Canal RSS

DICTADURA (TERCERA PARTE: LA NADA)

Publicado en

Después del golpe de junio de 1973, y – particularmente después de la intervención de la Universidad en octubre – la dictadura, por lo menos en mi percepción , se hizo cada vez más dictadura. Poco a poco se fueron ahogando los últimos focos de resistencia que a esa altura eran simplemente testimoniales.

Los principales líderes políticos caían presos, se exiliaban o intentaban pasar WilsonFdesapercibidos.  Mucha gente criticó a Wilson Ferreira Aldunate por su actitud de huir del país, siendo, como era, el principal líder de la oposición. Circulaba un chiste. “Saben como le dicen a Wilson? Fideo de Manzanares, porque es blanco, barato y no tiene huevos”.  Explicación para los más jóvenes: Manzanares era una cadena de almacenes que vendía productos baratos y en general de baja calidad. Sus pastas eran de un color blanquecino, seguramente porque carecían de huevo en su fórmula. La alusión a “barato” es porque Wilson en algún momento había calificado de “baratos” a la parte herrerista de su partido, debido a que algunas de sus figuras aceptaron cargos en el gobierno de Bordaberry contrariando una decisión del Directorio. (“Sabemos que hay blancos baratos que se quieren vender”) http://www.lr21.com.uy/editorial/388356-a-los-jovenes-blancos. Es difícil juzgar hoy  aquella actitud de irse del país. Nunca sabremos qué hubiera pasado con él si se hubiera quedado. Probablemente lo hubieran apresado – estaba requerido – y hubiera tenido la misma suerte que Seregni. Pero de haber sido así hubiera estado – al igual que el General – adentro de las negociaciones de la salida democrática y no al margen, y es probable que la salida hubiera sido antes y diferente. No lo podemos saber. Tampoco fue cómodo su exilio. De hecho en 1976 tuvo que escapar de Buenos Aires, porque estuvieron a punto de matarlo. Y siempre en estas circunstancia se necesita algún líder político que actúe desde el exterior, y en ese sentido fue muy activo.

Se designó un Consejo de Estado, una fantochada que pretendía sustituir en funciones al parlamento disuelto. Allí se dieron cita todo tipo de personajes adictos al régimen, políticos, empresarios, hasta gente de la cultura. Estaba Martín Recaredo Echegoyen, un Echegoyenhistórico ícono del herrerismo, (había sido Presidente del Consejo de Gobierno en 1959, que era como decir Presidente de la República),  Aparicio Méndez, que había sido integrante del Directorio del Partido Nacional hasta no hacía demasiado (incluso fue quien firmó la protesta por el presunto fraude en las elecciones de 1971), Daniel Rodríguez Larreta, director durante muchos años del Diario “El País”, órgano que al cumplirse 22 años de su muerte comenta: “En época de tinieblas, lo vimos defender a El Día y a nuestra persona: su brío liberal pudo más que los acatamientos del Consejo de Estado que había aceptado integrar” (Andaaaa !!! ) (http://www.elpais.com.uy/informacion/evocacion-muerte-daniel-rodriguez-larreta.html) , los legendarios profesores Mario Copetti y María Luisa Coolighan Sanguinetti, el dos veces ministro de Economía de la dictadura Alejandro Vegh Villegas, el ex-ministro del interior Nelson Bolentini, el Dr. Eduardo Esteva, uno de los redactores de la fallida constitución de 1980, Hugo Manini Ríos, ex-presidente de la JUP, Wilson Craviotto, Pablo Millor y Jorge W Cersósimo,  notorios políticos del pachequismo (Pablo Millor sería candidato a vicepresidente en 1989 por ese sector),  Domingo Burgueño Miguel, quien sería electo por el grupo de Lacalle dos veces intendente de Maldonado,  y una cantidad de “notables” más. Ese Consejo de Estado pasaría a la historia por lo inútil y obsecuente, tendría un rol totalmente testimonial.

