 20 páginas).

28988544Sigo ahora con mi enumeración. Como en mi familia se había corrido la voz de que yo era gran lector para mis cumpleaños siempre alguien me regalaba algún libro. Muchos de ellos no me interesaban (además, más allá de eso prefería juguetes, aunque siempre era preferible que me regalaran libros y no ropa)   y los hacía a un lado, y así se me fueron acumulando una gran cantidad de libros sin leer. Cuando tenía 11 años una hepatitis me dejó postrado algo más de 20 días. Pasados los primeros días de dolor de cabeza y fiebre alta (llegué a tener delirios,   alucinaba conque caían piedras en mi cuarto)  me ganó el aburrimiento y me puse a leer los libros que había dejado de lado. Así descubrí y disfruté a Salgari y a unos cuantos más que estaban en la colección de Robin Hood (aunque la mayor parte de los de Salgari la-isla-del-tesoro-rl-stevenson-robin-hood-4668-MLA3773254125_022013-Fvenían en otra edición): La cabaña del tío Tom (de la cual  hace poco leí que García Márquez la tenía entre sus diez libros favoritos), un verdadero bajón, Los Viajes de Marco Polo, Robinson Crusoe (nunca lo pude terminar, me aburrió más que la misma hepatitis), el Príncipe Valiente (que tenía el atractivo que se leía fácil porque estaba lleno de dibujos y la letra era grande), Robin Hood, los Caballeros del Rey Arturo, la Isla del Tesoro (“Four and twenty labourers were labouring – digging up their gold. i don’t believe they knew that i was Long John Silver”), .. Dicho sea de paso la colección Robin Hood,  tenía en su catálogo una serie de libros que ningún varoncito que se preciara de tal podía leer: Mujercitas, Hombrecitos, Señoritas, Los muchachos de Jo….puafff!!  de solo recordar esos títulos me vienen náuseas. Por suerte a nadie nunca se le ocurrió regalarme alguno de ellos. En aquella época no había corrección política y estaba claro que había literatura dirigida a los nenes y otra distinta para las nenas.

9788427208223Más adelante – o por esa misma época, realmente no recuerdo – descubriría la colección de libros de Guillermo de la escritora Richmal Crompton. Guillermo Brown era un niño inglés que tenía una pandilla (los proscriptos) que se dedicaban a hacer todo tipo de travesuras en Londres. Tenían como enemigos a una banda, los Chicos del Oeste con los que solían enfrentarse. Nunca conocí a nadie que hubiera leído estos libros en su infancia y siempre crecí pensando que – si bien había disfrutado bastante de estos libros – se trataba de una literatura un tanto boluda. Sin embargo un día encontré en internet algún comentario en que se remarcaba el carácter irónico y crítico hacia la sociedad inglesa de la época muy presente en el libro, pero que claramente a la edad en que los leí no me pude dar cuenta. (y si me hubiera dado cuenta no sé qué me hubiera aportado). Guillermo y sus amigos enfrentaban la autoridad encarnada por sus padres y a las costumbres de los niños de la alta sociedad. También la obra deslizaba un espíritu crítico sobre las convenciones sociales y religiosas de aquel entonces . Me animaría a decir que era el equivalente inglés a Tom Sawyer.

33169852Luego descubrí los libros de Karl May. Nunca fui demasiado aficionado a las historias del Lejano Oeste, pero algunos de estos libros lograron engancharme. Tengo muy pocos recuerdos de esta colección. Apenas me acuerdo que los personajes tendían a repetirse de libro en libro, que había un indio que llamaba Winnetou, que uno de los tomos tenía por título Apaches y Comanches  y que en uno de los primeros había un personaje que le explicaba al otro lo que era un “greenhorn”, que según me parece era la descripción de una especie de “cheto” del oeste. Con el tiempo he caído en la cuenta que de esa palabra deriva “gringo”. Como dato anecdótico buceando en la “biblioteca infinita” – como hubiera dicho Borges – de internet me encontré conque entre las personas que admiraban y consumieron este  tipo de literatura se encontraba Adolf Hitler. Bueno, si lo leyeron y disfrutaron no se asusten. No se van a convertir en monstruos (como tampoco se convierten en monstruos los vegetarianos). También Einstein era fanático de May.