Consejo-de-Estado

Como ya dije en anteriores posts yo no fui víctima en ningún momento de la fuerzas represivas. Sin embargo, a comienzos de 1974 protagonicé un estúpido incidente que me condujo a un calabozo y podía haber terminado mucho peor. Era una madrugada de verano y venía con un amigo de una fiesta. Había tomado alcohol y venía un poco alegre – no borracho, alegre. Caminaba por la calle Paysandú y con mi amigo veníamos hablando a voz en cuello. En determinado momento pasamos frente a la comisaría 3a. y el policía que estaba de guardia pegó un chistido para que nos calláramos, ya que estábamos alborotando la tranquilidad de la noche. Yo no sentí el chistido, pero mi amigo me dice en vos baja: “el policía dice que nos callemos”. “Ah…que no jodan, milicos putos”, le contesté. En el silencio nocturno aquel improperio resonó fuerte. El guardia se me acercó y me dice: “¿cómo dijo?” “yo le voy a dar milicos putos”. Les puedo asegurar que inmediatamente se me fue el efecto del alcohol. “No, no..fue una broma” dije yo “cómo voy a insultar a la policía”. “Eso se lo va a tener que explicar al Comisario”. Así que nos hicieron entrar a los dos en la Comisaría. Mi amigo, más asustado que yo – seguramente no había tomado tanto alcohol – decía: “yo no fui el que grité, yo no fui”. Pero también marchó para adentro. Nos tomaron los datos, las huellas, hicieron un parte y nos llevaron a un calabozo. Se pueden imaginar el susto. Al lado nuestro había un delincuente común (sí, claro, a esta altura yo ya me sentía un preso político de la resistencia) que había entrado por robar. El tipo era habitual y contaba cómo los milicos le pegaban, lo cual aumentó nuestro miedo a grados superlativos. Cuando nos preguntó por qué estábamos ahí y le explicamos abrió unos ojos grandísimos y expresó : “paaaahhh, la que les espera”. Estuvimos dos horas encerrados hasta que nos volvieron a llamar. Yo ahí me imaginé que íbamos derechito para la sala de torturas y de ahí con nuestros huesos a alguna de las mazmorras de la dictadura. Pero no. Tuvimos suerte de que el padre de mi amigo que venía detrás de nosotros nos vio entrar a la comisaría. Llegó y se puso a hablar con los policías tratando de convencerlos de que éramos dos pobres imbéciles mamados. Al final transó con el subcomisario de que nos dejaran dos horas como escarmiento y le pidieron que al cabo de ellas nos viniera a buscar. Según el padre de mi amigo nos salvamos porque a esa hora todavía no había entrado el Comisario, que era un tipo muy calentón. Si estaba él, no hubiéramos tenido suerte. Por supuesto, me tuve que fumar una meada del subcomisario, luego del padre de mi amigo y después de los míos. Cosas que pasan.

En los primeros tiempos de la dictadura la DINARP, (Dirección Nacional de Relaciones Públicas), algo así como el Ministerio de Propaganda del régimen sacó algunos cortos publicitarios que a modo de pequeños diálogos eran pasados por radio varias veces al día. Lamentablemente no he encontrado registros sonoros de éstos, como tampoco – esto es lo más grave – gente que se acuerde de ellos. Yo me acuerdo de dos. En el primero dos tipos discutían acaloradamente de política. Uno era la caricatura de un marxista, el otro era la caricatura de un tipo común de la calle. El primero despotricaba contra el sistema y repetía todas las muletillas  típicas de los militantes de izquierda. Me quedó grabada una frase que decía más o menos así: “el capitalismo y la sociedad de consumo que nos explotan y nos han alienado”. Y el otro, en un tono que hacía recordar al del célebre personaje de la televisión Minguito le respondía: “nos han alienado, nos “hanallenado,”, nos han llenado de cosas que sirven: televisores, lavarropas, cocinas,  tocadiscos”. Era una pieza de humor involuntario, ya que  el corto buscaba ridiculizar al marxista, pero terminaba ridiculizando al otro. El segundo que recuerdo era de dos personas que se encontraban en la calle y se reconocían de la época que eran estudiantes. Uno de ellos se llamaba Coco y ambos habían estado enfrentados por cuestiones políticas. Se ponían hablar y empezaban a reconocerse como amigos y a hablar contra los que les habían inoculado el odio que los había puesto uno en contra del otro. Al final uno le decía al otro: “venga un abrazo”, y el otro le respondía “Coco viejo!!”. Durante un tiempo alguna gente cuando se encontraba por la calle se burlaba del spot saludándose con la expresión “Coco viejo!!” Otra campaña, menos ideológica y más didáctica se titulaba “Hablemos correctamente”. Todas las semanas se publicaba en TV un spot indicando determinadas palabras o expresiones cómo debían decirse. Te enseñaban cosas obvias como que no se debía decir “subo para arriba” o “salgo para afuera”, y la que recuerdo que aprendí y que yo no conocía era que se decía “adecua” y no “adecúa”. Algunos órganos de prensa, ante la imposibilidad de criticar al gobierno en temas de fondo se la agarraban con estos spots y discutían la pertinencia de algunas de las reglas idiomáticas que la Dinarp promovía.

año de la orientalidadComo en 1975 se cumplía 150 años de la Declaratoria de la Independencia se declaró ese año “Año de la Orientalidad”, intentando remover la fibra nacionalista y patriotera de la gente. Todos los documentos públicos debían venir encabezados por esa inscripción. Había un programa de radio en CX50 Independencia que se llamaba News Rock – que pasaba buena música de rock – que cuando empezaba sus conductores decían. “News rock, trasmitiendo en el Año de la OOOrientalidad”, y remarcaba bien la letra O. Nunca supe si lo hacían como forma de burlarse de la efemérides impuesta, o simplemente por jorobar.

Había muy pocas cosas para hacer en aquella época. Y más aún en aquel largo año que la Universidad permaneció cerrada. Porque el desbande no solo afectó a los políticos y militantes. También mucha gente de la cultura tuvo que irse. Por ejemplo el Teatro El Galpón fue ilegalizado en 1976, sus salas expropiadas,  y la mayoría de sus integrantes terminaron en México. Otra de las víctimas de la dictadura fue el rock nacional. Quedó totalmente sin espacio, atrapado entre la  represión al principio y la chatura cultural del canto popular luego, el único género musical “admitido” por quienes se sentían en la vanguardia de la resistencia.  Y para colmo la música de rock que venía de afuera comenzó su etapa de declive: era la época del auge del pretensioso rock sinfónico.

el galpón

Incluso, en los primeros años, hasta la televisión estaba limitada. En 1973 había estallado la crisis del petróleo y se habían decretado restricciones de energía. Como consecuencia de ello se había limitado la circulación de los autos (un día de la semana no podían salir los de chapas pares, otro día los impares) y la televisión recién comenzaba a trasmitir a las 7 de la tarde para ahorrar electricidad. Por otra parte muchos espectáculos nocturnos fueron pasados para la tarde. También se adelantó la hora en hora y media. Un tío mío comunista – el que puso el aviso fúnebre del segundo post de esta serie – tenía una fábrica de cerámicas en el interior del país. Él se negaba a cambiar la hora y hacía que sus obreros se rigieran por el horario viejo. Decía que la de él era la hora del pueblo, que la otra era la hora de Bordaberry. Cuando se jugó el Mundial de Alemania – el primer Mundial en que todos los partidos se televisaron en directo – no se sabía si aquí los iban a pasar porque se jugaban en horario en que la televisión no tenía permitido emitir. Por supuesto, al final los militares emitieron una autorización especial para que los canales pudieran trasmitir, y en medio del partido contra Bulgaria aprovecharon que todo el mundo estaba distraído con el encuentro para anunciar un decretazo de aumento de tarifas públicas.