Los libros de Enyd Blyton fueron de los últimos  que creo haber descubierto en mi infancia. Pero no me acuerdo mucho. Eran historias de niños y todos tenían un título que empezaban por la palabra “Misterio”; “Misterio en la villa, Misterio en la Casa embrujada. Creo que no me engancharon nunca demasiado y siempre me parecieron “sospechosos”, ya que el primer libro de esta colección lo recibí como regalo de una prima que los consumía. Y – como se ha dicho ya – en aquella época los libros se diferenciaban claramente según el sexo del lector.

Dejo para lo último otro de los grandes, Mark Twain, de quien no voy a hacer ningún comentario por ahora ya que el escribir este post me ha despertado una nostalgiosa curiosidad que me ha hecho ponerme a releer algunos de sus libros, y tal vez eso sea tema de una próxima entrega.

Ah!!…no me olvido de otra de mis lecturas favoritas. Las que tienen que ver con el héroe más grande de todos los tiempos: Superman. Pero eso es otro tipo de literatura.

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Links relacionados:

https://salmonbizarro.wordpress.com/2017/01/15/un-repaso-a-las-lecturas-juveniles-segunda-parte/

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  1. ¡Se me “piantó” un lagrimón! Una lástima no haberlo tenido de vecino, para intercambiar libros (y luego discos) Le habría prestado Tarzán, que fue el primer libro con muchas páginas que leí de un tirón. Bomba leí sólo unos pocos (le mostré uno el otro día en twitter), porque habiendo leído primero a Lord Greystoke me pasó lo mismo que con the Beatles y the Monkees ( o luego B Bardot con las demás). El primer libro que leí de la R Hood fue Las aventuras de Simón Wander de Salgari y me apasionó, desde casi bebé mis padres me llevaron a acampar en las islas del Santa Lucía y yo jugaba a que era Simón perdido en una selva enmarañada, pero sin tanto calor y sin ornitorrincos (como el que comió mi héroe acuciado por el hambre).
    La ciencia ficción me abrazó al leer “De la tierra a la luna” de Verne complementando mi afición a las series de tv de ese género , luego sabiendo mi gusto me regalaron algunos más modernos La Bestia Estelar y Las Crisálidas…bueno podría estar largo rato contando viejos recuerdos de las librerías de T Narvaja, a las que me llevaba mi tía que vivía en Uruguay y Defensa …..las vueltas de la vida Salmón, transitamos los mismos lugares (luego Discomoda y el Astro!) y nos vinimos a conocer después de viejos.
    Ahora me voy a jugar a la casa de mi vieja, a ver si hoy hizo arroz con leche ( con un baño de guindado casero bien dulce)
    PD es verdad … sigo siendo muy cursi y previsible (con pronóstico de empeorar)

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  2. ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

    y el principito ? o el profeta ?

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    • Ja! esa pregunta, me imagino, es para Salmón? Lo mío es apenas promedio (y gracias!)
      El principito lo leí allá por el 72 una novia mía estaba en esa onda de leer todo lo que recomendaban algunos programas de radio de la época (que había buenos).
      No me gustó (el libro)

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      • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

        hola Guaya es que son de lectura “mágica” ambos por decirlo de algún modo,según la edad que tengas es lo que interpretas,lo lees a los 12 y es una cosa,lo volves a leer a los 30 y es otro libro y lo mismo a los 50, algo así pasa (al menos a mi me paso) con las películas de chaplin y de cantinflas, siempre teniendo en cuenta que soy aparentemente “raro” en razonamiento

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      • totalmente, es una interesante experiencia volver a leer de viejo lo que se leía a los 12….lo recomiendo.