cineclubUno de los pocos refugios que quedaban era Cinemateca Uruguaya. Previamente me había hecho socio de Cine Club, que tenía una vieja sala en la calle Rincón, creo que a la altura de Bartolomé Mitre o Juan Carlos Gómez. La sala se caía a pedazos y la última función era a las 5 de la tarde, debido a las mencionadas restricciones. Aquello era una congregación de jubilados. Al final terminé asociándome a Cinemateca Uruguaya que tenía mucho más nivel, lo que me sirvió para desarrollar mi cultura cinematográfica. En aquella época tenía cuatro salas: la de Estudio Uno en la calle Camacuá, que era la mejor de todas, la del Cine Pocitos, otra que estaba en la Asociación Cristiana y que, como quedaba debajo de la piscina del club, era tremendamente calurosa,  y la del teatro del Anglo, que creo funcionaba solo los fines de semana, generalmente exhibiendo películas de cine mudo. En estas salas uno se castigaba con el nuevo cine norteamericano, cine polaco, japonés soviético, veía los grandes clásicos de otra época. Había algunos doble programas que eran clásicos que cada tanto se repetían: Rashomon/Los Siete Samurai “Una mujer en la arena”/“Onibaba el Mito del Sexo”,  “Mujeres apasionadas/La otra cara del amor (uuh la escena en el tren con Glenda Jackson)”, y los famosos “doble programa de Buñuel”: Viridiana/Tristana o “El fantasma de la Libertad/Discreto encanto de la Burguesía”. cinemateca_uruguaya-copiaCuando uno entraba a Cinemateca tenía que fumarse la película hasta el final, así fuera un bodrio o una película de vanguardia incomprensible. Estaba mal visto levantarse de la sala antes de la finalización de la película. Una vez invité a quien entonces era mi suegro –que venía a visitarnos desde Buenos Aires donde residía – a ver una serie de documentales inéditos de una película que Sergei Einsestein nunca había podido terminar: “Viva México”. Nos pasamos  estoicamente toda la tarde en el cine, viendo ese material cuya temática se repetía hasta el cansancio. En otra oportunidad con un amigo fuimos al Cine del Anglo a ver la película “Un sombrero de paja en Italia”, una película de 1928, dirigida por René Clair, un clásico de humor del cine mudo. La película podía ser muy buena, pero aquel humor hacía tiempo que había dejado de funcionar. Sin embargo, algunas personas se reían, seguramente porque se sentían en la obligación de hacerlo. Para no  abandonar la sala y quedar como incultos, con mi amigo decidimos divertirnos a nuestra manera. Cada vez que aparecía una escena graciosa y veíamos que la gente reía subíamos la apuesta y largábamos sonoras, estúpidas y largas carcajadas, que por supuesto eran fingidas. Al poco  rato el efecto comenzó a hacerse contagioso, y el volumen de carcajadas estentóreas en la sala comenzó a aumentar. E incluso nosotros mismos terminamos riéndonos en serio, no de la película, sino de todo aquel absurdo que habíamos creado. Sí, ya sé, una joda bárbara, pero así teníamos que ingeniárnoslas para divertirnos en la dictadura. Les cuento esto por si alguno de los lectores estaba en la sala en ese día.

Jaime Roos sabría captar ese espíritu de vacío y aburrimiento que invadía aquella época, en su canción Sí, sí sí, donde hace referencia, precisamente, al doble programa de Buñuel, al profundo aburrimiento, a los ideales, el pájaro sin alas que vuela lejos, la adolescencia.