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  3. Igni entiendo tu explicación pero creo que de tanto escuchar citadas frases del Principito, en aquellos tiempos (ahora aflojaron) mi “contrera” adolescente me predispuso negativamente.
    Salmón ahora releyendo su post veo que no le puede entrar a Onetti (estamos a mano, ahora entiendo lo que debe sentir Ud cuando le digo lo mismo de Dylan)

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    • leí el principito pero ya medio de grande. no sé como evaluarlo. Debería leerlo de nuevo. No sé si es una brutal cursilería o algo muy profundo. eN TODO caso es uno de esos libros que uno les toma idea porque los lee mucha gente “mimosa”. Como que queda bien leerlo. En todo caso uno se lo regalaba a alguna que le gustaba y siempre quedaba como alguien sensible.

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      • Recuerdo que le recomendé a un amigo que se lo regalara a una señorita que le gustaba .
        Ella era medio light y hablaba muy bien francés .
        Mi recomendación : la versión original en franchute .
        Mo me acuerdo cómo le fue a mi amigo con el presente .
        Pero fue un toque muy coqueto . Hoy , como cuarenta años después más que coqueto diría coquette….

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      • y como le fue a su amigo en el coqueteo?

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  4. Qué recuerdos!!!!! En mi caso, al tener un hermano mayor que era quien conseguía los libros, yo leía lo mismo. Así empecé con revistas de Patoruzú, Isidoro Cañones, etc. Luego Mafalda y más adelante la mayoría de los que usted nombra. Lástima que después de tantos años y de haber leído infinidad de novelas “Misterio de…” de Enyd Blyton me vengo a enterar que eran para niñas!!!
    Una especial mención al suplemento para niños que salía semanalmente en el diario El Día (creo que los miércoles) que en sus páginas centrales traía un breve cuento de campo bajo el título “Recuerdos de allá lejos”

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  5. Muy Bueno, al igual que con la música, con la lectura soy hijo de mi padre.
    Que grande el viejo, debería subir (trabajamos juntos) y darle un abrazo ahora mismo por tanto…
    Recuerdo que todos los sábados por la mañana me llevaba a Libros Libros de Berro (o Tomás Diago?) y 21 a comprar uno o dos libros. Esa colección era de Dungeons & Dragons de editorial Timun Mas. O sea que comencé a leer sobre Elfos, Orcos, Magos, catacumbas y aventuras en universos donde se luchaba a cada momento contra el mal, y este era reconocible. Además eran historias donde uno elegía el final, y eso era entretenido.
    Luego, leí todos los clásicos (bueno algunos) con los que él había crecido: Robin Hood, Ivanhoe, Salgari, Kipling, Verne…
    Recuerdo que creciendo el viejo nos contaba historias que eran de libros de ciencia ficción o fantasía que luego conseguía y yo leía. Recuerdo el notable clasico “La Tierra Permance”, historia post apocalíptica que ya conocía de los cuentos del viejo.
    Hoy sigo rescatando libros de la biblioteca del viejo y heredé también la compulsión por la compra de libros. Librería que pasa, algo se lleva.

    No, nunca leí El Principito o ese tipo de lectura y seguro es parte de mi desconfianza absoluta con ese “rubro”. Y cada uno que conozco que me cita ese libro, no hace más que ratificar mi desconfianza, jeje.