Sí, sí, sí
que pasa el tiempo
cuánto tiempo que no venía
Sí, sí, sí
todo se asienta
normalidad quién lo diría
………..
Sí, sí, sí
qué aburrimiento
¡Ay qué profundo aburrimiento!
Sí, sí, sí
se fue mi amiga se fue
lejos se fue quién lo diría
Voló tan lejos ese pájaro sin alas
ley natural parecería sí
que pasa el tiempo
parece ayer el otro invierno
Sí, sí, sí
la adolescencia
aquella, nuestra adolescencia
los ideales
doble programa de Buñuel

Es que realmente, aquello era la nada.  A veces deambulábamos de noche con mi grupo de amigos por las calles del Centro, entretenidos en estériles pasatiempos, pateando tachos de basura, haciéndonos preguntas sin sentido, un poco como los personajes de I Vitelloni de Fellini, presos entre el aburrimiento y la guaranguería propia de la edad.

Por supuesto, no todo el mundo se aburría. Algunos no tenían tiempo, estaban huyendo de los milicos, otros se empeñaban en continuar ensayando algún tipo de resistencia subterránea y cada vez más testimonial, seguramente más para quedar tranquilos con sus conciencias que porque pensaban que podían incidir en algo.

La reapertura de la Universidad me permitió canalizar energías en el estudio. Pero aquella facultad reabierta era bien diferente de la otra que había conocido, y esto sin caer en idealizaciones innecesarias.  Para ingresar había que dejar la cédula a la entrada, en algunas Facultades no dejaban entrar a los hombres con pelo largo o barba, e incluso en las más represivas (porque no todas lo eran en el mismo grado) las mujeres no podían ir de pantalones o falda corta. También solían efectuar una observación a las parejas si las veían besarse o ir demasiado abrazadas. El ambiente dentro era totalmente descafeinado y se tendía a desconfiar de la gente que no se conocía.  Y por supuesto, comenzaron las purgas de docentes. Las fueron haciendo de a poco y luego de unos años prácticamente no quedaban profesores identificados con la izquierda. De los antiguos profesores sólo iban quedando los que eran blancos, colorados o favorables al régimen. Algunos simpatizantes de los partidos tradicionales muy identificados con la Universidad también eran expulsados. Los profesores de izquierda – salvo excepciones – no renunciaron  y adoptaron la política de quedarse hasta que los echaran. En dos o tres años no quedaba ninguno. Por otra parte, para los viejos profesores o militantes, era muy mal vista la gente que ingresaba a un cargo docente en época de la intervención. La consecuencia de todo esto fue que la enseñanza – por más que las clases se desarrollaban con mayor normalidad – bajó de nivel dramáticamente y los programas de las materias con contenido más social fueron totalmente reestructurados al servicio del nuevo totalitarismo que se había instalado en la Universidad sustituyendo al anterior.  La libertad de cátedra seguía estando totalmente ausente.

En medio de ese ambiente los jóvenes – salvo los pocos que quedaban militando – iban replegándose cada vez más sobre su núcleo familiar o de amistades, ya que los eventos sociales más  grandes eran cada vez más escasos. Así que en aquella época solíamos casarnos y tener hijo más pronto tratando de llenar un poco la nada de entonces adelantando el tiempo de formar  familias. Era común parejas que se casaban y tenían hijos en los primeros años de la veintena. Si bien fue escrita con otra intencionalidad, una frase de la canción de los Rolling Stones “Sitting on a fence” se podría aplicar perfectamente a aquella situación:

One things not said too much, but I think it’s true
They just get married cause there’s nothing else to do,

Creo que el video de la DINARP que se presenta a continuación es una muestra perfecta de la chatura de la época:

 

2wovcbq1h5op1

 

_________________________________

Posts relacionados:

Dictadura (primera parte: El golpe) https://salmonbizarro.wordpress.com/2017/07/02/dictadura-primera-parte-el-golpe/

Dictadura (segunda parte: La Universidad)  https://salmonbizarro.wordpress.com/2017/07/09/dictadura-segunda-parte-la-universidad/

Anuncios

»

  1. “el auge del pretensioso rock sinfónico…” (?).