    Tarzán lo leí. Bomba no recuerdo. En casa deberían estar algunos de esos libros amarillos…
    Leí alguno de “Las Aventuras de Guillermo” por recoemndación del viejo, pero lo mío era más la aventura épica, guerras, fantasía que las travesuras de un niño inquieto. Así estoy…

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  6. ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

    me gustaban también las D’artagnan (revista) o “El Tony” con Pepe Sanchez,Nippur,Dago, Gilgamesh etc, o las de Asterix y Obelix y las de Lucky Luke

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  7. Me desilusionaste Perro, no has nombrado hasta ahora al Black Sabbath de los comics Yo me mataba de madrugada leyéndolo (si había tormenta “más mejor”)

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      • Jaaaa No es un comic ideal para un niño premetalero como Perro? Durante un período me aportó el morbo indispensable para palear la soledad de mis veranos de calor En casa se veían canales argentinos y mi tío me dejaba ver los episodios de Narciso Ibañez Menta por canal 9 tan solo para luego cagarme a sustos golpeándome la ventana de madrugada o haciendo ruidos en el patio “te crees hombrecito para ver pero no aguantás” me decía y yo igual pedía ver el siguiente capítulo( no me ganó!) Luego ya más grande me encantó El hombre que volvió de la muerte, El pulpo negro etc

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      • Jaaaa No es un comic ideal para un niño premetalero como Perro? Durante un período me aportó el morbo indispensable para palear la soledad de mis veranos de calor En casa se veían canales argentinos y mi tío me dejaba ver los episodios de Narciso Ibañez Menta por canal 9 tan solo para luego cagarme a sustos golpeándome la ventana de madrugada o haciendo ruidos en el patio (la gente de campo somos así) “te crees hombrecito ” me decía y yo igual pedía ver el siguiente capítulo( no me ganó!) Luego ya más grande me encantó El hombre que volvió de la muerte, El pulpo negro etc

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      • siempre repito berp!

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      • Guaya,
        descontada que si hubiera puesto mis manos en eso, lo devoraba. Niño pre metalero… jajaja gracias!

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    • Es que carezco de la experiencia de vida de ud. Guayabox (forma elegante de decir que sos un viejo de…)

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  8. Pablo Crossroads

    Solo complemento algo de Karl May. Old Shaterhand era el personaje central, Winnetou su amigo apache, presentado como noble y recto a diferencia de como se presentaba a otros indios de esa época, los apaches la tribu amiga, los comanches los enemigos insidiosos e invariablemente derrotados ( como Phillip Morris le ganaba a Ligget & Mayers en mi colección de cajas de cigarrillos o Pepsi a Coca porque vivía a 2 cuadras de su fábrica) había muchos personajes, los blancos eran la mayoría Old algo: Old Wabble, Old Firearm creo, etc. Había una vieja semidemente que recorría las llanuras diciendo “este es mi abanico, tienes mi abanico o algo similar” . Ese abanico era una historia dentro de las historias, que atravesaba la colección, los parentescos entre los blancos era otra historia transversal. El Llano Estacado era uno de los ambientes donde se movían, algún día lo conoceré. Me los legó mi padre que los leía de chico y yo los retomé. Algún día los recuperaré de internet o mejor, iré a la feria.
    Junto a la mayor parte de Salgari ( con la barra de Mompracem integrada por Sandokan, Yañez, el hindú Tremal Naik, la novia Marianne, y demás personajes), Kon TIki de Thor Heyerdahl( que sabía casi de memoria) y Corsarios alemanes de la 2ª guerra mundial de Luis de la Sierra, fueron la lectura favorita de mi niñez. La colección de Salgari y Karl May quedaron con un cuñadito que era un niño cuando pasó a ser excuñadito, el de Corsarios me lo peló el padre de una ex novia de la adolescencia , al que se lo presté y nunca más volvió, un veterano fanático de encuadernar libros, que lo encuadernó y desapareció engullido por una biblioteca, sobre todo médica de varios miles de volúmenes y a Kon Tiki lo tengo acá , enfrente mío.
    De Bomba leí algunos, pero mi fuerte en la “colección amarilla” eran los Salgari.

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    • Ahora que nombraste la vieja que recorría las llanuras …alguien se acuerda de la vieja Peñarol? que andaba por Paso Molino en los 70/80s vestida siempre con Nylon amarillo ( por qué me acordé ahora de ella? )
      PD favor de reservarse bromas alusivas sobre el “viejo Peñarol”

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      • Me hiciste acordar al personaje que se veía en la ruta interbalnearia siempre vistiendo ropa con la bandera de UK o una bandera encima… No recuerdo si no era sobre avenida Italia…

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  9. Pablo Crossroads

    Perro666, ese extraño ser lo vi varias veces entre Marindia y Villa Argentina. Hace algunos años, quizás 10?
    A la vieja de innombrable apelativo no la recuerdo. Quizás sea un bloqueo inconsciente. Mmmm no, mejor dejémonos de bromas, que el horno no está para bollos.

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    • me hicieron acordar a un libro que hace tiempo no se ve en las librerías. Se llamaba “Solo Angeles” del argentino Enrique Medina. Se ambientaba en Montevideo de principios de los 70, con el avance del frente, los tupas, la represion y todo eso. Pero lo que m{as me impresion{o de ese libro era la descripci{on de toda una fauna auténtica que se podía ver por el centro de la ciudad, especialmente 18 de julio: una vieja que se vestía con los colores del partido colorado, otra que pedía plata y andaba con un palo, y que según decían era dueña de muchas casas, un tipo con una deficiencia mental que iba pidiendo con un pedazo de pan en una mano y la baba cayéndose, etc…Nunca pude conseguir ese libro.

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      • Ud que vivió cerca Salmón No se acuerda en el Control de Arenal Grande, a principio de los 70s , una vieja que mendigaba y que los canillitas (con los que alterné en clases de boxeo de la ACJ) aseguraban que tenía platales y casas alquiladas ?. Yo no le dí mucha pelota al cuento hasta que se lo comenté a mi tía (que era del barrio) y me lo confirmó. Si quiere que le complete mi chusmerio vintage con un toque rosa, le comento que en otra ocasión (yo pasaba mucho tiempo en ese lugar esperando ómnibus) confirmé lo otro que decían y que menos había creído En el pasaje que había atrás de la cantina, hacia la caja de jubilaciones, la encontré a los arrumacos con un bobón grandote y jovencito que me aseguraron que “la Su” mantenía hace años.
        Bueno …golpearon la puerta Debe ser el canilla con el Al rojo vivo y Corin Tellado que le encargué. CHAU” chau CHAU CHAUUUUUUUUUU!!!

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      • yo creo que es la misma que digo yo que andaba con un palo y se decía que tenía muchas propiedades.

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    • Pablo
      Si, minimo 10 años, 20 quizás?… habrá pasado a mejor vida imagino.

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  10. ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

    el Selecciones del Reader’s Digest era bueno de leer tambien, la “vieja” que pedia limosna en la iglesia del cordon realmente era rica,conocí alguna propiedad de ella (casas) al del pan y la lata y baston por 18 a la altura de la plaza de los bomberos supe ver a quien le levantaba las ganancias (fiolo digamos) ,hay grandes HDP en la vida sin dudas,un capo es el que para (o paraba) ya que hace tiempo no paso por la zona,el que tomaba cerveza en propios y san martin y ponía todos los envases de lo que tomaba en el escalón al lado de el

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  11. Ahora me acordé de aquella película que vi de chico “Dios se lo pague” con Arturo de Cordoba en la que un obrero se vuelve rico limosneando, se volvía a vestír de pordiosero para recorrer las calles y auscultar la realidad Recuerdo que hacía echar un chofer porque descubría sus chanchullos (ahí aprendí a desconfiar de los supuestos Lumpen proletarium)

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    • Pablo Crossroads

      Guaya, en el 68-69 hice boxeo en la ACJ. Con un profe bajito y regordete, excampeón, no recuerdo el sobrenombre pero creo que era algo así como Pulpita o similar. No nos habremos fajado por aquellas épocas? Nunca me gustó demasiado. Luego hice Judo. Finalmente, hice lo mejor para la defensa personal: atletismo, velocidad, salto largo y salto alto…..