    Me gusta

    Responder
    • Me refiero a que en un momento algunos grupos de rock pretendieron elaborar una música pretensiosa y sobrecargada, que le sacó bastante espontaneidad al rock se llamó rock sinfónico. No es que sea música mala, vista en retrospectiva, el tema que por momentos se tornó como empalagosa. Tal vez el máximo exponente de esto haya sido Yes.

      Me gusta

      Responder
  2. kakuzade zukade

    Buen artículo Salmón, como siempre.

    Me gusta

    Responder
  3. El primer apodo descalificador que escuché sobre Wilson fue “El carpincho”.

    Me gusta

    Responder
    • porque gritaba del otro lado del charco, no? Me acuerdo, pero no lo puse, porque debido a mi desconocimiento de nuestra fauna autóctona no quería hablar dealgo que no sabía.

      Me gusta

      Responder
      • Jaa! No Salmón noooo! Ud tiene menos campo que un ómnibus de Cutcsa. En el monte “el carpincho al primer ruido de botas huye y se tira al agua”.
        Seguramente Ud nunca comió los deliciosos chorizos de carpincho. Luego que la parca desarmó la barra ya no disfruté de esas cacerías, que me despertaban sanguinolentos sentimientos atávicos. Ahora mi espíritu depredador se limita a mortificar peces.
        Descuide ..no conozco nada de salmones, me limito a la fauna autóctona.

        Me gusta

      • Usted sabe que estoy seguro que aquí en Montevideo el chiste era como lo conté. Creo que no soy yo sólo el que tenia o tengo poco campo. Los urbanos somos así.

        Me gusta

      • No se alune, parece como que no me conociera. (Una vez que puedo joder a un pueblero me quitan el crédito!.)
        Y lo del mote de carpincho seguramente nació en el ámbito rural y al derivar a la ciudad fue interpretándose “a piacere” de cada uno. Le aseguro que el carpincho cuando se tira al agua no sale a gritar del otro lado del río, no es bobo, se queda quietito y en silencio para pasar desapercibido.
        PD Además, bastante que me hicieron pagar el derecho de piso en Montevideo. Ya me hizo calentar! (Je!)

        Me gusta

      • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

        Ahhhh!! Don Guaya parece que todavía no conoce bien el paño, es un Salmon Zapata este,dela por empate y todo tranqui,no intente ganar ninguna cuereada acá porque se le va a complicar jajajaj ,por experiencia se lo digo

        Me gusta

  4. ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

    cosas que pasan en la mente,de haber muerto en el exilio hoy seria mas grande que el “poncho blanco” pero como volvió y “se bajo los lienzos asegun venia la mano” paso a ser uno mas de los de siempre,así es la vida

    Me gusta

    Responder
  5. Pablo Crossroads

    Retornando al tiempo presente: que manera de hacer humo con el “espionaje en democracia”.
    Que payasada lo de Brecha, hubo alguna consecuencia del espionaje? Papelitos con horas de salida y entrada, saber los cuadros que tenía cada casa y tonterías por el estilo. Después de todo, que debe hacer un Servicio de Inteligencia? Espiar a quienes cree potenciales enemigos.
    A los super vivos, a los que estaban de vuelta de todo, a aquellos que hacían inteligencia, a los guerrilleros de comité, a los picenetistas de barricada, a los plenarios departamentales que tenían receta para todo, los infiltraron como 30 años jajajaja. Y al cuete además, solo chismes que iban y venían.
    Otra muestra más de inutilidad de esos servicios de Inteligencia, podrían haber espiado que pasaba en ANCAP o PLUNA cuando se rumoreaba de irregularidades, en lugar de seguir a la abuelita de Piolín a la peluquería.
    Un mamarracho completo, del cual todos pretenden sacar rédito ahora que la ” causa de los desaparecidos” ya rinde poco.
    Salmón, espero que no haya una 4º parte de La Dictadura, estuvieron buenos, compartibles o no, algunos recuerdos que afloraron,pero listo, ahora dejemos la Dictadura para que siga siendo el medio de vida de algunos y pasemos a otros temas, por ejemplo : Existe Dios? Ahí se garantiza 160 mensajes…..
    abrazo

    Me gusta

    Responder
  6. Pablo Crossroads

    Digo,… tanto lucrar con la Dictadura….