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      • Seguro fue Cuerito Rodríguez medalla de bronce en Olimpiadas de Tokio. Murió hace un par de años.

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      • Pablo si hubiésemos coincidido te acordarías, porque mi aspecto no era para olvidar, por lo que desentonaba ahí. Yo practiqué del 74 al 76, los años que hice Facultad y me quedaba en la casa de mi tía que estaba cerca. El profe creo que era el mismo Recuerdo la primera vez que lo vi Me dijo “bienvenido a practicar el deporte más completo del mundo” Me quedó eso porque en realidad yo también pensaba lo mismo (o casi, me gusta un poco más el fútbol). Practicaban un montón de canillitas y era (eramos) una “fauna” increíble de personajes que al principio no me bancaron mucho, pero que luego se mostraron generosos y solidarios. El primer día te tratan de tantear para que si no tenés aguante no vayas a joder, me pusieron al medio de un grupo y con la pelota de arena casi me matan, se cagaban de risa, luego no podía levantar los brazos para enjabonarme la cabeza (pero por suerte nunca se me cayó el jabón)

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  12. Pablo Crossroads

    Ahhh Guaya, al ser nuevo en un club hay que llevar el jabón con una piolita….
    Creo que si, Cuerito Rodríguez.

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  13. Hermosos recuerdos de mi infancia despertó esta nota. Yo fui una lectora voraz, tanto de libros “para niños” como los de “Bomba”, el “Tarzán” de Edgar Rice, la saga de Salgari, los de Stevenson, el “Robinson Crusoe”, como “para niñas”, como la saga de Louise May Alcott, “Mujercitas”, “Señoritas”, etc. o la de “Sissi”.
    En las puertas de la adolescencia pasé a Literatura universal más prestigiosa, gracias a la gigantesca biblioteca paterna.
    Noto que sólo hombres leen y comentan en este foro…

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    • es verdad que son pocas las mujeres que comentan en este foro (si leen o no no lo sé), lo cual no deja de ser una pena, ya que no creo que mis artículos sean para hombres. Vaya a saber a qué se debe y espero que esto se revierta con gente como usted que participe activamente. Saludos.

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    • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

      Hola 1308,bienvenida seas de mi parte (y creo que de todos) no hace mucho que comparto opinión aqui, y si es asi, eres la primera dama que noto en el foro,espero que 1308 sea la fecha de nacimiento y no la edad,jajaj (broma) no te pierdas que los temas acá generalmente son atractivos .Saludos

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      • Leo las notas del Salmón desde hace tiempo. Y opino en ellas también. Me ha llamado la atención la falta de presencia femenina…Si, es la fecha de nacimiento, pero -no te entusiasmes- soy una provecta abuelita de edad aproximada a la del creador del blog, por lo que he deducido.
        Saludos!

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      • bueno, si no te hubieras presentado como mujer, por tu seudónimo nunca hubiéramos sabido que lo eras. Tal vez haya alguna mujer que escriba y por los seudónimos no lo sepamos.

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      • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

        a juzgar por los comentarios de lectura juvenil,pelis y demás creo que la mayoría de los integrantes de la comunidad salmoniana somos “provectanos”

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      • no crea….perro666 es por lo menos una generación menor… y hay unos cuantos que seguramente leen pero no escriben.

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      • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

        no creo que tenga nada de malo ser de la época que todo implicaba ejercicio fisico por ej: “dar bomba” para encender el primus o la cocina volcan a kerosene o el farol de mantilla y “dar manija” a otras como el ford a bigote,la vitrola, el telefono,era mas saludable jaja ahora todo lo hacemos apretando un boton ( confieso que el teléfono a manija y la vitrola no llegue a manejaros pero si a conocerlos)

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      • nadie dijo que fuera malo. Tampoco bueno.

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