    Me gusta

    Responder
    • no me haga bullying, quiere?

      Me gusta

      Responder
      • Pablo Crossroads

        Antes dije Bulying, ahora digo responsabilidad. Antes dije que me había presentado la renuncia y no la acepté, ahora digo que si renuncia, renuncia. Lo único que siempre mantengo son las ganas de pescar, de cazar y de ir a aprovechar la casa de Punta que iban usar los niños pobres. deme unos minutos….ya está, ya le di un vaso de leche a un niño pobre..ojoooo el pooozoo. Saludos Gregre y felicitaciones.
        Salmón, vio los recuerdos que destapó con su palabreja Bulying….

        Me gusta

      • Cada palabra o cada tema es una caja de Pandora. ni le cuento los que están por venir. no solo de dictadura, religión y adivinos se alimenta el salmón.

        Me gusta

      • Ayer leí una nota sobre la defensa de Sendik de la Mae Susana Andrade… religión, adivinos, chantas, políticos… que receta.

        Me gusta

  7. Pablo Crossroads

    Algo sobre la Lavandería llamada El Hijo Tonto del Fumador de Habanos? Esa que provee fondos interminables para traer y traer…y al final fracasar.
    Porque solo me queda Ud como esperanza de que alguien en la prensa uruguaya se meta ( solo hubo 3 notas demoledoras en Búsqueda, originadas en los Panamá Papers, a las cuales nadie siguió ni comentó). De la Justicia ni hablemos.

    Me gusta

    Responder
  8. Excelente Salmon. Se habla mucho, con razon, de los crimenes de la dictadura. Pero para la mayoria de los que la vivimos , cuando comenzo yo era un niño chico pero cuando termino un adolescente, lo que mas se recuerda es el aburrimiento generalizado y la escasez. Siga con la serie please que esta muy burba!

    Me gusta

    Responder
    • Gracias, estimado, he tratado de dar una visión diferente, no la tradicional de centrarme en muertos, desparecido, torturados, etc. que para eso están los libros de historia o los análisis políticos (por más que no obvio estos temas). He tratado de dar la visión personal de como yo, una persona común y corriente lo viví en aquella epoca.

      Me gusta

      Responder
    • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

      como aburrida ? y los candombailes y el mudialito ?? jajaja cuando dice “burba” a que se refiere ? solo encontré en definición del mataurro google “moneda antigua” desasneme plis !

      Me gusta

      Responder
      • Buena! (tengo un teclado digital en la pantalla de la tablet que me esta matando). En cuanto a los candombailes los recuerdo como posteriores a la apertura democratica. me acuerdo si de los bailes en el club del brou y en el bohemios, tambien de las ‘boites’, a las que tenias que ir necesariamente con pareja.Todo bastante casto, porque la moralina sexual era insoportable en esa epoca.

        Me gusta

      • ignostico_misantropo_nihilista_iconoclasta

        también se podía “curtir” cumbia con varios niveles el mas fashion era el Rowing los demas eran para “la grasa” jajaj (yo frecuentaba el bohemios) que tiempos trae salmon a la memoria

        Me gusta

    • la r en el teclado está al lado de la e y la b de la n

      Me gusta

      Responder
  9. Salmón Ja Ja! El post cobró vida y nos abrazó la dictadura Quién me censuró y borró el comentario sobre la estatua de Herrera ? Nos vigilan las ánimas del Esmaco?

    Me gusta

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: